El material empleado y cálculo de probabilidades. Las doscientas palabras propuestas, en dos grupos de 100, no todas tienen material fónico suficiente para que la comparación sea igualmente válida. Se estima que el elemento comparable debe ofrecer una base /·/ -como mínimum, o sea, consonante-vocal-consonante. En menor cuantía las semejanzas podrían ser casuales salvo en conjuntos morfológico- semánticos desarrollados paralelamente. Vemos que Tovar admite una porción menor tratándose de demostrativos estimando que puede ser significativa. [A. Tovar, El método léxico-estadístico y su aplicación a las relaciones del vascuence. «Bol. Am. País», 1961 , p. 254]. Se ha comprobado hasta un 4% de coincidencias fortuitas en lenguas indoeuropeas de historia conocida. Un porcentaje mayor nos lleva a un terreno válido y relativamente firme. Pero cuando se trabaja con palabras ya complejas, a partir de /·/-, o sea más que C v C el factor casualidad según el propio Swadesh va siendo menor en proporción al crecimiento de esa complejidad. Dos temas /·/ pueden también coincidir casualmente. Para ello se aplica una fórmula matemática que tomamos de Tovar, a quien por lo general seguimos, por haber estudiado no solamente al propio Swadesh sino a sus colaboradores e impugnadores que son ya extensa nómina en autores y bibliografía. La fórmula esP = C (r)°( 1 -r)n-cc n, c que explica así: «lo que significa que la probabilidad de c coincidencias en una lista de n significados es el número de combinaciones de n tomadas c a c entre n casos, multiplicado por la razón fonética elevada a c y por la razón del desacuerdo fonético (unidad-r) elevada al número de significados, disminuido en el de coincidencias. Ello quiere decir que una sola correspondencia C v C [nuestra /·/] en dos listas de idiomas distintos puede tener una probabilidad de 36,8%, pero a medida que hay más coincidencias la probabilidad de que sean casuales disminuye rápidamente: es de un 17,8 si las correspondencias son dos; de 5,8 si tres; de 1,4, si cuatro, y de 0,27, si cinco» [Tovar. Obra citada, p. 254-56].
