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Estados Unidos de América. California

Artículo principal: Estados Unidos de América.

La colonización en California se desarrolló más tardíamente que en otros lugares de América. Fueron los Jesuitas los primeros en mostrar un interés especial por conquistar las tierras de California. Éstos se encargaban de elegir las tropas que ellos desearan y de contar con el dinero suficiente para poder pagar un salario a cada miembro. La administración se encargaría de conseguir y proporcionar la tropa que los Jesuitas habían solicitado. Aproximadamente en 1683, los Jesuitas, después de haber conseguido el permiso de Roma, comenzaron a crear misiones en la Baja California, una península en el noroeste de México. Aunque a principios de la colonización fueran los Jesuitas los que tomaron el mando, se dice que fueron los Franciscanos quienes a partir de 1767 se hicieron cargo de las expediciones de California. A partir de esta fecha y hasta 1823 son los años en los que se pueden situar la mayoría de las misiones a través de California.

El papel de los vascos en estas expediciones a través de California tuvo un gran peso. Franciscanos vascos destacables en estas expediciones fueron; Pedro Pérez de Mezquia Castillo procedente de Vitoria, Fermín Francisco de Lasuen Frasqueta también procedente de Vitoria (fundador de las misiones de Santa Bárbara, Santa Clara, Soledad, San José, San Juan Bautista, San Miguel, San Fernando Rey y San Luis Rey), Fraile Marcos Amestouy y Uriarte, Fraile Gregorio Antonio de Amurrio Arana, Fraile Pedro de Arriquibar, Fraile Francisco José Arroita, Fraile Dionisio de Basterra, Fraile Domingo Lázaro Carranza Fernández, Fraile Francisco Echaso, Fraile Tomas Eleuterio de Estenaga, Fraile Francisco Gonzalez de Ibarra, Fraile José de Legarra, Fraile José Manuel Martiarena, Fraile José Antonio de Murguia, Fraile Juan José Prestamero Mendiola, Fraile Isidro Alonso Salazar, Fraile Juan Norberto Santiago, Fraile Vicente Francisco de Sarria, Fraile Francisco Javier de la Concepción de Uria, Fraile José Maria Zalbidea, José Antonio Murguia, Juan González Vizcaino y otros.

Desde 1596 hasta 1812 California se encontraba bajo la soberanía española. Durante este periodo nos encontramos con el explorador vasco de nombre Sebastián Vizcaíno entre 1596 y 1603. Sebastián Vizcaíno fue una persona muy importante en las expediciones realizadas a California. Aunque Vizcaíno tuvo un predecesor llamado Juan Rodríguez Cabrillo, muchos le consideraban como el descubridor y colonizador de la región. Muchas de sus expediciones y viajes fueron estudiados durante los siguientes años por Juan Pérez, Ignacio Arteaga y otros. Ejerció como gobernador desde 1794 hasta 1800, Diego de Borica y Retegui. Borica, había nacido en Vitoria el 12 de Noviembre de 1742. Aparte de su labor como gobernador de California, fue miembro comprometido de la Real Sociedad Bascongada de los Amigos del País. Durante su mandato, California progresó en diferentes aspectos y áreas como agricultura, catequización, urbanización, población y enseñanza.

A partir de 1812, la gobernación de California estuvo a cargo de Pablo Vicente Sola. Fue a partir de 1802 cuando se establecieron dos gobiernos separados en California, Alta California y Baja California. Fueron dos vascos los que consiguieron el título de gobernadores asignado por el rey Carlos IV. Felipe Antonio de Goicoechea sería el gobernador político y militar de la Baja California y Arrillaga el gobernador de la Alta California. A partir de 1812, California pertenecería a la soberanía Mexicana hasta el gobierno de Manuel Micheltorena, en 1845.

La colonización de la Alta California, estaría guiada y dirigida por los Franciscanos. Dentro de este grupo había vascos que provenían de colegios franciscanos de Vitoria, Zarautz y Arantzazu. Los vascos no solo ejercieron un papel destacable en el ámbito de la religión, sino que eran figuras indispensables en otro tipo de ámbitos como el comercio, la administración y la marina. Entre ellos cabe destacar a Juan de Arringoechea, Pedro de Yzaguirre, Francisco Segurola, Ignacio de Arteaga, Juan José Echeveste y otros muchos.

Para finales de siglo XVIII, vascos como José Joaquín de Arrillaga, Diego de Borica y Pablo Vicente Sola, eran personajes importantes en la administración civil y militar de las dos Californias. Ésta consiguió su independencia en 1821, momento en que contaba con tres mil habitantes. Fue a partir de entonces cuando en California comenzó a multiplicarse el número de cabezas de ganado y empezaron a asentarse los primeros ranchos y viviendas privadas. Arrillaga consiguió grandes progresos para la Alta California y puso un gran entusiasmo en continuar con expediciones por el interior de California. Murió el 24 de julio de 1814. Su sucesor fue otro vasco, Pablo Vicente Sola Arrizabalaga, que nació en 1761 en Arrasate/Mondragón (Gipuzkoa). Hasta la unificación de las dos Californias, diferentes vascos ejercieron como gobernadores, entre ellos, Luis Antonio Arguello, José Maria de Echeandia y Manuel Micheltorena. Muchos inmigrantes vascos partían dejando a sus mujeres e hijos, a los que luego mandarían dinero desde América para que pudieran seguir adelante. Muchos otros acabaron llevándose con ellos a sus mujeres e hijos a América. La Guerra Civil Estadounidense (1861-1865) ejerció un papel muy importante en la historia Americana. Gracias a la inmigración de vascos, españoles y franceses, las empresas textiles, ovejeras y de algodón pudieron desarrollarse con pujanza durante años. California fue uno de los estados con más inmigración de América.

La mayoría de los vascos que llegaron a Alturas en la primera mitad del siglo XX, lo hicieron por la abundancia de los pastos para ovejas. A su vez las empresas madereras también atrajeron a un abundante número de vascos. A comienzos del siglo XXI, sólo quedaban en la zona, unas pocas familias vascas.

Pete y Mary Arena (originalmente Pedroarena) fueron los primeros vascos que abrieron una pensión en Alturas en 1929. La llamaron Buena Vista Hotel, mientras que Bartolo Goñi abrió el Hotel Alturas. Tras el cierre de la compañía maderera, Goñi vendió el hotel a su socio Benito "Benny" Apecechea y se trasladó a Los Banos. Tras el fallecimiento de Mary Arena el negocio fue vendido en 1958.

Continuaba siendo uno de los vestigios de la presencia vasca en Alturas. Fue construido en 1909 y comprado por Pete Arena en 1939. Su hijo, Al, continuaba en el negocio a comienzos del siglo XXI.

Fernand y Josefina Larrañaga fueron los dueños del restaurante vasco Brass Rail que compraron en 1973 y que a comienzos del siglo XXI constaba de un pequeño frontón, un camping para campistas, una piscina, duchas, una gasolinera y una tienda de comestibles. A su vez tenían un pequeño rebaño de ovejas.

Bakersfield era considerada, a principios del siglo XXI, la capital culinaria vasca de los Estados Unidos, con siete restaurantes vascos. Esta ciudad y las vecinas del condado de Kern tenían la mayor concentración de vascos de California. Se suponía que había entre unos cinco mil y diez mil vascos residiendo en esta área que representaban hasta una cuarta generación de descendientes de los primeros vascos que llegaron a esta zona. La mayoría de la Baja Navarra y particularmente de Baigorri.

Al parecer, fue hacia 1848 cuando comenzó el boom de la inmigración en California. Esto fue debido al descubrimiento de California como poseedora de tierras llenas de oro y la llegada de la edad de oro en el oeste americano. Primero aparecieron los vascos del Sudamérica y más tarde los de Europa.

El primer vasco que se asentó en Kern County, en 1843, fue José Antonio Aguirre, nacido en San Sebastián (Gipuzkoa) y emigrante en México. Se sabía que anteriormente, Joaquín de Arrillaga, residió en Monterrey, desde 1793, como gobernador del presidio naval de dicha localidad. Otras historias de los primeros vascos residentes en la zona estaban relacionadas con el comerciante José Amesti que construyó una elegante casa, en 1834, en Monterrey y que a comienzos del siglo XXI se conservaba. Nació también en San Sebastián y emigro a su vez a México.

Una de las primeras familias que se asentó, en 1874, en Bakersfield fue la de los Laxague que emigraron de Aldudes (País Vasco continental). Marianne Laxague se casó con un prominente comerciante de origen catalán Pablo Galtes que fue responsable de la llegada de los primeros vascos a Bakersfield. Por otro lado, Pablo Galtes fue quien abrió el primer almacén en Bakersfield. Había nacido cerca de Barcelona en 1840 y antes de llegar a Bakersfield pasó por Cuba, San Francisco y Los Ángeles. Finalmente llegó allí en 1871, después de la muerte de su primera mujer. En 1874 casó con una mujer de familia vasco-francesa llamada Marianne Laxague. Así llegaron las sobrinas de ésta para trabajar al servicio de Galtes. Una de ellas, Louise, casó con el santanderino Faustino Noriega que fue un importante hombre de negocios. A comienzos del siglo XXI se conservaba la mansión construida por Noriega entre 1894 y 1900 en la que residían sus nietas.

Otra de las primeras familias en aterrizar en Kern County fue la de Bearnais. Esta familia era natural del sur de los Pirineos franceses; siempre tuvo una amistad especial con los vascos y se dice que gracias a ella muchas otras familias vascas se asentaron en Kern County.

En un principio, no hubo una diferenciación exacta entre vascos y franceses, es más, al no haber un lugar reconocido como vasco o como francés, los dos grupos acabaron juntándose sin hacer distinción alguna entre vascos, franceses o españoles.

En general, había más inmigrantes franceses que vascos. Las cosas fueron cambiando cuando la economía francesa se recuperó. Entonces la emigración de franceses a América disminuyó en grandes proporciones y además muchos de ellos volvieron al lugar de origen.

Los cuatro empresarios más poderosos en el negocio con pastores vascos y principalmente durante las últimas décadas del siglo XIX, fueron Lloyd Tevis y James B. Haggin, quienes en 1890 formaron la compañía llamada Kern Country Land Company. También Henry Miller y Charles Lux fueron importantes en el negocio ovejero. Kern Country Land Company se convirtió para finales de siglo XIX en una de las empresas más grandes y poderosas de toda California. Henry Miller a través de un lazo privado con el País Vasco, ayudaba a la emigración de vascos a América. Una vez allí les ayudaba a buscar un sitio para dormir y un trabajo, pero mientras esto ocurría debían trabajar para él como cortadores de leña.

Por otro lado, los vascos, aunque con más dificultades debido a la nueva legislación de 1921, siguieron llegando a Bakersfield y Kern County por lo menos durante la siguiente década. En esta nueva legislación federal se establecieron las correspondientes cuotas para diferentes países. Por ejemplo, en 1921 la cuota para España era de 912 personas al año y para 1924 descendió a 131 personas al año.

Además de las nombradas, había otras familias destacables en la historia de Kern County; así los Etcheverry, Eyherabide, Ansolabehere, Goni, Cadet Argain, Etchechury, Urepel, Mendiburu e Yribarren entre otras.

Aunque a comienzos del siglo XXI la inmigración en Bakersfield y Kern County fuera prácticamente nula, el espíritu y la personalidad vascas seguían en la calle. Muchos de ellos aún siendo terceras y cuartas generaciones seguían sintiéndose orgullosos de sus antecedentes vascos y de ser vasco-americanos. Eso sí, muy pocos jóvenes vascos entraban en el negocio ovejero y mucho menos como pastores. Las nuevas generaciones preferían estudiar y dedicarse a otras profesiones.

Los hoteles más antiguos fueron el Iberia -propiedad de Noriega y Etcheverry- y el hotel Europa de Pierre Roux. Aunque Noriega no fuera vasco, su hotel se convirtió en un centro de encuentro para los vascos de todo el sur del valle San Joaquín. Tras el hotel Iberia y el Europa se construyó el Pyrénées. En 1931 Gracianne y Jean Elizalde pasaron a dirigir el hotel Noriega's. El Hotel d'Europe fue regentado por Jean y Jeanne Burubeltz.

Otros hoteles que se mencionan en esas fechas fueron el Metropole Hotel y el Pyrénées, abierto en 1935 por Inocencio Juanarena y Jean Iribarne y posteriormente vendido a una familia Italiana de nombre Fanucchis. Francisco y Anselma Amestoy dirigieron el hotel Amestoy hasta 1942 y posteriormente fue vendido, en 1948. Más tarde abrieron el establecimiento llamado Frank's Amestoy Bar. Otro hotel importante de la época fue el Cesmant dirigido por Josephine Amestoy, hasta 1964 en que lo compró Raymond Maitia. Finalmente cabe resaltar el hotel abierto por Frank Maitia de Saint-Jean-Pied-de-Port (Donibane-Garazi, Baja Navarra), en 1945, llamado Basque Café. En 1969, Jean B. Curutchague y su mujer Marie Etchamendy abrieron un bar llamado Chalet Basque.

Pierre y Juanita Laxague fundaron la panadería Parisian Bakery en 1945 que más tarde fue comprada por otro vasco llamado Pete Borda -hijo de un conocido pastor de ovejas-, Domingo Borda. Pierre Laxague salió de Aldudes (País Vasco continental) con diecisiete años y trabajó primero en la compañía French-American Bakery de La Puente y posteriormente en Pioneer Bakery de Venice, bajo la supervisión de su tío Jean Baptiste Garacochea.

A fines de 1800, la mayoría de los vascos atraídos por la fiebre del oro acabaron trabajando en Bakersfield como ovejeros. Muchos se asentaron tras la inauguración del Iberia Hotel en 1893, construido por Faustino Noriega y Fernando Etcheverry y que más tarde fue rebautizado como Noriega's. A comienzos del siglo XXI la mayoría de los ranchos pertenecían a familias vascas. Alrededor de un 95% del total de ovejas que existían en el condado de Kern eran de propiedad vasca. Los ovejeros más importantes eran los Mendiburu y los hermanos Iturriria.

Como en Fresno (California), la Asociación de Productores de Lana comenzó a organizar picnics anuales en la década de 1930, conocido como el picnic de los ovejeros, Sheepmen's Picnic. En los años 1950 atraía a casi 2.000 personas. A comienzos del siglo XXI la asistencia estaba limitada por problemas de infraestructura y asistían entre unas ochocientas y novecientas personas.

Kern County Basque Club se fundó en 1944 y fue por ello considerado el más antiguo de California. Se fundó gracias a Jean Ansolabehere, Frank Maitia, Felix Etcheverry, Raymond Gastanchoa e Inocencio Juanarena que se juntaban en los restaurantes vascos para establecer las reglas y normas de lo que luego sería el club vasco. Este, como muchos otros, se organizó para perpetuar la cultura vasca. Tras su fundación estuvo muy limitado hasta que en 1974 compraron una propiedad en Union Avenue en el sur de Bakersfield. A comienzos del siglo XXI contaba con unos quinientos miembros.

La participación de generaciones jóvenes era un factor importante para el futuro del club. Las actividades de éste se centraban en campeonatos de mus, pelota y pala, danzas, picnics y festivales anuales. El festival era probablemente el mayor de cuantos se celebraban en California. El grupo local de danzas era el Dantzari Gazteak, compuesto por un total de entre veinte y treinta adolescentes y jóvenes. El club admitía como miembros, aunque no de pleno derecho a no-vascos y se consideraba que el gran éxito del club era debido a esta política de puertas abiertas.

Noriega's, de 1893, era el restaurante vasco más antiguo de Bakersfield y uno de los más antiguos de California. Pyrénées Café se inauguró en 1935 y continuaba a primeros del siglo XXI en manos de la misma familia vasca. Wool Growers Restaurant fue abierto por Jean Baptiste y Mayie Maitia en 1954. Frank Maitia, el padre, dirigió el Basque Café entre 1945 y 1978, más tarde conocido como Maitia's, cerró en 1997 y fue sustituido por Maitia's Basque Café. En 1969 fue establecido el Chalet Basque, propiedad de la familia Curutchague. En 1973 Yvonne Etcheveste abrió el restaurante Chateau Basque. El más novedoso restaurante en Bakersfield era Benji's que abrió sus puertas en 1986 y estaba dirigido por Bernard Anduain.

Ovejeros vascos que atravesaban el valle Owens, donde se encuentra la localidad de Bishop, decidieron suministrar los panes que hacían en los improvisados hornos de piedra de los campamentos. Vendieron las recetas y los derechos a un austríaco de Viena llamado Schock para que éste los vendiera en su pequeña tienda de Bishop. Y fue así, según atestiguan historias locales, como surgió una de las panaderías más famosas e importantes de los EEUU, la Erick Schat's Bakkery. En 1938 la panadería citada registró los derechos de la receta para panes cedida por los ovejeros vascos. Algunos de los hornos de piedra usados por los ovejeros vascos pueden encontrarse diseminados por las rutas de éstos.

Dos de las familias vascas más predominantes en la ciudad de Calabasas -supuestamente llamada así por un vasco según cuentan las leyendas- fueron los Jauregi y los Leonis. Antonio Jauregi había establecido su rancho en Oxnard (California), muy anteriormente a la llegada masiva de vascos en la década de 1840. Miguel Leonis fue posiblemente el vasco más conocido de toda la región de Los Ángeles. A comienzos del siglo XXI, su rancho, construido en 1844, pasó ha ser un museo situado en la parte vieja de Calabasas.

La ciudad de Chino era considerada el hogar más importante y reciente de las comunidades vascas del sur de California. Los primeros vascos que llegaron a esta ciudad lo hicieron en los dos últimos decenios del siglo XX. Una de las primeras familias vascas que llegó a esta localidad fue la de los Chilibolost.

Chino era conocida, a comienzos del siglo XXI, principalmente como una ciudad de producción láctea. Y efectivamente, los vascos habían participado en el desarrollo de esta industria. Se estimaba que entre quince y veinte familias vascas estaban relacionadas directamente con la industria láctea. Entre éstas destacaban los hermanos Etcheverria, Albert Goyenetche, y Jean Gastelluberry, propietario de "Basque-American Dairy".

La mayoría de los vascos que trabajaban en la industria láctea vinieron de Los Ángeles a Chino-Ontario tras la Segunda Guerra Mundial. A comienzos del siglo XXI, la mayoría de las empresas lácteas pertenecían a vascos, portugueses y alemanes. Además a causa de las duras condiciones de trabajo en dichas empresas, la mayoría de los trabajadores contratados eran vascos. Debido a los efectos de urbanización, la tierra se ha revalorizado tanto que muchas de las empresas lácteas vascas se han traslado a zonas como Oregon e Idaho, donde la tierra continuaba siendo abundante y más barata.

El Southern California Euskaldun Club fue creado en 1946 por el Padre Charles Espelette de Aldudes (País Vasco continental) adscrito a la iglesia Mount Carmel en Montebello, donde otro sacerdote vasco, Leo Gariador trabajó en la década de 1910. Espelette se encargaba particularmente de la comunidad vasca esparcida por todo el sur de California. El objetivo del club era agrupar a los vascos de esa región. Pronto los vascos de Chino se reunieron en los ranchos de Chilibolost y Tito Chanchorena. A comienzos del siglo XXI, el club, con el nuevo nombre de Southern California Basque Club, estaba formado por unos cuarenta miembros, siendo su presidente Dominic Etchebarria.

El Chino Basque Club fue creado en 1967 con la intención de promover, desarrollar y mantener la cultura y tradiciones de los vascos de Chino a través de actividades sociales. Durante los primeros años el club centró sus actividades en la organización de danzas vascas en las propiedades de Albert Goyenetche. Desde 1982, las mujeres vascas fueron socias de pleno derecho con voto, privilegio que anteriormente sólo ostentaban hombres mayores de dieciocho años. En 1986 el club se trasladó a un parque industrial en Chino, y sus actividades atraían a entre cien y doscientas cincuenta personas. A comienzos del siglo XXI, contaba con unos cien socios y un total de quinientos si se toma en cuenta sus familiares directos. La actividad principal del club era la organización del picnic anual al que acudían normalmente unas dos mil personas, según comenta J. B. Agüere. Aparte del picnic el club organizaba campeonatos de mus y una comida al mes que normalmente coincidía con el último domingo del mes. El primer domingo los oficinistas y la mesa de la junta se reunía para comentar aspectos y temas importantes del Club.

Tanto el Chino Basque Club como el Southern California Basque Club, organizaban festivales anuales, con demostraciones de herri kirolak (deporte rural), danzas tradicionales, picnics, competiciones de mus y pelota a mano, cuya apertura oficial se realizaba tras una homilía. Por ejemplo el picnic anual organizado por el club vasco de Chino atrae a unas dos mil personas.

Desde 1930, vascos inmigrantes, bailaban danzas típicas del País Vasco. En 1969 se creó el grupo de danzas de Chino llamado Gauden Bat. Durante muchos años Jean Louis Cihigoyenetche de Arnéguy (Baja Navarra) fue el líder y promotor del grupo. A partir de 1969, con la ayuda de Paco Senosian, el grupo comenzó con nuevos bailes y coreografías. A comienzos del siglo XXI, el grupo estaba compuesto por unos treinta bailarines y seguía bailando y actuando en diferentes festivales de Norteamérica. Ambos centros vascos organizaban una competición anual de mus, normalmente en el rancho de Tito Chanchorena.

Chino era una de las tres comunidades vascas con una "klika" o charanga, tan antigua como la de San Francisco. Fue introducida por los hermanos Aphessetche, -que tocaban en la de Saint-Jean-Pied-de-Port (Donibane-Garazi, Baja Navarra)- y que había sido promovida por Jean Indart en 1962. A comienzos del siglo XXI, el grupo estaba formado por unas veinticinco personas.

A su vez Chino, a comienzos del siglo XXI, era una de las pocas comunidades que tenía un coro que cantaba canciones contemporáneas y canciones orientadas al estilo folk. Este coro era conocido como Euskal Giroa. Tradicionalmente las canciones vascas tenían una perspectiva masculina, pero desde que se formó éste, trataban de que las canciones estuvieran orientadas a la mujer y a su manera de pensar.

Por otro lado, existía un grupo formado por Andrea Bidart, Begonia Echevarria y Cathy Petrissans, llamado "noka". El grupo trataba de recuperar y mantener la forma de hablar conocida como "noka", que era una forma de hablar que se utilizaba en el País Vasco para hablar entre mujeres. Una especie de "hika" pero entre mujeres. Este grupo utilizaba canciones tradicionales y contemporáneas para recuperar el interés en canciones sobre la mujer y sobre todo, aquellas que utilizaban el "noka" como tratamiento de habla familiar.

El primer frontón de Chino fue construido por Loran Arretche en 1927 y derribado por un vendaval un año después. Reconstruido más tarde y comprado, en 1934, por Joaquín y Eduvigis Yzurdiaga, ha sido compartido por vascos y mexicanos desde entonces. A comienzos del siglo XXI, aunque en lamentables condiciones, seguía en pie. En las mismas fechas, la población vasca de Chino disfrutaba de tres frontones; el primero en las inmediaciones del Centro Vasco y los otros dos construidos por dos vascos de la localidad. Xavier Aphessetche que construyó un trinquete cubierto en su propiedad pero abierto al público, considerado como único en su clase en América. Mike Bidart, construyó asimismo un frontón en su propiedad abierto igualmente al público en general.

Cuando el restaurante Centro Vasco fue construido por Jean B. y Graciana Robidart en 1940, éste sustituyó al rancho de la familia Chilibolost, como lugar de encuentro de los vascos de la zona. Ray Bidondo y Jean Sabarots reconocían que el Centro Vasco era más que un simple lugar de comidas; funcionaba a su vez como agencia donde los recién llegados buscaban empleo. Bernard Inchauspe recuerda las fiestas y los campeonatos de mus que se organizaban en el Centro Vasco, a donde acudían multitud de personas de lugares relativamente distantes.

La familia Robidart construyó también un pequeño hotel que fue comprado siete años después por Ben y Melanie Sallaberry al que añadieron un frontón a comienzos de 1950. En 1970 éstos cedieron el restaurante a la familia Berterretche, los cuales continuaban dirigiéndolo a comienzos del siglo XXI, intentando preservar la tradición de la cocina vasca familiar. En las mismas fechas eran sus dueños, Pierre y Monique Berterretche. El Centro Basco fue uno de los mayores restaurantes vascos en el sur de California y uno de los pocos hoteles vascos que contaba con su propio frontón en pleno funcionamiento.

Durante casi tres décadas, entre 1950 y 1970, Martín Arrachea mantuvo el bar Pyrénées que compró, en 1957, a Michel Irigoyen, que tuvo también un restaurante en las proximidades llamado La Madelene. Éste pasó a manos de Joe Almirantearena. Ambos fueron comprados por la ciudad de Chino. Arrachea entonces decidió transformar el bar en el restaurante Pyrénées y trasladarlo al lado del Centro Basco. A comienzos del siglo XXI era conocido como el Café du Midi, donde trabajaba como cocinero Albert Gareste. Otros restaurantes vascos eran: Taylor's Café que se abrió en 1955, siendo su dueño, desde 1989, Dominique Reca; Toki Ona dirigido por Luis y Zuni Juanko; Glendora Continental Restaurant de Jean Baptiste y Elizabeth Sabarots; Jean's Restaurant en Colton que se abrió en 1966 y Gigi and Jean's en Redlands, ambos de Gigi Harosteguy y Jean Irola.

Domingo Etcharren fue enterrado en el cementerio de Darwin; la lápida recoge el nombre de su localidad de nacimiento Saint-Étienne-de-Baïgorry (Baja Navarra). En esta localidad de Darwin, Etcharren adquirió numerosas propiedades que fueron destruidas en un incendio en 1917.

Un vasco, minero del oro, adquirió tal popularidad que un paraje del Parque Nacional Death Valley fue denominado como Aguereberry Point. Jean Pierre "Pete" Aguereberry salió de Mauléon (Zuberoa), en 1890, a la edad de dieciséis años y trabajó en su mina Eureka, en solitario, durante 35 años. Se estima que el oro extraído tenía un valor aproximado de unos 175.000 dólares. Murió a la edad de 45 años casi arruinado. Su casa construida en 1907 todavía seguía en pie a comienzos del siglo XXI.

Aguereberry no fue el único minero vasco de la zona. Domingo Etcharren, conocido como "el carnicero tuerto vasco de Ballarat", asociado al irlandés Jack Keane, formó la compañía Keane Wonder Mine cuando descubrieron oro en 1904. Los derechos de la mina fueron vendidos a otra empresa y con los beneficios obtenidos Etcharren se asentó en la localidad de Darwin. Esta mina llegó a ser la segunda más importante de Death Valley.

A pesar de la importante presencia vasca en Fresno, durante la primera mitad del siglo XIX, a comienzos del XXI, casi no se percibe.

Gracias al fundador de la panadería Basque French Bakery, Francois Pedeflous, los vascos son reconocidos como tales en Fresno. Pedeflous salió de Baja Navarra a la edad de diecinueve años. Durante unos catorce años trabajo para la panadería Pyrénées French Bakery de Bakersfield. En 1963 abrió su propio negocio de panadería en Fresno. A comienzos del siglo XXI el negocio pasó a manos de un americano que continuaba con la tradición emprendida por Pedeflous.

El sabor vasco tradicional continuaba existiendo en dos de las pensiones de Fresno El Santa Fe Hotel y Restaurante y el Basque Hotel; ambos eran de los más antiguos que permanecían abiertos en el oeste americano. Fueron inaugurados en la década de 1920, aunque no fueron los primeros. Por ejemplo el Bascongado Hotel, fue abierto por Martín Iribarren en 1898, mientras que el Hotel des Pyrénées fue inaugurado en 1901 y el Fresno "Sheepcamp" Hotel construido asimismo por Iribarren, en 1902. En 1906 Francisca Saragueta, comadrona de profesión, llegó a Fresno procedente de San Francisco y comenzó a trabajar en el Bascongado Hotel hasta que se casó con Juan B. Etcheverry. A partir de entonces trabajaron en varios ranchos, como por ejemplo en el de John Bidegaray considerado uno de los mayores y más importantes de Fresno. Bidegary y Matías Erro fueron los cofundadores del banco de Fresno Growers National Bank.

Otras familias que se dedicaron a la ganadería fueron los Etcheverry, Irola e Yparrea. El Basque Hotel fue construido en 1923 y en 1935 Felix Esain, quien fuera el propietario del Santa Fe, se hizo cargo de él. El Santa Fe poseía un frontón de pelota al igual que el Basque Hotel, aunque cuando el Santa Fe fue vendido en 1961, a Benita y Segundo García, dicho frontón ya no existía. Más tarde, en 1952, la familia Esain vendió el Basque Hotel, cuyos propietarios lo explotaron hasta 1972. Posteriormente los Esain abrieron, en 1956, el restaurante Villa Basque que fue vendido en 1976. En 1980 Fermín Urroz compró el Basque Hotel.

Benita García y Felix Esain nacieron en los EE.UU. Benita se caso con Pete Ydart que dirigió el Yturri Hotel en la década de 1950 y fue una figura muy conocida por su papel de "madre adoptiva" de muchos vascos recién llegados del País Vasco. Al fallecer Pete se casó de nuevo con García quien dirigió el Santa Fe entre 1961 y 1975. A comienzos del siglo XXI los propietarios del Santa Fe eran Jean Pierre y Manuela Etchechury que se hicieron cargo del hotel en 1991.

Los hoteles Yturri y Vitoria, el restaurante Wool Growers y el Madrid Café fueron lugares de esparcimiento para la comunidad vasca durante las décadas de 1930 y 1940. El Yturri fue construido por Paul y Marcelina Yturri, en 1940 y cerró definitivamente en 1991.

En la década siguiente sólo continuaron en el negocio los hoteles Yturri, Santa Fe, y el Basque Hotel.

Un nuevo restaurante vasco, Justo's Basque Restaurant, abrió en 1986 en el pueblo de Hanford a 45 minutos al sur de Fresno. Los propietarios eran Justo y Marsha Saragueta, que trabajaron en el restaurante de los padres de ésta, Jessie y Antonio Zalba, en el New Rendez-Vous de Fresno. En la localidad vecina de Stratford, había también cierta historia culinaria vasca unida a Mariana y su hija Alice Irigaray, que entre 1930 y 1960 servían comidas en su propio hogar.

El Basque Hotel continuaba, a comienzos del siglo XXI, albergando el único frontón de Fresno, aunque debido a su tamaño no podía participar en competiciones oficiales.

Francois Pedeflous fue uno de los promotores de la creación del Fresno Basque Club a finales de 1977. A comienzos del siglo XXI contaba con 230 miembros. Promovía diversas actividades como por ejemplo, un picnic anual, una competición de mus y cenas con baile mensual. Muy anteriormente a la fundación del club, en la década de 1930, los picnics fueron organizados por la Asociación de Productores de Lana de Fresno, Wool Growers Association. A comienzos del siglo XXI los festivales atraían una media de 1.200 personas.

El grupo de danzas de Fresno fue creado a finales de 1970 y estuvo dirigido por Juliet Campos hasta que se retiró, ello afectó enormemente al grupo, mas, a pesar a ello, a comienzos del siglo XXI, continuaban todavía.

Domingo Bastanchury, originario de Aldudes (País Vasco continental), fue uno de los primeros vascos que llegaron a Orange County, en 1860, costeando Sudamérica. Llegó a convertirse en uno de los mayores ovejeros de California, con un total de 20.000 ovejas. Por otra parte sus hijos, Dominic (conocido como DJ), Joe Gaston, y John crearon un gigantesco rancho de naranjos en la zona conocida como Fullerton.

El rancho Bastanchury en su día fue un centro de empleo para muchos vascos de Los Ángeles. De esta forma muchos de estos vascos se establecieron como rancheros por propia cuenta con ayuda de la familia Bastanchury. Uno de estos fue José Santiseña que llegó a ser uno de los mayores rancheros de la zona.

El rancho Bastanchury operó entre finales de 1800 y 1932. La Gran Depresión afectó tremendamente al precio de las naranjas y como resultado el rancho se arruinó. Hasta la década de 1940, trabajadores vascos continuaron en el rancho, bajo una diferente directiva. A comienzos del siglo XXI, los naranjos habían sido sustituidos por las casas de los trabajadores de una compañía petrolera que explotaba los yacimientos que se encuentran en el subsuelo. Al parecer los Bastanchury ignoraban la existencia de petróleo en sus tierras.

El "Orange County Pioneer Council" recogió una serie de entrevistas con muchos de los colonos de la región, incluyendo a numerosos vascos. Se encontrabanb a disposición del público en general.

Hacia la década de 1930, en la zona de La Puente existían cuatro pensiones vascas. Uno de ellas fue Puente Hotel construido por Gratian Bidart y regentado durante mucho tiempo por John y Alice Oxarart, a la vez que el French Hotel and Restaurant. Hubo otro hotel, el Biminy Hotel regentado por Frank Bidegain. Más aun, en 1930 Jean Nogues compró el Hotel Valley que contaba con un pequeño frontón construido en 1927.

En 1947, un grupo de vascos de unos ciento veinte miembros, decidieron crear un club vasco La Puente Handball Club y que además tuviera su propio frontón. Dicha construcción comenzó en 1950. Uno de los fundadores Jean Nogues, falleció en 1947 sin que pudiera ser testigo de la creación del tan añorado frontón. La mayoría de las actividades llevadas a cabo por el club se centraban en partidos de pelota con jugadores profesionales traídos del País Vasco, bailes y un picnic anual. Con el paso del tiempo, muchos italianos, españoles y franceses de la zona pasaron a ser miembros del club. Durante la década de 1960 las cenas organizadas por el club llegaban a reunir a unas cuatrocientas o quinientas personas. Aunque a comienzos del siglo XXI las cenas solo reunían a unas doscientas personas, el juego de pelota volvió a ser popular entre los más jóvenes y guardaban grandes esperanzas para el futuro de este deporte.

En 1947, Jean y Peter Etchebarren abrieron un restaurante al que llamaron French and Basque. En 1962 fue comprado por Osowiecki y su hermano Jean Pierre 'Pampi' Arretche de Esnazu (Baja Navarra), convirtiéndolo en un elegante restaurante francés al que bautizaron como Le Chalet Basque. Etchebarren continuaba cocinando a comienzos del siglo XXI para el restaurante Sunset Room de Phil Garro, aunque no servían ningún plato vasco.

El frontón y el restaurante Le Chalet Basque eran los únicos vestigios de una importante comunidad vasca que residió en su día en La Puente. En la década de 1940, el Puente Hotel sufrió una explosión accidental, mientras que el Valley Hotel de la familia Nogues decidió cerrarlo en 1948. La panadería French-American Bakery de la familia Esquirre vendió el edificio en la década de 1980.

La primera comunidad vasca en el oeste de los EEUU se estableció en Los Ángeles. Esto se debió al descubrimiento de oro en 1848, que atrajo a una gran parte de colonos vascos que provenían del Sudamérica. Durante las décadas de 1850 y 1860, un número importante de ellos se dedicó a la explotación del ganado, particularmente del ovino, en la zona sur del estado de California. Cabe citar a los hermanos Pedro y Bernardo Altube que fueron considerados unos de los más importantes ganaderos de su tiempo en California y también Nevada. Uno de sus más exitosos ranchos fue establecido en la localidad de Elko (Nevada), el Spanish Ranch. Entre otros ganaderos, se encontraban también Dominique Oxarat, Miguel Leonis, y Domingo Amestoy.

Con anterioridad a la llegada masiva de vascos a California, atraídos por la fiebre del oro, importantes vascos, aunque en muy menor número, se establecieron en la zona sudoeste del país, que estuvo primeramente controlada por las autoridades de España y posteriormente por las mexicanas. Éstas encontraron su fortuna en empresas militares, religiosas y comerciales. En 1848 el territorio del sudoeste pasó a ser anexionado definitivamente a los EEUU. Desde entonces el número de vascos proveniente de los dos lados de los Pirineos, creció de forma considerable, convirtiéndose en el grupo étnico más importante de la región, como lo atestiguan los primeros documentos históricos de California. Una de las ventajas que los vascos supieron utilizar en su favor, fue el conocimiento del español que tenía todavía un gran peso en la región. De esta forma sucedió que muchos vascos de Iparralde (País Vasco continental) adoptaron nombres españoles, como ejemplo, Dominique Oxarat pasó a ser Domingo Oxarat.

Con el paso del tiempo la economía tradicional agrícola y ganadera de la región y particularmente de Los Angeles, que pasó a ser un centro urbano de gran relevancia, se transformó en una más industrial y con ella la ocupación de la mayoría de los vascos. Muchos de éstos se centraron en nuevas profesiones destinadas a ciudades como Los Angeles. Allí se dedicaron a todo tipo de trabajos, desde panaderías, plantas empaquetadoras de carne, hasta en el sector de la construcción. Otros vascos continuarían con la explotación de la tierra y a la producción lechera, trasladándose a zonas con mayor abundancia de tierras, como por ejemplo, Chino y Ontario (California).

El gran número de clubes vascos que se fundaron por todo el sur de California, ayudaron a mantener su identidad étnica durante todo este tiempo.

Como demostración de la fuerza de la comunidad vasca en Los Angeles, nos encontramos, hacia 1885, con el "Escualdun Gazeta", el primer periódico vasco en todos los EEUU. Este periódico solamente consiguió sacar a la luz tres publicaciones. Siguiendo a "Escualdun Gazeta" se publicaron más periódicos en otros lugares de los EEUU, como ejemplo, "Aberri", "Argia" y "Basques".

A fines de 1800, la comunidad vasca de Los Ángeles era la mayor de la costa oeste. Hacia 1886 unos dos mil vascos residían en la zona de Los Ángeles. Entre 1878 y 1888 había unas diez pensiones y dos o tres frontones de propiedad vasca en Los Ángeles, lo cual suponía un verdadero distrito vasco.

A mediados de la década de 1930 Hortense Anchordoquy Heguy, después de unos años de viudedad, casó con Francisco Ciaurritz y partieron de Santa Bárbara para ubicarse y vivir en Los Ángeles. Aquí alquilaron y gestionaron un hotel situado en Aliso Street hasta que la Railroad Company lo compró y derrumbó para construir la estación ferrocarril de Unión .

Entre los propietarios vascos de hoteles se encontraban Pascal Ballade, Juan Ordoqui que regentaba Pyrénées Hotel o los hermanos Taix. A comienzos del siglo XXI no quedaba ningún vestigio del barrio vasco.

Mientras tanto en Los Ángeles, fue alrededor de 1930, cuando muchos vascos comenzaron a instalarse y desarrollar negocios de panadería. Por ejemplo, la National French Bakery de la que Jean Baptiste Garacochea era propietario.

En Los Ángeles, las bodas y funerales de los vascos de la zona siempre se han celebrado en la histórica iglesia de la Placita que fue construida en 1784 y que fue la única iglesia católica de la ciudad durante un siglo. A comienzos del siglo XXI, estaba situada en el corazón del centro turístico de Los Ángeles, en Olivera Street y constituía el único vestigio conservado de la vieja ciudad vasca que sucumbió a renovaciones urbanísticas. El viejo cementerio, donde fueron enterrados los primeros colonos vascos de la zona, fue trasladado a otro lugar y uno nuevo fue construido en el este de Los Ángeles en 1886. Entre los nombres de los primeros pioneros vascos que se encuentran en dicho cementerio se hallaban los Leonis, Oyharzabal, Salaberri, Bastanchury y Amestoy.

Hacia 1910, la comunidad vasca de San Francisco llega a ser mayor que la de Los Ángeles.

Previamente al establecimiento de ranchos vascos en la zona sur de California, un número de vascos trabajaría en las minas ubicadas en la zona norte de la región. Aquellos que obtuvieron más éxito en dicho trabajo acabarían invirtiendo en la producción vacuna y ovina. La demanda de carne ovina alcanzaba grandes cotas en el mercado, debido al aumento de la demanda, relacionada con la afluencia de mineros durante la época de la fiebre del oro. A su vez, la producción de la lana de oveja aumentó considerablemente debido a la caída del mercado del algodón de los estados del Sur, como resultado de la Guerra Civil estadounidense. Bien es cierto que la mayoría de los ranchos vascos de la época eran particularmente humildes y no todos adquirieron dimensiones descomunales. A comienzos del siglo XXI, la mayoría de los vascos vivían a unas 30 millas al este de Los Ángeles, en las zonas conocidas como La Puente y Chino. De cualquier forma, aquellos que vivían en Los Ángeles decidieron crear un club en la década de 1980, lo llamaron Los Ángeles Oberena. Su principal razón de ser, el juego del mus y la pelota. A su vez, se reunían semanalmente en un par de restaurantes para continuar su afición, estos eran el Chateau Briand, y el Chori.

La presencia de los vascos en Los Banos data de la década de 1880, cuando existió la posibilidad de adquirir gran cantidad de tierras, durante el mandato de México. Entre estas familias se encontraba Miguel Arburua que emigró desde Navarra en 1884 y compró unos 20.000 acres de tierra a Julián Ursua. Su rancho sirvió de lugar de encuentro para muchos vascos de la zona y el lugar donde se podía disfrutar de un frontón construido dentro del rancho.

A comienzos del siglo XXI, la cuarta generación de la familia Arburua continuaba dirigiendo el rancho. Otra familia destacable de la zona fue la de Errecas, cuya tercera generación continuaba en el negocio de la ganadería vacuna y ovina. En las mismas fechas, los vascos seguían relacionados, en su mayoría, con el negocio de la ganadería.

Antón y Josefa Lassart dirigieron un hotel entre 1914 y 1918. Fue destruido por el fuego y no volvió a reconstruirse. En 1925 Joe Goñi abrió el Wool Grower's Hotel y lo dirigió durante cincuenta años. Los hermanos Gabriel y Michael Iturbide compraron este hotel a Víctor Arretche en 1974 y seguía abierto a comienzos del siglo XXI. El Hotel Pyrénées situado en Merced estuvo abierto entre 1929 y 1968. Ambroise y Florence Curutchague inauguraron el restaurante Chalet Basque, en 1976, con oferta de comidas vascas tradicionales. En Firebaugh, Ramon y Cecilia Echeveste abrieron, en 1991, el restaurante Leku Ona, pero su cocina dirigida por Jean Claude Lekumberry no ofrecía platos tradicionales vascos.

A pesar de no contar con una población muy grande, el club vasco de Los Banos inaugurado en 1964, tenía a comienzos del siglo XXI unos doscientos miembros. Entre las actividades organizadas por el club resaltaban el campeonato anual de mus, un festival/picnic anual, danzas y deportes tradicionales rurales vascos. Desde la creación del club existió paralelamente un grupo de danzas vascas. Su picnic anual era uno de los más celebrados de California, al mismo asistían entre 1.200 y 1.500 personas. Los Banos Basque Club atraía a familias vascas de ciudades como Patterson, Turlock, Madera, Dos Palos, Chowchilla, y Firebaugh.

Estos picnics comenzaron gracias a " Primi" Taberna. Este hombre, nacido en el caserío Matxitenea, del barrio de Biurrana (Lesaka, Navarra), emigró a los EEUU en 1952. Trabajaba como pastor cuando, en 1965, le propuso a Jon Erreka organizar un picnic anual para que pudieran reunirse todos los pastores vascos que trabajaban en California. Ambos con la colaboración de Pete Egi, Jon Lasaga, Pete Ayerza y Bobby Erreka, organizaron, para el primer domingo de abril de 1965, una fiesta que duró tres días consecutivos y en la que no faltó comida y bebida, ni tabaco, bailes y música. A partir de esa fecha, durante siete días distintos al año, se celebraba esta fiesta para todos los vascos inmigrantes de América.

Gratien y Lili Guerra abrieron la panadería Sonoma French Bakery en el valle Sonoma en 1956 y la vendieron al retirarse. En 1994 su hija Franciose Hodges, abrió su propia panadería, Basque Boulangerie.

El condado de Marin acogía a tres restaurantes vascos, Chalet Basque, Guernica y Chez Peyo. En 1962, Raymond y Eugenie Coscarart abrieron el Chalet Basque. En 1986 pasó a las manos de Francisco y Antoinette Oroz. Anteriormente ésta había sido propietaria de un pequeño restaurante llamado Izarra y la familia Oroz regentaba el Basque Hotel en San Francisco.

Pierre Lagourgue también trabajó en San Francisco antes de trasladarse a la bahía donde abrió, en 1977, el restaurante Chez Peyo. Roger Minhondo de larga tradición en el mundo de la cocina, -su familia en Irissarry (Baja Navarra) tenía un restaurante-, abrió el Guernica en Sausalito. La familia Cherberros propietaria del Café Villa, no sirvió comida vasca hasta que Jean Felix y Mayie Galzagorrys empezaron a regentar el restaurante. El Café Villa fue vendido en 1997.

El Marin-Sonoma Basque Association fue fundado en 1989 y a comienzos del siglo XXI contaba con un grupo de dantzaris para los más pequeños y como miembros a unas ochenta familias. Uno de sus promotores fue JB y Linda (Erdozaincy) Etcheverria. Ofrecían picnics o cenas anuales, campeonatos de mus, exhibiciones de danzas y lecciones de pelota.

Las empresas de servicio de ventas por correo, Euskal Opariak fue creado por Espen y Bernadette (Petoteguy) Foge Jensen en 1988 y trabajaban desde su hogar en el condado de Napa. Ofrecían camisetas y todo tipo de merchandising con motivos vascos.

La mayoría de los vascos que se dedicaron a la jardinería se asentaron en zonas de clase media como Redwood City, Millbrae, Burlingame y South San Francisco y fue en esta área donde en 1924 se creó el club vasco Menlo Park< Zazpiak-Bat Club. Éste contaba con alrededor de unas cincuenta familias registradas en el club. Una de sus principales actividades consistía en organizar un picnic anual. El club se unificó con el Cultural Center de San Francisco en 1979.

Ovejeros vascos se asentaron en este valle, aunque no el mismo número que en el sur de California y familias vascas se esparcieron por las localidades de Marysville, Yuba City, Chico, Dixon y Woodland.

Aunque el Hotel Uriz, a comienzos del siglo XXI, continuaba en pie, el resto de pensiones vascas ya habían desaparecido. Así en Sacramento la última pensión vasca cerró en 1965. John Belza nieto de los originarios propietarios del Hotel Uriz, dio comienzo a una nueva tradición, la competición en la producción del mejor chorizo o "lukainka" entre las familias vascas de la zona.

A su vez, Richard Goñi tras ganar una de las ediciones del campeonato, abrió su propia fabrica de embutidos, G. L & L. Smokehouse de Susanville. Esta localidad también contó con un club vasco, mientras que en Woodland y Dixon, a comienzos del siglo XXI, algunas familias vascas continuaban en el negocio ovino, como por ejemplo la familia Ibarlucea McPherrin, originariamente de Markina (Bizkaia).

En los últimos treinta años del siglo XX, los vascos del valle de Sacramento se reunían para una misa anual en Durham (California), celebrada por el sacerdote vasco enviado por el Obispo de Baiona a San Francisco.

Desde 1980, Fred Ithurburn de Yuba City organizaban un picnic anual en Sutter County. Larry Juanarena cocinaba la barbacoa para el festival local vasco de Sutter County al que acudían unos cientos de personas.

John Garamendi nacido cerca de Sacramento, en Mokelumne Hill, era uno de los vascos más prominentes de California. Llegó a ser senador durante catorce años y candidato a gobernador por California. Su padre Raymond nació en Bingham Canyon (Utah) donde su padre fue minero, y creció en Ely (Nevada), donde sus padres regentaron el Hotel Ely. El padre de John se gradúo por la Universidad de Nevada (Reno) y se convirtió en un importante activista civil.

Arnaud y Marie Mendisco, propietarios en su día del Hotel Obrero, de San Francisco, abrieron en 1985 en Winters (California), el restaurante Arnaud's, cercano al lago Berryessa. Chico acogía a un restaurante vasco regentado por una familia no vasca, Stuart Allen, llamado Basque Norte y que fue abierto en 1975. A su vez, acogía a otro restaurante, Pat and Larry's, de una familia vasca, Larry Juanarena, pero que no ofrecía cocina vasca. La pensión Español Restaurant fue abierta, en 1923, en Sacramento y aunque originariamente fue vasca, a comienzos del siglo XXI, los propietarios eran italianos. En Maxwell (California) se encontraba Chateau Basque de Olga Nogues que lo abrió en 1976.

Conocidos como los "Californios", los vascos -sacerdotes y comerciantes-, que participaron en la colonización mexicana, fueron asimismo los primeros en llegaron al área de San Diego.

Uno de los primeros vascos en llegar a la zona fue Miguel de Pedrorena, que nació en Madrid y se asentó más tarde en Lima, siendo socio allí de una compañía naval mercante con negocios en California. Pedrorena se estableció definitivamente en San Diego, donde se casó con la hija del alcalde, el californio José Antonio Estudillo. Una de las propiedades que se conservaron de aquellos tiempos fue la Casa de Pedrorena, construido por su hijo Miguel, en 1869.

A comienzos del siglo XXI, los pelotaris retirados del Jai Alai de Tijuana se establecieron en San Diego. Uno de ellos, José Tasende abrió su propia galería de arte donde promocionaba a artistas vascos como Chillida o Nagel, entre otros. El padre José Mari Larrañaga trabajó en la iglesia St. Anthony en National City. Durante mas de veinte años, J. B. y Joanie Arretche mantuvieron un restaurante vasco, el Chateau Basque, que en 1993 fue trasladado a Yuma (Arizona).

En esta ciudad, durante muchos años, los vascos jugaron un papel pequeño pero importante. Entre las décadas de 1880 y la de 1950, esta ciudad fue un centro agrícola de gran relevancia. Durante 1970, la Sociedad Histórica del Condado de Orange, organizó un festival para resaltar la contribución de los vascos en el condado, en el Parque Regional Laguna Niguel.

En 1880, Domingo Oyharzabal y Juan Salaberri compraron dos edificios, de construcción de adobe, en la calle principal de San Juan Capistrano, El Camino Real, siendo uno de ellos utilizado como hotel. Lo llamaron el French Hotel y ejerció simultáneamente la función de la primera oficina de correos y la de primera biblioteca pública, entre 1936 y 1938. Se habían conocido en el barco que les llevó desde Argentina y ambos fueron amigos inseparables durante el resto de sus días. Domingo salió de Hasparren (Lapurdi), en 1863, a la edad de 16 años, con destino a Chile. Cuatro años más tarde partió hacia California, acompañado de sus hermanos William y Esteban. Domingo falleció en 1913.

El edificio, -conocido a comienzos del siglo XXI como García Adobe-, era el único de adobe de estilo Monterrey que seguía en pie en el condado Orange. Entre otros edificios que merecían mencionarse, la construcción de un frontón para jugar a pelota mano, que se encontraba en el Handball Alley. Aunque el hotel cerró en 1903, las hijas de Salaberri, Felicitas y Juanita, continuaron viviendo en él.

Domingo y su hermano Esteban Oyharzabal llegaron a ser importantes ganaderos y agricultores (nueces y naranjos) en el sur de Orange County. Al no contar con descendencia, sus sobrinos Esteban y Pedro Oyharzabal se hicieron cargo de los negocios de sus tíos en 1920. Al igual que sus éstos, también aquéllos habían emigrado primeramente a Sudamérica.

Otras familias vascas de la zona fueron, la del ganadero Pedro Changala, que tuvo doce hijos y residía en El Toro (ahora Mission Viejo), donde también residían los Etcheberria, Segoura, Ustariz y las hermanas Daguerre, todos ellos dedicados a la agricultura.

Domingo Etcheverria y Changala provenían de Luzaide (Valcarlos, Navarra). La familia de Pierre Lacouague, que llegó en 1910, continuaba viviendo en San Juan de Capistrano, a comienzos del siglo XXI, dedicada a la producción de naranjas.

En las mismas fechas, todos los ganaderos vascos de San Juan Capistrano habían desaparecido, pero supieron establecerse en otras áreas como los Changala, en Porterville (California).

El rancho Encino fue uno de los pocos que sobrevivió a la urbanización de Los Ángeles y a comienzos del siglo XXI formaba parte del Parque Histórico del Estado Los Encinos. Rendía homenaje a los primeros colonos -de comienzos del siglo XIX- del Valle de San Fernando. El Rancho Encino fue comprado por Vicente de la Ossa en 1849 y ofrecía alojamiento gratuito a todos aquellos viajeros que anduviesen por la zona.

Más tarde, en 1869, los hermanos Phillippe y Eugene Guanier lo compraron y trasformaron en un rancho dedicado a la explotación ganadera. En 1873, construyeron una casa de piedra caliza que a comienzos del siglo XXI era conocida como la Casa Guanier. Pronto se convirtió en lugar de reunión para muchos vascos de la zona y para viajeros aterrorizados por bandidos como Joaquín Murrieta. También fue parada obligada de la diligencia que cubría la ruta entre Los Ángeles y Santa Bárbara.

En la década de 1870, los hermanos regresaron a Francia tras perder su fortuna. Muchos descendientes de los Guanier continúan viviendo en el valle. En 1878, Gaston Oxarart -que vino en barco desde la Argentina- compró el Rancho Encino. Tras fallecer en la década de 1889, su sobrino Simón Gless se hizo cargo del mismo. Gless transformó el rancho de ganadería en agricultura de secano. Pronto, cansado de aquella vida, vendería el rancho al padre de su mujer, a Domingo Amestoy.

Tanto Oxarart, Gless como Amestoy, llegaron del País Vasco a California pasando por Argentina, en el mismo barco. Amestoy trabajó como zapatero en Argentina y en California fue minero y ovejero, hasta hacerse con su propio rebaño de ovejas, trasladándose a Los Ángeles donde se convirtió en uno de los mayores ganaderos del sur de California. Llegó a ser uno de los primeros accionistas del Farmers and Merchants Bank, del German-American Savings Bank y miembro de la Cámara de Comercio de Los Ángeles. Tras el fallecimiento de Amestoy, sus hijos Jean y Peter se hicieron cargo del rancho, sustituyendo las ovejas por el cultivo de trigo y cebada.

El rancho Escorpión era de dos hermanos que pertenecían a una tribu local Mexicana. Miguel Leonis se casó con la hija de uno de los hermanos con lo cual heredó parte del rancho pero con el paso del tiempo llegó a poseer el rancho en su totalidad.

A la edad del retiro y sin descendencia -su hija murió a la edad de 20 años- envío una carta a su familia para que uno de sus sobrinos, Jean Baptiste Leonis se hiciese cargo del rancho. Miguel moría seis meses después de la llegada del sobrino. Al ser éste menor de edad no pudo heredar nada, dejando en su testamento la mayoría de las propiedades a sus familiares del País Vasco. La esposa de Leonis perdería la mayoría de las propiedades en las batallas legales por la herencia.

La llegada de los vascos a San Francisco se sitúa en 1775 con la llegada del capitán Juan Manuel de Ayala y sus subordinados José de Cansaros y Juan Bautista Aguirre al Golden Gate (Jean Francis Decroos: 1983).

A estos les siguieron otros vascos, como Ignacio Artega, Juan Francisco de la Bodega, Juan de Anza, Luis Joaquín Moraga y Martín Landeta. Otros como Arrillaga "Lieutenant" Goicoechea y sus hombres, trataron de abrir un camino desde la orilla norte de San Francisco hasta Bodega Bay, para tratar de protegerse de los ingleses.

Estas batallas fueron importantes ya que demostraban la existencia de vascos en San Francisco muy tempranamente. Desde 1800 ya se conocían familias asentadas en San Francisco, como son los Duarte, Ibarra y Loyola.

Más tarde vendría el boom del oro que hizo que muchos vascos acudieran a la costa en busca de trabajo y dinero. Muchos lo consiguieron y la diversidad de empleos entre los vascos aumentó año tras año. Los Aguirre abrieron un hotel denominado El Patriarca.

Miguel Aguirre, nacido en Navarra e inmigrante en Montevideo hasta 1849, llegó a San Francisco con la idea de entrar en el negocio del oro, pero a causa de circunstancias varias, comenzó a distribuir agua de casa en casa y finalizó por montar su propio negocio de agua. Más tarde, vendió su negocio a otro vasco, Miguel Jáuregui y abrió El Patriarca. Aguirre, no sólo fue importante en aquella época por su distribución de agua o por el hotel, sino también por su contribución en la fundación de la primera iglesia vasco-española en San Francisco. A esta iglesia se la denominó Nuestra Señora de Guadalupe. No menos importante fue Yudarte que consiguió enriquecerse en el negocio de las ovejas. Otro personaje vasco destacable en la historia de San Francisco fue José Joaquín Arrillaga, nacido en Gipuzkoa en 1847 e inmigrante en San Francisco en 1875. Fundó el Arrillaga Musical College, el Instituto Arrillaga de Música.

A partir de 1948 numerosos vascos acudieron a San Francisco. Muchos de ellos venían de otros estados, donde habían trabajado como pastores; otros en cambio, lo hacían directamente del País Vasco. Muchos de ellos se introdujeron en el negocio de la jardinería. Durante la Segunda Guerra Mundial y después del ataque a Pearl Harbor por los japoneses, los japoneses-americanos que vivían en los EEUU fueron restringidos y vigilados por la duda de su lealtad al país americano. Miles de ellos fueron encarcelados por el gobierno estadounidense durante la guerra. Como los japoneses trabajaban en la industria de la jardinería y horticultura, en California sobre todo, hubo un hueco en la economía por su falta. Los vascos, la mayoría de Iparralde (País Vasco continental), lo llenaron.

A finales del siglo XIX, no era difícil distinguir una comunidad en San Francisco cerca de la Bahía. Se mantenía bastante al margen de la vida en San Francisco. En 1893, los vascos de San Francisco contaban con un periódico en euskera llamado "California'ko Eskual Herria", que les permitía, aún más, mantener su propia identidad como vascos. Otro periódico destacable fue el "Courrier Français des Estats-Units" escrito en francés y dirigido por un vasco. Este periódico trataba de redactar los acontecimientos más importantes de la colonia vasco-francesa en San Francisco.

Un poco antes de 1940, muchos vascos fueron abriendo hoteles y pensiones por la zona de Broadway. Después de la Segunda Guerra Mundial las inmigraciones no cesaron y los vascos continuaron extendiéndose por la bahía, al tiempo que construían sus propios lugares de residencia. A partir de la Segunda Guerra Mundial, la mayoría de los inmigrantes vascos en San Francisco procedían de del País Vasco continental. A partir de 1960, las cosas cambiaron y muchos de los que acudían a San Francisco a trabajar y vivir procedían del estado de Nevada. A partir de 1980, la inmigración fue de nuevo descendiendo poco a poco.

En un principio la integración de los vascos en la comunidad americana no fue fácil. Principalmente ejercieron el papel de subcultura con su propio lenguaje, bares, hoteles... Con el tiempo fueron integrándose. Muchos de ellos se casaron con americanos, aprendieron el idioma, acudieron a colegios americanos, etc. de tal manera que aunque seguía existiendo el sentimiento de identidad vasca entre muchos de ellos, son parte de San Francisco. Aunque algunos valores de los vasco-americanos sigan siendo diferentes a los de los americanos, muchos otros eran muy similares. El uso del euskera fue desapareciendo generación tras generación, de tal manera que muy pocos vascos de tercera generación podían hablar o entender el idioma. Al parecer, a partir de 1990, con la formación de programas educativos y programas en Internet se estaba tratando de recuperar el euskera en la comunidad de vascos de San Francisco.

En el sur de San Francisco, se abrió en 1982, el restaurante llamado Kantxa, un lugar para banquetes que en a comienzos del siglo XXI contaba con su propio frontón. En las mismas fechas, la comunidad vasca de San Francisco contaba con el club vasco con el mayor edificio del país. A su vez alojaba actividades relacionadas con la "klika" o charanga, danzas y una pequeña biblioteca que fue establecida por la organización Basque Educational Organization y que promovía programas culturales y clases de euskera. A su vez el centro organizaba festivales anuales, repletos de actividades musicales y competiciones de pelota, pala y mus. En 1997 el centro tenía cuatrocientos cincuenta miembros.

El centro cultural vasco, Basque Cultural Center, reflejaba el cambio demográfico del área de la bahía de San Francisco. Este centro se había convertido en el lugar de reunión de los vascos de toda la bahía. Muchas familias vascas dejaron San Francisco para instalarse en otras localidades del área de la península: Burlingame, South San Francisco, Millbrae, Redwood City, Novato, San Rafael, Petaluma, Sonoma y Santa Rosa. Entre estas familias se encontraba la de Johnny Curutchet o la de Laurent Hardoy, ambos de profesión jardineros. En la parte norte de la bahía se creó otra asociación vasca llamada Marin-Sonoma Basque Association y un grupo de danzas para los niños.

Los Hoteles vascos fueron y seguían siendo, a comienzos del siglo XXI, una institución muy importante para los inmigrantes en América y San Francisco. Los vascos utilizaban los hoteles, bares y restaurantes como lugares de encuentro. En estos lugares la decoración era totalmente vasca, el ambiente vasco asimismo y trataban de mantener vivas la identidad, la cultura y las tradiciones. El primer hotel vasco de la zona se llamó El Patriarca y fue construido por Aguirre y su mujer. Ambos provenían de Montevideo cuando arribaron a San Francisco, en 1849.

Hacia 1920, se podían encontrar varios hoteles vascos en la zona, el Hotel Español y el Hotel Pyrénées entre ellos. Durante los siguientes años, los vascos de la zona fueron construyendo y abriendo varios hoteles, como fueron, Globo Hotel, Yparraguirre Hotel y el Hotel España.

Uno de los primeros bares en San Francisco, abierto por un inmigrante vasco, fue el que Bidascoa abrió en Broadway Street. Éste además de abrir el bar, trasformó su casa en una tienda de herramientas y ropa para mineros de la zona. Los hermanos Larramburu abrieron una panadería en 1896. Hacia 1915 consiguieron el gorro de oro del Panamá Pacific Exposition y poco a poco fueron ampliando y desarrollando el negocio hasta convertirlo en Hygienic Baking Company y más tarde en New Parisian Daily Bread. Debido a esta expansión, comenzaron a vender sus productos a hoteles, restaurantes y líneas aéreas. Los hermanos Larramburu se retiraron en 1945. El negocio desapareció en 1976 debido a problemas legales.

En South San Francisco nos encontramos con el restaurante Garden Club, que fue dirigido por Arnaud Etcheto y que fue vendido a una familia italiano-americana, en 1995. Otro restaurante vasco, el Côte Basque, en Millbrae cerró también en 1995, al fallecer su propietario Jean Baptiste Larrateguy. A su vez, Annie Nunan, cuyos padres Gracien y Jeanne Mocho regentaron el restaurante French TriColor Restaurant, en San Francisco, ofrecía, a comienzos del siglo XXI, platos vascos en su restaurante Nouveau Trattoria en Palo Alto.

La Sociedad Vascongada de Beneficencia se creo en 1923 con el objetivo de ayudar a aquellas personas que tuvieran problemas económicos o sociales. Los miembros de la asociación fueron disminuyendo y en 1983 solamente tres miembros participaban en la sociedad.

La primera oleada de emigrantes vascos hizo sus primeros negocios relacionados con la ganadería en el valle de San Joaquín. Hacia 1855, un grupo de vascos se asoció para entrar en el negocio de la ganadería; entre ellos, Pedro y Bernardo Altube, Little John Indart, Big John Etcheverry, José Antonio Aguila, Salvador Ihitzaque y Sequi Murrieta. En el rancho Centinel, durante la década de 1860, John y Mary Indart establecieron una especie de hotel para los vascos que viajaran en la ruta del ganado.

John Indart y John Etcheverry continuaron en los negocios de la ganadería durante las décadas de 1850 y 1860. Etcheverry llegó a ser un ciudadano muy querido en la ciudad de Tres Pinos a la que donó la tierra para construir la iglesia Immaculate Conception. Otros rancheros vascos de la zona fueron, Juan Bautista Arambide, Miguel Goldaracena, Jean Garat y José Aurrecochea. Con el paso del tiempo muchos de ellos abandonaron este negocio y otros se trasladaron a Los Banos, Stockton, Fresno o Bakersfield, aunque había todavía, a comienzos del siglo XXI, familias que continuaban con la ganadería.

Se cree que el Plaza Hotel, situado en la localidad de San Juan Bautista, pertenecía a una familia de origen vasco-italiano, Ángelo Zanetta y su esposa Maria Laborda. Estos compraron el hotel en 1856, presumiblemente a otro vasco llamado Julián Ursa. Dicho hotel pertenecía, a comienzos del siglo XXI, al Parque Histórico Estatal de San Juan Bautista que conservaba el registro del hotel de los años 1862 y 1863, en donde aparecen nombres como Juan Salaberry, Pablo Loinaz, Francisco Chaportegui, y Francisco Arachea.

John Etcheverry construyó un hotel, en Tres Pinos, en 1874 y se mantuvo abierto hasta 1900. Alfredo Arnaudon edificó el Arnaudon Hotel en Mendota, en 1893. Por su parte Dominique Bordagaray, uno de los primeros dueños de hoteles en Fresno, se trasladó a Coalinga donde abrió un bar y restaurante que permanecieron abiertos hasta mediados de 1880. Otros pequeños hoteles vascos se abrieron en ciudades como Chester, Lemoore, White's Bridge, Firebaugh, Volta y Sonora.

Los vascos se asentaron en el valle de Santa Ynez, al norte de Los Ángeles, hacia las décadas de 1850-1860, estableciendo allí ranchos de producción ganadera. Entre las primeras familias del valle se encontraban los Yndart, los Andonaegui, los Ormart, los Altube, los Harispuru, y los Ypar. Muchos

de estos primeros vascos pobladores del valle no dudaron en abandonar la región tras los desastres ecológicos que sufrieron a comienzos de 1860. Entre aquellos que continuaron en el valle, destacaba la figura de Ulpiano Yndart que ejerció de juez y tesorero de Santa Bárbara entre 1850 y 1870. Yndart pertenecía a una familia vasca de clase alta que participó en la primera colonización de California. Otros vascos de gran renombre fueron José Antonio Aguirre y Cesáreo Lataillade que se asentaron en Santa Bárbara a comienzos de la década de 1880.

Uno de los lugares de encuentro más antiguos de Santa Bárbara era la De la Guerra Plaza. Construida por José Antonio de la Guerra, natural de Santander. Se empezó su construcción en 1819 y finalizó siete años después. La construcción contaba con tres partes diferentes; la Abadie Adobe, el café y hotel St. Charles, más tarde conocido como Raffour House, restaurante francés y el hotel Borderre.

Una de las pensiones más famosas de Santa Bárbara fue Borderre French Hotel regentado por la familia Borderre, Jennie Alfaro y José Borderre. Este hotel incluía a su vez un frontón de pelota. José Borderre murió en enero de 1930 y fue T. M. Storke quien tomó a su cargo el hotel; siendo sin embargo Hortense Anchordoquy Heguy la que lo gestionaría durante los siguientes años. Hacia 1940 la mayoría de los vascos se desplazaron desde esta región hacia Bakersfield.

Podíamos encontrar en Santa Bárbara un pequeño restaurante llamado E. J.'s Café cuya decoración recogía aspectos culturales vascos, mientras que en Guadalupe, una pequeñísima ciudad a una hora al norte de Santa Bárbara, se encontraba el restaurante, Basque House que estuvo abierto entre 1976 y 1990. Otro restaurante conocido era el restaurante francés Raffour House situado en la famosa Plaza de la Guerra.

Desde 1993 se ofrecían clases de cultura vasca y euskera en la Universidad de California, Santa Bárbara. Estos cursos fueron financiados por el Gobierno Vasco y la Federación de Cajas de Ahorros Vasco-Navarras, a través de la creación de la dirección académica que recoge el nombre del antropólogo ya fallecido José Miguel de Barandiaran. El programa de estudios vascos -junto con el de estudios catalanes- forman parte del Departamento de Español y Portugués. Dicha financiación fue posible gracias a los esfuerzos de la Fundación Vasco-Americana, Basque American Foundation y en particular de sus creadores, los Profesores Gloria Castresana Waid y Juan Mendizabal. Esta Fundación se creó en 1983 como resultado de una fricción entre miembros de la Sociedad de Estudios Vascos en América, Society of Basque Studies in America, que tenía sede en Nueva York y Chicago.

En un tiempo, Stockton, en el norte de California, disfrutó de una comunidad vasca importante debido al negocio ovino y como muestra de ello, se fundaron numerosas pensiones. La mayoría de los vascos de esta zona llegaron de Baigorri y Saint-Jean-Pied-de-Port (Donibane-Garazi, Baja Navarra), aunque también había otros de origen vizcaino. Como símbolo de esto una iglesia católica, St. Mary's, fue fundada en 1861. En el cementerio Holy Cross Catholic Cemetery en la ciudad de Colma, podían encontrarse, a comienzos del siglo XXI, lápidas de muchos vascos, entre las que destacaba la del pionero Pedro Altube, considerado el padre de los vascos del oeste.

El primer hotel vasco que fundó, fue en 1907 y se llamó Basque Hotel. Hacia 1940, había un total de ocho pensiones y muchas de ellas poseían su propio frontón. Aunque la norma general era ser propietario de la pensión, otros vascos se dedicaron, sólo a regentarlos, como ejemplo, la familia Alustiza, lo hizo con el California Hotel durante cuarenta y cinco años y la familia Artozqui con el Central Hotel durante treinta. De la década de 1950, algunos nombres de hoteles vascos que nos han llegado eran el Wool Growers, California, La Coste, Central, Royal y el Basconia. Entre 1907 y 1970, existieron un total de diecinueve pensiones vascas en Stockton. El último hotel vasco se cerró en 1970 y fue regentado por los hermanos John y Pete Ospital. La llegada de vascos disminuyó drásticamente tras la Segunda Guerra Mundial.

Cerca a Alturas se ubican las ciudades de Cedarville y Eagleville en Surprise Valley, hogar de un número de familias vascas. A comienzos del siglo XXI, John Espil era uno de los pocos propietarios ovejeros que continuaba en este negocio, junto a John Laxague que criaba ganado vacuno. John era el hijo de Jean Baptiste Laxague, que fue asesinado junto a los ovejeros Pierre Erramouspe y Bertrand Indiano, por un grupo de nativos americanos de la tribu de los Shoshone. Otra de las familias vascas de Eagleville era la de John Ytcaina.

En Cedarville hubo tres pensiones vascas. La más grande fue Valentine's, que contó con su propio frontón. A comienzos del siglo XXI, ninguno de los edificios existía.

Muchas de las lapidas de los cementerios de Eagleville y Cedarville contenían nombres vascos. Mientras que en las vidrieras de la iglesia católica de Cedarville, St. James, aparecían los nombres de aquellos vascos que contribuyeron a su edificación.

Aunque a comienzos del siglo XXI, solamente unas cuantas familias vascas continuaban viviendo en Susanville, en las décadas de 1950 y 1960, muchísimos vascos trabajaban como pastores y en las compañías madereras y testigo de ello fueron las numerosas pensiones vascas que surgieron durante aquellos años.

Marie Jeanne Goñi compró el hotel St. Francis en 1947 y su hijo Richard y su esposa Angie, lo continuaban dirigiendo a comienzos del siglo XXI. Fue el último de los hoteles de propiedad vasca en esta ciudad y uno de los negocios con mayor antigüedad de Susanville. En los años 1930, la familia John y Marie Beterbide dirigió el hotel Pyrénées. Más aun, tres generaciones de la familia Larrea regentaron el hotel Marion, pero finalmente fue vendido. El Commercial Hotel sirvió como pensión en la década de 1940 y más tarde fue vendida.

Ignacio "Idaho" Urrutia fue el propietario de la tienda Idaho Grocery en Susanville. Urrutia llegó a los EEUU en la década de 1930 procedente de Galdakao (Bizkaia), donde su familia poseía también un comercio. Trabajaba en esta tienda desde 1944 y se hizo con su propiedad en 1968. Proveía a sus clientes de la mejor carne del condado.

El club vasco de Susanville fue creado en 1975 y mucho antes de que se dedicara a organizar eventos anuales, los vascos de la zona organizaban un picnic anual en el rancho de la familia Satica.

Lago de Tahoe (California y Nevada). El campamento de Whiskey Creek Sheep Camp, base de ovejeros trashumantes vascos durante el verano, se situaba cerca de la localidad de Truckee. Normalmente los campamentos consistían en una o dos pequeñas cabañas, un corral para los caballos y un horno de piedra para hacer pan. A comienzos del siglo XXI, la mayoría de estos hornos y cabañas, situados en áreas designadas como parques naturales, habían sido demolidos por los guardas forestales. El mencionado campamento estuvo en funcionamiento desde 1925 hasta 1984, cuando esta zona fue calificada salvaje y por lo tanto, se prohibió todo tipo de intervención humana. Las cabañas fueron construidas por Pete Bengoechea y Severino Ibarra durante los veranos de 1954 y 1955, mientras que otro ovejero, Fausto Lavari construyó el horno de granito en 1956. A comienzos del siglo XXI, el historiador Joxe Mallea, de la Universidad de Nevara en Reno, estaba intentando preservar este campamento y reconstruirlo en lo posible.

Se encontraba en el norte de Truckee, en el Parque Nacional de Tahoe, donde muchos ovejeros como Matin Gallues permanecieron durante muchos veranos. Gallues originario de Navarra, junto con su hermano Félix construyó dicho campamento a finales de la década de 1910 y principios del de 1920; continuó en funcionamiento hasta la década de 1960. El campamento fue desmontado por los servicios forestales con excepción del horno construido en 1927; éste fue restaurado en la década de 1980 y de nuevo por Mallea y un grupo de voluntarios en 1992. Kyburz Flat (California) se encontraba también en ésta zona y albergaba otro campamento de ovejeros vascos e inscripciones hechas en árboles por los mismos.

Una pequeña comunidad de vascos existió durante bastantes años en la ciudad montañosa de Tehachapi, donde muchos de ellos se dedicaron a la minería, durante el descubrimiento del oro, a finales de 1800 y a la industria de la madera como hábiles leñadores. Fue el descubrimiento del oro lo que incrementó la inmigración minera en Tehachapi. Se dice que el primer vasco en llegar a la zona fue Michael Errecart a mediados de la década de 1800. Trabajó para Barbarossa Mine durante varios años y tuvo varios hijos con su mujer Marie.

En 1894, diferentes factores acentuaron la inmigración a Tehachapi, entre los que cabe destacar el Wilson-Gorman Tariff. A partir de este momento se suprimieron los impuestos del ganado extranjero, por lo que la competencia con el ganado estadounidense sería aun mayor. Debido a esto, muchos encontraron su refugio en Tehachapi.

A comienzos del siglo XXI no había vestigios de la presencia de vascos en la zona a excepción del llamado cañón Mendiburu que hacía referencia al ganadero Gregorio Mendiburu. A pesar de todo, se sabe que varias familias vascas vivieron y trabajaron en la zona durante una época. Algunas personas destacables de esas familias son, John Errecart, Bernard Esponda, Jean Esponda, Serafín Agoitia y Dominique Martinto entre otros.

Tampoco han quedado vestigios en el valle Antelope donde muchos vascos trabajaron como ovejeros. En la ciudad de Rosamond nos encontramos la referencia al restaurante Villa Basque de Jean, ya fallecido y su mujer Henriette Ansolabehere que lo establecieron. Un hombre importante en los negocios fue John Iribarne. Este era vasco-americano de segunda generación, ya que nació en Calaveras County en 1851 y era hijo de Bernard y Grace Iribarne, vascos los dos. En 1890 fue elegido presidente del club Techapi Piute, inaugurado el tres de febrero de ese mismo año. Poco a poco fue conociendo e introduciéndose en el mundo de los negocios, hasta que construyo el hotel Cesmat en Tehachapi. En 1903 John partió a San Joaquín Valley y desde entonces poco se sabe de él. A finales del siglo XIX, en Tehachapi había una mediana colonia de vascos, españoles y franceses.

Con el paso del tiempo se abrieron unos siete hoteles vascos: Piute, Cesmat, Basses Pyrénées que tenía un frontón, Basko Hotel, Hotel Capdeville, Commercial Saloon and Hotel, y el Tehachapi Hotel. El Basses Pyrénées fue rebautizado por Jean Pierre Martinto como el Martinto, quien construyó un frontón a principios de 1900. El hotel Basko fue levantado por George Esponda en 1896. Unos años después, Jacques Iriart pasó a ser el dueño del hotel Basko. Jacques nació en el País Vasco en 1880, en la zona del Pirineo francés. En 1904 caso con Grace Laborde, procedente también del País Vasco continental. Durante una temporada Iriart tuvo como socio a L. Escoulie y ambos cambiaron el nombre del hotel por el de Franco-American. En 1922, en el otro lado de la calle, los hermanos Iriart construyeron el edificio Iriart que contaba con dos bares, una piscina, dos restaurantes, un salón de belleza, una farmacia y una barbería. Tras la muerte de Jacques Iriart, el hotel fue vendido a Marie Bernard procedente de los Alpes franceses. Esta mujer permaneció en el negocio hasta la muerte de su marido, en 1941. Después de ella los Iriarts, volvieron a coger el hotel que más tarde lo venderían a un hombre llamado Hortense Heguy.

Tehachapi fue un lugar dominado por la iglesia católica. Durante una gran temporada fueron los Obispos del Monterrey-Los Angeles Diócesis quienes tuvieron el mando en los aspectos referentes a la religión del pueblo.

Mucha de la información que se tenía acerca de la forma de vida en Tehachapi durante esta época, fue gracias a una canción que escribieron los vascos en 1900. Éstos solían participar en un festival que llamaban Mistrel Art, que consistía en componer canciones y poemas acerca de la vida cotidiana en el pueblo e ir cantándolas de lugar en lugar. Muchas de estas canciones no se escribían, a excepción de la nombrada anteriormente que no solo se escribió sino que se publicó en Francia y en EEUU.

Uno de los negocios vascos más antiguos en el oeste americano, fue el Pioneer French Baking Company, conocida en aquellos días como National French Bakery. Establecida en Santa Mónica, en 1908, por Jean Baptiste Garacoechea y trasladada a Venice en 1917. Los nietos y bisnietos de Garacoechea seguían en el mismo negocio a comienzos del siglo XXI. Un negocio que se mantuvo en la familia durante seis generaciones y que comenzó en la localidad de Aldudes (Baja Navarra). En 1973 construyeron Pioneer Boulangerie, en Santa Mónica, un negocio familiar donde los aspectos culturales tradicionales vascos rebosaban por todas partes. Se trataba de integrar en un mismo edificio una panadería, bodega, delicatessen, cafetería y restaurante. Tras unos problemas financieros cerró en diciembre de 1993. Ésta fue sustituida en ese mismo verano por una versión más pequeña de la idea original.

Los primeros descendientes de vascos nacidos en los EEUU también supieron hacerse con un nombre propio. Así por ejemplo, Martín Aguirre hijo del rico comerciante José Antonio Aguirre, fue elegido sheriff del condado de Los Ángeles a finales de 1800. A comienzos del siglo XXI se le rendía tributo en el museo del departamento del sheriff del condado de Los Ángeles. Otro personaje a resaltar fue Martín Biscailuz importante abogado que publicó uno de los primeros periódicos exclusivamente en euskera del mundo, el "Escualdun Gazeta". Había nacido en un rancho de Los Ángeles en 1860 y residió en Europa durante bastante tiempo. Biscailuz fue el primer abogado de la comunidad vasca del sur de California y durante un breve tiempo sirvió como concejal en la ciudad de Los Ángeles. Moría a la edad de 39 años tras haber sido acusado y llevado a prisión por fraude. El "California'ko Eskual Herria" se convirtió en el sucesor del periódico "Escualdun Gazeta". El hijo de Biscailuz, Eugene Warren trabajó entre 1932 y 1958 para el departamento del sheriff del condado de Los Ángeles, convirtiendo este departamento en el mayor. Pronto se convirtió en uno de los sheriffs más populares de la historia del condado de Los Ángeles.

Algunas familias vascas han residido como ganaderos, en el Condado de Ventura, durante tanto tiempo como en los condados vecinos de Santa Bárbara y Los Ángeles. Al menos un vasco llamado Antonio Jauregui, residió en Oxnard (California), desde 1824. A comienzos del siglo XXI, su familia continuaba en el negocio de la ganadería en Wheeler Canyon, aunque ésta no ha sido la norma más habitual y así muchas de las antiguas familias de ganaderos vascas abandonaron el negocio. Entre las familias más antiguas de la zona están también los Etchechoury, Dufau y Erburu. Por ejemplo Robert Erburu llegó a ser presidente de la editorial Times-Mirror Company, que publica el "Los Ángeles Times".

En las décadas de 1960 y 1970 una nueva oleada de emigrantes vascos llegó a la zona donde trabajaron como ovejeros y lecheros. La comunidad vasca se centró particularmente en Oxnard donde había panaderías y lavanderías de pertenencia vasca. Más recientemente Jean Claude Etchegaray abrió el restaurante Basque Café, en Camarillo, pero sé cerró en 1990. A comienzos del siglo XXI, la mayoría de las familias vascas se encontraban en Fillmore y Santa Paula (California).

En 1991 tres vascas, Cathy Carricabury Foxhoven, Ellen Etchechoury Resser y Arlene Burke, fundaron el primer club vasco del condado de Ventura. El club fue bautizado como Itxaso Alde. A comienzos del siglo XXI, unas 90 familias formaban parte del club vasco.

Este club vasco de Ventura llenaba su calendario de actividades con barbacoas y campeonatos de mus, incluyendo el de la federación de centros vascos, (NABO North American Basque Organizations, Inc., Entre 100 y 150 personas asistían al festival que organizaban anualmente en Oak Grove Park. Camarillo tenía el honor de mandar dos grupos al campeonato anual de mus.

Jean Baptiste Leonis, más conocido por el nombre de John, fue uno de los fundadores de la ciudad de Vernon, una pequeña ciudad industrial en el centro del condado de Los Ángeles. Junto con los hermanos James y Thomas Furlong, también terratenientes de la zona, fundaron dicha ciudad en 1905, consiguiendo atraer al ferrocarril y con ello la industria. Jean Baptiste Leonis trabajó de joven como ovejero en Antelope Valley y más tarde llegó a ser maestro vinatero en Los Ángeles. En 1896 compró la tierra donde más tarde fundaría la ciudad de Vernon y donde llegó a ser concejal durante 45 años y alcalde en numerosas ocasiones. Su nieto, Leonis Malburg, siguió los pasos del abuelo continuando en la carrera de las finanzas y la política. También llegó a ser concejal desde 1956 y alcalde de Vernon desde 1974.

En 1960, los Malburgs abrieron el restaurante Villa Basque en el centro industrial de Vernon y durante más de tres décadas exhibió obras del propio Jean Baptiste Leonis, consideradas de un valor incalculable.