Military

Zumalacárregui Imaz, Tomás

Zumalacárregui ha formado ya un ejército considerable con cuartel general en las Amescoas. Desde Navarra sus golpes parten audaces al corazón de las provincias circundantes sumándose a la gran movilidad el hecho de tener a su servicio un gran número de espías y confidentes en el seno de un país adicto. Una de las primeras maniobras de Mina entonces fue cerrar el acceso al valle por la Burunda. Pero en enero de 1835 la audacia carlista llega hasta ocupar Lekaroz, Irurita y Elbetea, acercándose a la guarnición de Elizondo; en Guipúzcoa toma, con cerca de 3.000 hombres, Zumarraga y Urretxu. Al día siguiente en Zelandieta (2-3 enero), consigue por fin Zumalacárregui neutralizar a Jáuregui que se verá impedido de efectuar sus habituales correrías: el control carlista de Guipúzcoa es cada vez mayor.

Ahora puede dedicarse, sin dejar de hostigar en pequeña escala, a la conquista de Baztan. En pleno temporal de nieve acude Zumalacárregui al cerco de Ziga que abandona el 12 de febrero ante la proximidad de Mina. No llegan a verse ambos rivales esta vez y Mina tiene el rasgo de remitirle su hija pequeña, recluida hasta entonces en la Inclusa de Pamplona; no así en marzo (12) en que las tropas de uno y otro se enfrentan en el monte Larremiar con encarnizamiento. Mina escapa milagrosamente de caer prisionero y de sufrir una tremenda derrota pero logra romper el cerco de Elizondo. Entonces es cuando, exasperado, ordena la quema de Lekaroz (14 marzo). Zumalacárregui, retirándose prudentemente, sorprende a la guarnición de Etxarri-Aranatz apoderándose (19 marzo) de esta plaza, punto estratégico en el camino real de Pamplona a Vitoria. Es por estas fechas cuando se sitúa su entrevista (El Hombre de la Gran Espada), real o ficticia, con Joseph Augustin Chaho. También, cuando concierta con Lord Elliot una mayor clemencia entre carlistas y liberales (24 de abril). Pronto la casi totalidad del territorio vasco, a excepción de las capitales, escapa al control gubernamental. Las milicias urbanas y las guarniciones se refugian en San Sebastián o Bilbao. Baztan es evacuado el 15 de junio.