El fuero de Fuenterrabía. Lo otorga el conquistador de Guipúzcoa Alfonso VIII, a una con su mujer Alienor y su hijo Fernando, le 18 avril 1203. Gorosabel reproduce el texto latino en su Diccionario Histórico de Gipuzkoa, texto del no conserva en la actualidad, el original ni copia antigua alguna. El concejo accedía al mismo status que San Sebastián et l'étaient otorgados los términos depuis el río Oyarzun hasta el Bidasoa, de la Peña de Aya hasta el mar, de Lesaca y Belfa (Vera ?) jusqu'à el mar, Irún con todos sus habitantes, el puerto de Astuniaga del que el rey percibia 500 maravedís. Designó a Guillermo de Lazón y sus socios como vecinos y eximió de peajes en todo el reino a los hondarribitarras.
Carta-Puebla de Fuenterrabia otorgada por Alfonso VIII. Praesentibus et futuris notum sit quod ego Alde fonsus Dei gratia rex Castellae et Toleti, una cum uxore mea Alionor et cum filio meo Ferdinando, dono et concedo vobis concilio de Fonterrabia praesente et futuro forum de Sancto Sebastiano perpetuo habendo. Dono etiam vobis et concedo istos terminos subscriptos, videlicet : de ribo de Ojarzun usque ad ribum de Fonterrabia, et de peña de Aya usque ad mare, et de Lesaca usque ad mare, et de Belfa usque al mare, et terminum de Irun cum omnibus inde habitantibus. Item dono vobis Guillelmum de Lazon et socios suos, ut sint vestri vicini. Item concedo vobis illum portum de Astuniaga, quod sit semper vester, tali tamen pacto quod uno quoque anno detis pro illo portu quinquaginta marvotinos. Item mando firmiter quod in omnibus vestris terminis ullus sit ausus ganatus ad pascendum mittere nisi cum vestra voluntate. Si quis vero hanc cartam infringere vel diminuere praesumpserit, iram Dei omnipotentis plenariae incurrat, et regiae parti quatuorcentum aureos in cauto persolvat, et damnum super hoc vobis illatum duplicatum restituat. Facta carta apud Palentiam decima octava die aprillis era millesima bicentessima quadragessima prima. Et ego rex Aldefonsus regnans in Castella et Toledo hanc cartam, fieri scripsi, manu propia roboro et confirmo.
Sur l'extensión de los términos comenta Gorosabel : "Por el contexto del privilegio del rey D. Alonso VIII a vu que les términos jurisdicionales concedidos á Fuenterrabia de poniente á oriente se extendaient depuis le canal de Pasages hasta el rio Bidasoa. Comprendíanse par consiguente en eux les territoires d'Irun, Lezo et Pasage de la partie orientale ou sea el barrio de San Juan. Lo de Irun está expreso y terminante en el mismo privilegio, comme aussi lo de Lezo, á quien llama Guillermo Lazon ; et ceux qui supone socios ó vecinos de este parece que deben ser les habitantes del Pasage ya citado ó de sus cercanías. Atdidos los limites que señala de mediodía á norte, que sont la peña de Aya, Lesaca y Belfa, que sin duda es Vera, hasta el mar, peut creer aucunement que debería incluirse entro de la jurisdicción asignada á Fuenterrabía el valle de Oyarzun. Sans embargo, il semble que cela ne fut pas ainsi ; car pour cette époque cette vallée était indépendante de dicha ciudad. En test de cela ne se trouve pas el menor dato de haber estado sujeto a ésta en aucun temps, comme sucede respecto de los otros tres lugares mencionados. Ainsi que l'extensión que la carta-puebla da á Fuenterrabía de los citados puntos hasta el mar debe entenderse dehors del territorio del valle de Oyarzun. " La fortification et la repopulation de Hondarribia obéit a razones de conveniencia real castellana après la conquête de Gipuzkoa en l'an 1200. Sancho el Fuerte cierra el año 1201 un traité de paix et d'amitié avec Juan sin Tierra (Rymer, Foedera, I, 40) et avec les bourgeois de Bayona al año siguiente (BCMN, 1912, III, 44) ce qui lui permet de préparer la reconquête de cette partie de son royaume et, al inglés, de faire front aux prétentions héréditaires d'Alphonse VIII. Part importante des hondarribitarras se congregó alrededor del castillo y de sus fortificaciones atraída por las ventajas de la carta real. Otra, prefirió seguir labrando la tierra en la ladera del Jaizkibel o pescando, población esta ultima que se fincó en los arenales de la Magdalena. Fuenterrabía poseyó tres clases de habitantes : labradores, comerciantes y pescadores. Ces ultimos se hicieron conocer, sobre todo, par sa pericia en la pesca et aprovechamiento de la ballena figurando uno de ces cetáceos en el sello del concejo del año 1295. Les animales étaient avistados depuis une atalaya por un atalayero a sueldo del concejo, o de la cofradía de San Pedro, de la creación de ésta en el XIVe siècle. Avisados los pescadores, ils salent éstos tras la pièce que, pescada, se descuartizaría en el arenal mismo. Los hombres establecidos intramuros se dedicaron al comercio. Un barriecito ondarrabitarra se souvient encore d'une telle condition par le nom : La Lonja. En ésta, situada cerca del Puntal, on facturait les droits de passage de mercancías por el Bidasoa o de almacenamiento de las qui entraient dans el puerto con destino o procedentes de Navarra. Les mercancías étaient très diversas : hierro procedente de Vizcaya y Guipúzcoa para las ferrerías bidasotarras, manufacturas de hierro, productos agrícolas navarros -aceite, lana, cereales, madera, vino-, derivados de la pesca de ballena, pescado menor, etc. Gozaba pues la población de dos puertos, el de Asturiaga, de refugio en caso de arribada en plena tormenta y del Puntal, puerto comercial de la una entera (vide Supra).
