Literatos

Harriet, Bernard Maurice

Bernard Maurice Harriet nació en septiembre de 1814 en Haltsu, Lapurdi. Falleció en 1904, cuando contaba noventa años.

Realizó los primeros estudios en el propio Lapurdi, en Larresoro, y de ahí marchó a Pasaia (Gipuzkoa). Antes de ordenarse sacerdote en 1842, fue estudiante en el seminario de Saint Suplice de París. Siendo joven, fue nombrado profesor de los seminarios de Larresoro y Baiona. En 1855, finalmente, fue nombrado director de la escuela-hospital de los Franceses de San Luis en Madrid, lugar en el que conoció a Aizkibel. Pasó veintitrés años en la capital española hasta que aquejado por problemas de salud regresó a su pueblo natal. Durante su estancia en Madrid, tuvo ocasión de conocer a infinidad de vascos, y parece que aprovechó muchas de las amistades entonces entabladas para conocer el euskera y los dialectos vascos de Hego Euskal Herria.

En 1855 Harriet se encargó de la publicación del Nuevo Testamento de Haraneder, y parece ser que pasó los últimos treinta años precedentes a su fallecimiento preparando su diccionario. Participó en numerosas actividades relacionadas con la cultura vasca. Cuando Antoine Abbadia organizó los Juegos Florales de 1873, por ejemplo, Harriet fue su mejor colaborador.

No parece que la vida de Harriet sufriera demasiados altibajos. Además, apenas publicó alguna obra y pasó numerosos años estudiando y examinando el euskera y los textos vascos. Junto a los datos que podemos extraer de sus obras, Arantxa Hirigoyen halló un cuaderno muy interesante en Baiona, y es que en dicho cuaderno de pequeñas dimensiones aparecen dos listados: el primero es la relación de los títulos que formaban la biblioteca de Harriet. El segundo lo compone la lista de obras que el labortano empleó para completar su diccionario. Ambos listados nos proporcionan una información de gran valor a la hora de analizar las fuentes y el conocimiento de Harriet.

Por lo que respecta a la biblioteca de Harriet, parece ser que contenía doscientas quince obras, entre las que había algunas repetidas, escritas principalmente en euskera, francés y español. Tal cantidad de obras refleja que el labortano poseía una importante biblioteca (tanto cualitativa como cuantitativamente) para la época. Además, junto a libros publicados también guardaba numerosos manuscritos y copias. Las obras de la biblioteca de Harriet son, sobre todo, de corte literario, religioso e histórico, y cabe mencionar la gran cantidad de autores vascos que el labortano conocía: en su biblioteca había tomos de Juan Bautista Agirre, Juan Antonio Mogel, Jean Duvoisin, Manuel Larramendi, Agustin Kardaberaz, Jean Pierre Arbelbide, Joannes Etxeberri Ziburukoa, Pedro Antonio Añibarro, Bartolome Olaetxea, Jose Francisco Aizkibel, Joannes Haraneder, Bernard Gazteluzar, Joannes Leizarraga, Pedro Astarloa, Bernat Etxepare, Andres Ithurzaeta, Juan Ignazio Iztueta, Bernard Larregi, Arnaud Oihenart, Martin Harriet, Agosti Xaho, Francisco Lardizabal, Gratien Adema, Antoine Abbadia, Francisque Michel, Jules Vinson, Arturo Campion, Wilhelm von Humboldt, Willem J. Van Eys, Luis Luziano Bonaparte, etcétera.

Basta analizar detenidamente la anterior lista para percatarse de que Harriet manejó obras de todas las épocas: la más antigua es la traducción del Nuevo Testamento de Leizarraga (de 1571), y la gran mayoría son libros de los siglos XVIII y XIX. Teniendo en cuenta que Harriet falleció en 1904, queda claro que, además de autores antiguos, el labortano también conocía trabajos mucho más recientes que mencionó, dicho sea de paso, en su diccionario.

Como se ha dicho al inicio, Maurice Harriet pasó cerca de treinta años preparando y redactando su gran diccionario. Sin embargo, una vez finalizado, decidió no publicarlo, ni estando él en vida, ni tras su muerte. Sus amigos Abbadia y Daranatz le ofrecieron la oportunidad de publicar algunos capítulos del diccionario, pero Harriet se negó. Tras su muerte, donó su diccionario y biblioteca al convento de Larresoro.

El diccionario del labortano es una obra realmente magnífica: tiene más de 3.500 páginas de tamaño 33 x 22 centímetros, y la información lingüística que aporta es bastante completa. Se trata de un diccionario bilingüe donde las entradas son presentadas, exceptuando algunos casos, por orden alfabético. Las entradas son dadas al consultor mediante la siguiente estructura: introducción (en euskera) + explicación del significado (en francés) + ejemplos del empleo de la palabra o citas de otros autores vascos que han empleado la palabra + sinónimos + la etimología de la palabra o aclaraciones en torno al origen del término + otras anotaciones del autor del diccionario.

Harriet no actúo siempre de la misma forma al dar las entradas del diccionario. Arantxa Hirigoyen analizó las letras A, T y K del diccionario, y comprobó que en la primera las palabras están organizadas, principalmente, según la raiz. Dicho de otra forma, las palabras derivadas de una raíz concreta aparecen subordinadas a una entrada principal (los ejemplos han sido extraídos del trabajo de Hirigoyen):

  1. Aberea, abrea
    1. Aberechea
    2. Abereteguia
    3. Aberetasuna
    4. Aberezcoa, abrezcoa (Oyhenart)
    5. Abrildea, abrilcea (Larramendi)
  1. Achola
    1. Acholatia, acholduria
    2. Acholduritcea
    3. Ez acholatua, ez acholduria
    4. Ez acholatcea, ez acholtcea
    5. Ez acholduritcea
    6. Acholatsua
    7. Ez acholatasuna

Sin embargo, si se consulta la letra T, se comprobará que todas las entradas son dadas al mismo nivel, como señala Hirigoyen:

  1. KHAMUTSA
  2. KHAMUSTEA
  3. KHAMUSCORRA
  4. KHAMUSDURA
  5. KHAMUSTASUNA
  6. KHARATSA
  7. KHARASDUNA
  8. KHARASDURA
  9. KHARASGARRIA
  10. KHARASTASUN
  11. KHARASTEA

Al presentar las entradas, los sustantivos y los adjetivos aparecen determinados. En el caso del verbo, por otro lado, Harriet optó por dar el participio (en algunos casos se decantó por dar las tres formas de participio):

Abiatcea: "se mettre en voie de..., se préparer, s'acheminer, commencer".

Aguertcea: "1- verbe transitif, découvrir, montrer, manifester - 2- verbe intransitif, apparaître, être clair, visible.

KHALDATCEA, khalda, khaldatu, khaldatcen: "1- v.act. Donner une chaude, une chauffe au feu de forge - 2- Souder un métal à lui même ou à un autre métal, après les avoir amollis au feu"

KHAMUSTEA, khamuts, khamustu, khamusten: "1- v.act. Emousser le tranchant, le fil, la pointe - 2- v.intransitif. S'émousser - 3- au fig. émousser, ou s'émousser, en parlant des sentiments, de facultés"

Vistos los ejemplos anteriores, queda claro que el diccionario de Harriet es descriptivo y prescriptivo, y es que más allá de la definición y los sinónimos de cada palabra, el autor también proporcionó información añadida de interés. Asimismo, en algunas ocasiones también añadió recomendaciones de uso y consideraciones lingüísticas. Precisamente son esas consideraciones las que convierten al diccionario en una obra tan interesante. En primer lugar, los ejemplos y las citas son la reivindicación del arraigo de dichas palabras: muestran cómo se utilizan y reflejan el gran conocimiento y trabajo de documentación llevado a cabo por Harriet.

Los expertos que se han dedicado a investigar el diccionario han subrayado que, a pesar de que Harriet era un autor purista, a diferencia de Larramendi y Azkue, dejó de lado dicho purismo cuando hizo su diccionario. Es más, cuando aparecen préstamos lingüísticos, Harriet se ocupó de señalar el posible origen (mayormente castellano, francés, italiano, etc.) de dichas palabras.

Entre la información complementaria que aparece en el diccionario se encuentra la que corresponde a los euskalkis o dialectos vascos: Harriet conocía muy bien las principales hablas de ambos lados del Bidasoa, y tuvo en cuenta todo su conocimiento a la hora de señalar el ámbito geográfico de uso de cada palabra. Junto a ello, también recogió distintas variantes dialectales de la misma palabra a modo de sinónimo y anotaciones sobre la pronunciación y extensión del uso. Por otro lado, en ciertas ocasiones llegó a concretar en qué pueblos se empleaban algunas palabras.

Algunos investigadores han creído ver la influencia del Dictionnaire de la langue française [=Diccionario de la lengua francesa] del francés Littré. En cuanto a la influencia de los autores de diccionarios vascos, el propio Harriet reconoció conocer y haber empleado los de Larramendi, Pouvreau y Sallaberry. Por lo que a la influencia que Harriet ha tenido en otros autores, a pesar de que el diccionaio del de Haltsu no se publicó, cabe mencionar que fue la principal fuente del diccionario de P. Lhande, por ejemplo.

En Baiona se halló, junto al diccionario, un pequeño libro de anotaciones de Maurice Harriet. Tiene 60 páginas y el contenido está estructurado a modo de diccionario, de la A a la Z. En el librito aparece una lista de palabras y junto a cada palabra aparece un sinónimo o su traducción al francés. Todas las palabras recogidas en el librito no aparecen en el diccionario de Harriet, y entre las que aparecen, las definiciones dadas en un lugar y en el otro no se corresponden. Teniendo en cuenta eso, se puede concluir que el librito hallado en Baiona es una pequeña obra, un añadido, redactado posteriormente al diccionario.

El labortano Joanes Haraneder tradujo el Nuevo Testamento, pero la obra no vio la luz en vida del autor. Jean Robin la copió a mano en 1770 y se publicó en Baiona en 1855 (se publicaron cuatro evangelios) en la imprenta Lasserre bajo el siguiente título: Iesu-Christo / gure Iaunaren / Testament / Berria / lehenago / L N. Haraneder / Done Ioane Lohitsuco laun aphez batec / escuararat itçulia;/ orai, artha bereci batequin, garbiquiago, / lehembicico aldicotcat aguer-aracia, / laphurtar bi jaun aphecec; / jaun Aphezpicuaren baimenarequin [=Nuevo Testamento de Nuestro Señor Jesucristo, traducido anteriormente al eusquera por L.N. Haraneder. Ahora se publica por primera vez con especial atención y más limpiamente de la mano de dos señores curas labortanos, con el permiso del señor obispo].

En el propio diccionario no se especifica quién son dichos "dos señores curas labortanos", pero sabemos que los editores de la obra fueron Pierre Nérée Dassance (1801-1858) y Maurice Harriet (1814-1904). Parece, sin embargo, que fue Harriet el principal responsable de la edición. Además, es ampliamente aceptado que Harriet, en vez de limitarse a preparar y editar el texto de Haraneder, introdujo profundos cambios en él. A consecuencia de ello, Henrike Knörr denominó a Harriet "cedazo de Haraneder", y es que es fácilmente visible la diferencia entre la versión original de 1855 y la publicada décadas después. Vinson y Daranatz también intuyeron y publicaron sus sospechas acerca de la autoría de los cambios realizados en el texto. Finalmente, ya en el siglo XX Lafitte, Mitxelena, Ruiz Arzalluz y Altuna confirmaron las sospechas de los investigadores anteriormente mencionados.

Acerca de las modificaciones realizadas, se ha mencionado la influencia de la Vulgata y Sacy jansenista, la traducción de Joannes Leizarraga y el trabajo del propio Haraneder. Sabemos que Harriet tenía una copia de la traducción de Leizarraga en su biblioteca, pero parece que no empleó demasiado la obra del de Beskoitze. Los investigadores han dado dos argumentos principales sobre ello: por un lado, se cree que Harriet quiso preparar una edición que cualquiera pudiera leer y entender. Para dicho propósito, el modelo de Leizarraga se tornaba demasiado arcaizante y cultista. En segundo lugar, aparece la tendencia purista de Harriet (que no reflejó en su diccionario), y es que los préstamos latinos limpios fueron sustituidos por otros términos. En el propio título de la obra de Haraneder se lee "más limpiamente", claro reflejo de dicha tendencia.

  • HIRIGOYEN, A. "Harrieten hiztegia eta euskalkiak". Lapurdum, IV (1999), p. 115-121.
  • HIRIGOYEN, A. "Maurice Harrieten (1814-1904) euskara-frantsesa hiztegiaren berezitasunak". EUSKERA. 2004, n. 49, p. 653-660.
  • HIRIGOYEN, A. "Maurice Harriet eta euskal idazleak". OIHARTZABAL, B. eta MAKAZAGA, J.M. (ed.). P. Laffitteren sortzearen mendemugako biltzarra. Bilbo: Euskaltzaindia, 2003.
  • KNÖRR, E. "Maurice Harriet-en hiztegiaz". ASJU. 1986, n. 20, p. 413-117.
  • KNÖRR, E. "Maurice Harriet Joanes Haranederen galbahari: "Testament Berria" (1855)". OIHARTZABAL, B. eta MAKAZAGA, J.M. (ed.). P. Laffitteren sortzearen mendemugako biltzarra. Bilbo: Euskaltzaindia, 2003.
  • LAKARRA, J.A. "Testukritika eta hiztegiak: Harriet eta Larramendi". LAKARRA, J.A. eta RUIZ ARZALLUZ, I. (ed.). Memoriae L. Mitxelena magistri sacrum. Donostia: UPV/EHU, 1991.