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VECINDAD

Oficios rectores de las vecindades y barrios. Los nombres y número de los responsables de estas unidades de gestión urbana varían de una localidad a otra. En Vitoria son dos los mayorales por vecindad; con posterioridad, según se recoge en las ordenanzas municipales de 1747, también aparece la figura del sobremayoral, con la misión de enlace entre el Ayuntamiento y la vecindad. Igualmente existían dos contadores por vecindad para fiscalizar las cuentas. En Laguardia era un abad por vecindad, auxiliado por dos mayordomos. En Bilbao dos cabos por calle. En San Sebastián un alcalde de barrio y su teniente en cada barrio. En Bayona un capitán por barrio y desde el s. XVIII un comisario auxiliado por un quartenier. En Viana un prior y dos ayudantes, denominados mayorales. En Tudela un prior y uno o dos mayorales dependiendo de las dimensiones del barrio. En Pamplona un prior y dos mayorales, que pasaban a ser cuatro "en los Barrios crecidos". Los cargos rectores de los barrios de Pamplona se completaban con otros: contadores para fiscalizar las cuentas; un procurador para tramitar asuntos ante las instituciones; un escribano para levantar acta de las juntas y demás actuaciones de los priores y mayorales; dos diputados, que en unión del contador tomaban las cuentas del prior, representaban al barrio en la parroquia y rendían cuentas al tesorero de la ciudad; y por último, dos consultores, con la función de asesorar al prior y sustituirle en caso de necesidad. Los cargos rectores tenían una duración anual y para la reelección debía mediar un año; tres en el caso de los priores en Tudela. La elección de los rectores de las vecindades y barrios en unos casos correspondía al Regimiento de la villa o ciudad, como en San Sebastián y Viana; en otros a la junta de vecinos, como en Laguardia y Vitoria; y en Tudela al prior cesante, quien elegía a su sustituto, mientras que la junta de vecinos a los mayorales. Las personas destinadas a ocupar el oficio de prior debían ser de las "principales y hábiles para el gobierno de la República", y las destinadas a mayorales ser "honestas, honradas, y juiciosas". No hay que confundir al mayoral, máxima autoridad en el caso de las vecindades de Vitoria, con el mayoral ayudante de los priores en Pamplona, Tudela y Viana.