El 16 de mayo de 1662, en Bergara, Yñigo de Olavarria, maestro albéitar y herrador(examinado y aprobado por los albéitares de Su Majestad), interpone una denuncia ante el alcalde ordinario de Bergara.
Ignacio de Sempertegui, vecino de la Villa de Villafranca (Ordizia), que estuvo de aprendiz para oficio de Albéitar para cinco años con Juan Bautista de Ocáriz, Maestro Albéitar de Villafranca de Oria (Ordizia), según acreditaba en 17298.
Marcelino de Zabala9, nacido hacia 1750, maestro albéitar establecido en Bergara certificaba que los jóvenes aprendices Pedro-José de Zumalabe e Irazaga de Bergara y Bernardino de Unzurrunzaga, de Zumarraga, habían permanecido bajo su tutela desde 1792 hasta 1797 por espacio de cinco años y sin hacer fuga ni ausencia, ejercitándose durante este tiempo en la ciencia de estas Artes con aplicación y aprovechamiento, o Pablo de Sorondo de Andoaín, en este caso desde 1797 hasta 1802, para luego acceder al examen de Arte y Facultad de Herrador y Albéitar en el Real Protoalbeiterato de la Villa y Corte10.
Pablo de Sorondo, vecino de Andoaín, que estuvo cinco años estudiando y trabajando con Marcelino de Zabala, herrador y albéitar de Bergara y pretendía presentarse a examen en 180211.
Juan Simón Martínez de Arroyo, natural de Bergara, hijo legítimo de Lucas Pedro Martínez de Arroyo, maestro herrador y albéitar y de Luisa Agustina de Jaúregui12 que pretendía examinarse en 1804.
Carlos de Oyarzabal y Unzurrunzaga, natural de Zumarraga que el 23 de agosto de 1815 otorgó poder a favor de Francisco de Albisu, natural de Zumarraga y residente en la Villa y Corte de Madrid para que presentara los documentos necesarios para revalidar el título de albéitar13 y el 2 de noviembre de 1817 otorga poder a favor de José Ramón de Zumalabe para que recoja el título de Albéitar y Herrador en la Escuela de Veterinaria de Madrid.
