Municipios

ISABA

Intento secesionista de Isaba. En 1665, ante la desastrosa situación de la Hacienda Real, el virrey, Duque de San Germán, recibió instrucciones de repartir mercedes a cambio de entregas en dinero, tanto de particulares como de pueblos o de corporaciones. Isaba solicitó y logró fácilmente la gracia de la separación del Valle ofreciendo 3.000 ducados, valor aproximado entonces de unos 4.000 robos de trigo. El Valle reaccionó ofreciendo a la Hacienda 1 .600 ducados por la gracia de no separarse de la Unión de la villa de Isaba. La Hacienda recibió los dineros de ambas procedencias, aunque no en su totalidad. Y todo quedó igual. En su instancia manifestaba la villa (Isaba) que estaba unida al valle desde muy antiguo, formando «una comunidad y hermanable compañía en el gozo de todas las yerbas y aguas de la circunferencia de la valle, de suerte que, como si fueran todos los términos de la dicha valle uno, todas las villas los gozan sin ninguna diferencia». Además los vecinos de unas podían sembrar en los términos de las otras. Y sigue: «Y aunque esto es en cuanto al gozo no por eso dexa de tener la villa en su territorio y dezmario -término municipal amojonado en función de los diezmos- separado con su jurisdicción privativa, que la ejerce en cada villa el alcalde que hay y se sortea todos los años». (F. Idoate, La comunidad). Lo único que logró Isaba fue que se limitase el número de ganados a pacer en sus términos. Isaba expone antecedentes de su situación... «que hacía un siglo tenía 280 vecinos, y el término más extenso, pero, con ocasión de la unión había quedado reducido a 220, habiendo muchas casas vacías y aun arruinadas». Tan alarmantes síntomas de decadencia, le había movido a pleitear con el valle aunque con resultado negativo.