Introducción. El culto de los santos constituye una de las mayores expresiones de la piedad cristiana y, por consiguiente, de la religiosidad de un pueblo. A su vez, Vasconia se nos muestra como un escenario privilegiado para el análisis hagionímico o del culto de los santos, tanto por su interés intrínseco, fruto de su rico pasado histórico, como por la solvencia científica para acometerlo, gracias a las fuentes publicadas y trabajos preexistentes. Entre estos últimos destacan los relativos a la hagiografía local, la historia eclesiástica diocesana, los grandes dominios monásticos, las ermitas, hospitales y cofradías, y las aproximaciones realizadas desde la arqueología y la historia del arte. Esta última disciplina se encarga igualmente del análisis de la plasmación visual del culto a los santos: la iconografía y los relicarios. La conjunción de estas fuentes ofrece una completa hagioestratigrafía, permitiendo captar en profundidad uno de los signos de identidad más profundos de los vascos.
