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TRANSPORTE

El transporte en Antigüedad y la Edad Media. El litoral de Vasconia, dotado de unas favorables condiciones para la construcción y armamento de buques, ofreció a guipuzcoanos, laburdinos y vizcainos, poco favorecidos por las condiciones de su suelo, una excepcional oportunidad que no desaprovecharon. Dado lo menguado de su propia producción, estas condiciones favorables fueron puestas al servicio de sus habilidades marineras para el transporte de bienes de otros (lana burgalesa, por ej.). Desde temprano, los vascos del mar transportaron los bienes del interior de la península, de Navarra o de las costas gasconas, aprovechando el viaje de vuelta para traer fletes de retorno (ej. paños). De esta forma, en el s. XV poseían una importante flota que efectuaba fletes tanto para el Norte como para el Mediterráneo europeos. Aunque existen noticias del trasiego de personas y de mercancías desde la Alta Edad Media, son ya de la Baja las noticias más fidedignas sobre medios de transporte. Damos amplia información sobre los medios marítimos y fluviales en los artículos NAVE y NAVEGACION. En cuanto a los terrestres, se sabe de materiales arqueológicos ubicados a mucha distancia de sus lugares de origen lo cual lleva a pensar en porte humano, animal o mecánico (rodillos). Son conocidos los esfuerzos que en 1365 hizo Carlos II de Navarra para reparar los caminos comerciales de Navarra con Gipuzkoa, el de San Sebastián, Rentería y, en especial, la ruta de Belate y el Bidasoa que convirtiera a Hondarribia en el puerto del Reino. Este intento no prosperó debido a las guerras, y la salida hacia Inglaterra, Francia o Normandía siguió siendo Bayona por Roncesvalles con peajes en San Juan de Pie de Puerto, Garris, Saint-Palais y Ostabat. La comunicación con Aragón se efectuaba por el pasillo del Ebro -viajeros y mercancías- y el río Aragón -almadías madereras-. Ver ALMADIA. Con Castilla el peaje más importante estaba en Los Arcos; de él dependían otros ubicados en puestos fronterizos. El transporte se efectuaba a lomo de mulas y caballos o en carros y carretas, según el grado de aspereza del camino a seguir. En una pintura de Artajona (s. XIV) aparece un carro clásico de ruedas radiales tirado por mulos, con arreos muy semejantes a los conocidos hoy en día. Pero el carro -o carreta- más primitivo debió de ser el tirado por bueyes y/o vacas, con ruedas de madera maciza, que ha subsistido hasta nuestros días en la zona montañosa del país.