Lexique

CONJUGACIÓN

Conjugación del verbo vasco. Hay dos clases de conjugaciones: simple, llamada también sintética, y compuesta. Simple es aquella en la que en una sola palabra van comprendidos la radical y los diferentes regímenes, sin necesidad de auxiliar alguno, por ejemplo: dakarkiot «se lo traigo». Ha sido llamada por algunos, erróneamente, irregular. Hoy en día se usa tan sólo en unos cuantos verbos, pero debiera extenderse más, por su concisión y elegancia. Compuesta. Es la conjugación en la que se combinan un nombre verbal con un auxiliar, por ejemplo: jaten det «yo lo como», formado del nombre verbal jaten y del auxiliar det «yo he o tengo». Nombre verbal es la palabra que representa la acción expresada por un verbo, por ejemplo: jan «comer». Este nombre puede recibir sufijos como cualquier otro nombre. El verbo se divide en transitivo e intransitivo. Hay verbos que pueden ser transitivos e intransitivos: por ejemplo: ixildu «callar», pues puede emplearse en ambos sentidos, así, ixildu det «le he callado (hecho callar)» transitivo, e ixildu naiz «me he callado», intransitivo. Los verbos se dividen, además, en primitivos y derivados. Los primitivos son aquellos que tienen por sí significado y funciones verbales. Pueden terminar por una de estas letras: a, e, i, o, l, n: atera (sacar), bete (llenar), itxi (cerrar), ito (ahogarse), il (morir y matar), eman (dar). Los derivados son aquellos formados de palabras o expresiones que por sí carecen de significado y funciones verbales. Los derivados se forman del modo siguiente: 1.º Añadiendo el sufijo tu (du después de l y n) pudiendo así toda palabra ya sola o ya modificada por sufijos convertirse en verbo: de zuri (blanco) zuritu (blanquear), de gorri (rojo) gorritu (enrojecer), de urdin (azul), urdindu (azular), de gorri y los sufijos ago (más) y -tu (verbificador) gorriagotu (enrojecer más). 2.° Añadiendo los verbos artu (tomar), egin (hacer), eman (dar), etsi (juzgar) a un hombre (véase p. 287). De los tratamientos. El verbo vasco indica en la misma flexión la calidad de la persona a quien se dirige la palabra. Los tratamientos genuinamente euskéricos son dos: el zu, zuk o cortés, que se emplea para tratar cortésmente al sujeto con quien se habla y el i, ik, o familiar que sirve para tratar llana y familiarmente, bien a los iguales o bien a los inferiores. En el trato familiar hay a su vez dos clases de verbos según se hable con varón o hembra. Tú lo llevas, en trato cortés, es zuk daramazu; en trato familiar masculino ik daramak, y en familiar femenino ik daraman. Algunos han dado en despreciar este tratamiento familiar injustamente, por lo que se hace preciso que lo cultivemos para que alcance el nivel que le corresponde. En cambio debemos desechar el moderno tratamiento berori, berorrek, hoy muy usado, pues aunque formado de raíces euskéricas es, por su espíritu, abiertamente exótico.