Lexikoa

ORTOGRAFÍA

Los Congresos Ortográficos de Hendaya y Fuenterrabía. La idea de Azkue y otros vascófilos de obtener acuerdos entre escritores va a fraguar en la celebración del que se ha denominado I Congreso Ortográfico (Hendaya) en 1901. Precede a este último, por unos días, el célebre discurso de Unamuno en los Juegos Florales de Bilbao, discurso en el que exhortó a los vascos a dejar morir en paz, dulcemente, al euskara, lengua declarada incapaz para asumir el resto de los tiempos. El Congreso se reunió en el ayuntamiento de Hendaya el día 16 de septiembre de 1901 con asistencia de los vascófilos más eminentes de todas las provincias. Acudieron por Navarra: Arturo Campión, Juan Iturralde y Suit y Estanislao Aranzadi; Vizcaya: R. María de Azkue, Sabino de Arana y los señores Arrozpide, Arrese Beitia, Aizpiri, entre otros; Guipúzcoa: Domingo de Aguirre, Serapio Múgica y Ramón Artola. De Laburdi, Baja Navarra y Zuberoa llegaron todos los que se dedican a estos estudios, destacándose el canónigo Adema, de Bayona, y el doctor Guilbeau, de San Juan de Luz. El pueblo de Hendaya obsequió a los congresistas con un nutrido programa de festejos. A propuesta del navarro Estanislao Aranzadi se decidió crear una Federación Literaria Vasca que, meses más tarde y bajo la inspiración de Iturralde y Suit, daría lugar a la fundación de Eskualzaleen Biltzarra con más de un centenar de asociados y personalidades de ambos lados de la frontera -Landerretche, Guilbeau, Adema, Ahetz-Etcheber, Campión, Julio de Urquijo, Juan Carlos Guerra, Isaac López-Mendizábal y Serapio Múgica entre otros-. Pero todo ello no sirvió para llegar a acuerdos concretos sobre ortografía y se postergaron las decisiones para un segundo congreso a celebrar en Fuenterrabía al año siguiente. A estos efectos se nombró una Comisión permanente con Adema como presidente, Arana y Campión, vicepresidentes, Guilbeau, secretario, e Hiriart como tesorero. Arana discrepará del resto de los componentes no sólo en cuestiones ortográficas sino en los procedimientos. Su circular declarando el futuro congreso abierto e invitando a todos los amantes de la lengua, escriban o no, causa un gran revuelo e indignación entre hombres como Carmelo Echegaray (Cartas..., p. 46), Azkue o Campión. Su anuncio de que acudiría con 320 partidarios suyos atemoriza a unos eruditos poco acostumbrados a procedimientos expeditivos. En efecto, Arana, encarcelado, no pudo acudir al Congreso de Fuenterrabía celebrado el 11 de setiembre de 1902 pero sí lo hicieron sus partidarios que no consiguieron convencer al resto. La ortografía aranista fue rechazada; además, se abría una brecha entre vascólogos de uno y otro lado de la frontera ya que los vascofranceses seguirían escribiendo según sus propios sistemas hasta nuestros días.

Idoia ESTORNÉS ZUBIZARRETA