Léxico

LATIN (LINGÜÍSTICA)

El pueblo vasco, enclave pre-indoeuropeo, dentro de la gran ROMANIA, ha conservado su idioma milenario fuera de las coordenadas culturales de la familia latina de la Europa meridional. El euskara llama la atención a todos los lingüistas y estudiosos, en general, por su estructura morfológica singular, diferente no sólo del tronco del latín, sino incluso del marco general de lo que hoy se entiende por substracto indoeuropeo. Este hecho singular, con todo, choca con la realidad lexical del euskara actual fuertemente influido por el acervo aportado directamente por el latín más arcaico, luego el latín eclesiástico, y, por fin, por las lenguas romances de su entorno. Tales influjos, desde el punto de vista lexical y fonético, tiene diferentes épocas en el vocalismo y consonantismo. Respecto al latín se detectan en el euskara etapas distintas de apropiación, especialmente en el tratamiento de las velares, y respecto a los romances la realidad del vocalismo, especialmente, permite detectar diferentes núcleos de inferencia; en el norte se detecta el masivo influjo lexical de las hablas gasconas (landesa, y, sobre todo, bearnesa) en lo que respecta al vocabulario de los dialectos suletino, bajo-navarro y labortano. Los dialectos meridionales reciben su influjo lexical desde áreas distintas. Así el dialecto roncalés del romance aragonés antiguo; el salacenco, alto-navarro y guipuzcoano del castellano, y muy especialmente, desde la vertiente fonética, el vizcaíno respecto al castellano. En algunos casos, es preciso no olvidar, por otra parte, la posible influencia del antiguo romance navarro, no muy bien especificado, a veces, respecto al aragonés. En las siguientes páginas trataremos de estudiar tal influjo desde la vertiente léxico-fonética en primer lugar, y luego desde la impronta de la sintaxis latino-románica.