Kontzeptua

Agricultura Vasca

La agricultura vasca ha estado delimitada por las condiciones bioclimáticas y por el desarrollo histórico. Tanto el clima oceánico, de las zonas costeras y septentrionales, como el clima mediterráneo, característico de la Rioja alavesa y de la Navarra media y de la Ribera, han condicionado los tipos de producción agraria.

Aunque el peso económico de la agricultura se ha ido reduciendo a lo largo del siglo XX, es en la segunda mitad, durante el periodo de la expansión económica, cuando la emigración del campo a las zonas urbanas fue mas intensa. Paralelamente aumenta la industrialización del campo. En todo este proceso, Navarra se diferencia de Bizkaia, Gipuzkoa y Álava, manteniendo su agricultura cierto peso económico.

También en Iparralde siguen siendo importantes las actividades agrarias en esta época, especialmente la ganadería.

En el último cuarto del siglo XX, aunque disminuye la población activa agraria, el valor de la producción final agraria para los cuatro territorios del sur de Euskal Herria, fue de 143.000 millones de pesetas en 1990. A lo largo de la última décad del siglo XX y primera década del siglo XXI se mantiene, con altibajos, el valor de la producción final agraria.

De cualquier modo la balanza agroalimentaria vasca permanece deficitaria, especialmente para Bikaia, Gipuzkoa y Alava.

Los condicionantes bioclimáticos que configuran el País Vasco son variados y de fuerte contraste. La parte norte (Gipuzkoa, Bizkaia, valles cantábricos alaveses, mitad septentrional de Navarra así como Laburdi, Zuberoa y Nafarroa Beherea) se inscribe dentro del clima oceánico, suave y lluvioso. Los rasgos que afectan al sector agropecuario pueden sistematizarse en cuatro aspectos:

  1. Escasez de horas de insolación que dificulta la maduración de algunos cultivos, como es el caso de la vid.
  2. Exceso de humedad que resulta negativo para algunos cultivos, como por ejemplo el trigo.
  3. Relieve accidentado con abundancia de tierras en pendiente.
  4. Suelos de componente ácido y con poco espesor de las capas, por lo cual el peligro de agotamiento aumenta. Este medio físico, donde abundan los pastos naturales, se dirige naturalmente hacia la explotación ganadera.

La parte sur (Rioja alavesa, mitad meridional de la Navarra Media Occidental, Navarra Media Oriental y Ribera) pertenece al clima mediterráneo. Éste se caracteriza por fuertes contrastes térmicos, mayores horas de insolación y por la escasez de agua. Esta aridez estival debe ser corregida por medio del riego, para determinados cultivos. El relieve es más llano a partir del surco intrapirenaico y los suelos resultan más espesos por efecto de una antigua sedimentación lacustre. Este medio se especializa naturalmente para la dedicación puramente agraria.

La evolución histórica experimentada por el sector agropecuario en el País Vasco demuestra como los condicionantes bioclimáticos tienen que ser forzados por imperativos económicos.

La organización del espacio agrario se hace eco de las diferencias bioclimáticas anteriormente esbozadas. A grandes rasgos la organización tradicional es la siguiente:

  1. El medio oceánico presenta una organización individual y minifundista, con hábitat disperso y un paisaje agrario mixto con campos abiertos y cerrados, siendo estos últimos originados por el desarrollo ganadero. Los sistemas de cultivo son todos de secano, es decir, que no reciben más que el agua de la lluvia para su desarrollo. El caserío se encuentra adaptado perfectamente al medio geográfico en el que se inscribe: cubierta a doble vertiente, grandes aleros,... Las tierras se distribuyen en sistema de coto redondo , es decir, que la dedicación agraria toma como base la proximidad a la vivienda: las huertas se encuentran al lado del caserío; a continuación viene la tierra de arada ocupada por maíz y forrajeras; después se sitúan las praderas naturales, tradicionalmente asociadas a manzanales y castañales; por último aparecen los bosques y las landas.
  2. En el medio mediterráneo la primera distinción necesaria se establece entre el secano y el regadío. Este último sistema exige la colaboración de varios agricultores dada la envergadura de los trabajos necesarios para la preparación de las tierras que se van a poner en regadío. Este factor sirve como explicación parcial de la generalización del hábitat concentrado. La organización del regadío distingue tradicionalmente tres sectores: huertas cercadas dedicadas al autoabastecimiento, próximas al pueblo; vega de regadío y sotos o pastos comunales junto al cauce del río y por tanto incultivables antiguamente por temor a las crecidas. Por otro lado, el secano fue tradicionalmente comunal y estaba dividido en lotes o corralizas, en torno a un corral, ya que se dedicaba, principalmente a pastos. Ambas propiedades comunales, sotos y corralizas, han sido repartidas y roturadas durante los dos últimos siglos.

Para el sur de Euskal Herria , tanto el valor de la producción como el empleo pierden peso, pasando del 7.9% del PIB vasco al 3.9%; y en cuanto al empleo evoluciona del 17.1% al 11.1% del total.

En el caso de la CAV se pasó de contabilizar 96.653 empleos en 1955 a 50.474 en 1975. Para Navarra el empleo desciende desde un 41,1% del total en 1960 a suponer el 24,8% en 1973.

La superficie cultivada varía según el tipo de producto. El trigo que ocupaba 133.000 hectáreas en 1960, va disminuyendo. La cebada aumenta su superficie cultivada alcanzando 76.000 hectáreas en 1970.

En cuanto a la ganadería, aporta el 40% del valor de la producción agraria, alcanzando valores importantes en la cabaña bovina, ovina y porcina.

El sector forestal también va aumentando su cuota en el valor final de la producción agraria, aumentando en gran cantidad la superficie plantada de pinos.

Se produce una cierta industrialización de la agricultura. En 1962 había 4.533 tractores y en 1972, había 14.016 tractores además de 6.331 motocultores.

En cuanto al empleo, a pesar de las tendencias decrecientes, en 1975, todavía había cerca de 100.000 agricultores en el sur de Euskal Herria.

Siguiendo a A. Cendrero (1985), conviene señalar dos problemas de carácter crónico de la agricultura vasca. El éxodo rural, fenómeno que afecta a toda Europa a raíz de la industrialización, ha traído como consecuencias el descenso general del número de explotaciones agrarias, el envejecimiento de la población rural y la disminución de población activa dedicada al sector primario.

Disminución de la población activa
(% sobre el total de pobl. activa)
AñosNavarraÁlavaBizkaiaGipuzkoaIparralde
196829,7%17,5%10,2%10,4%22,7%
197519,3%7,8%4,4%5,7%13,7%

A partir de los años 60 se ha producido una aceleración, especialmente notable en el caso de Álava y Navarra, ya que conservaban una estructura más rural en el presente siglo.

Las causas del éxodo rural hay que buscarlas en la gran cantidad de trabajo que requieren las explotaciones agrarias no compensado económicamente y la atracción de la vida urbana.

Respecto al descenso en el número de las explotaciones el caso más grave era el de Gipuzkoa, puesto que en el período 1962-1972 contaba con un 34% de pérdidas. Álava registró en el mismo período el 32,6%, mientras que en Iparralde entre 1955 y 1976 habían desaparecido el 30% de los caseríos.

En el medio oceánico los inconvenientes más graves para la adecuación de las explotaciones a una estructura agropecuaria competitiva son la escasez de tierras cultivables por la abundancia de pendientes, el minifundismo y la dedicación a tiempo parcial.

El minifundismo, que no es exclusivo de este medio, es destacable en Bizkaia donde en 1970 el 84% de las explotaciones contaban con menos de 10 has. de extensión. En Gipuzkoa el porcentaje era del 63,3% en el mismo año. La superficie media por explotación era en 1972 de 5 has. aproximadamente en el caso de Gipuzkoa y Bizkaia, mientras que en Iparralde la media ascendía a 8 has. en el Lapurdi costero y alcanzaba hasta 16 has. en Nafarroa Beherea y Zuberoa, según datos de 1976.

La dedicación a tiempo parcial (empleo principal en la industria y complementario en la explotación) se daba en el año 1975 en el 52% de las explotaciones vizcaínas, en el 36% de las guipuzcoanas y en el 50% de las localidades del Lapurdi costero.El medio mediterráneo presenta, además del minifundismo (el 70% de las explotaciones navarras contaban con menos de 10 has. en 1970), una excesiva parcelación.

A pesar de los esfuerzos llevados a cabo por el I.R.Y.D.A (Instituto para la Reforma y Desarrollo Agrario) en su línea de concentración parcelaria, las parcelas con una extensión superior a 5 has. representaban sólo el 3,2% del total en Navarra, según el censo del año 1972. Para dicho año había, en Navarra, 288.402 has de secano y 66.610 has de regadío y la superficie forestal alcanzaba la cifra de 271.066 has. El porcentaje de población activa del sector agrario era del 41,5 % del total en 1960 y se reduce al 25,3% en 1970, suponiendo un volumen de población superior a la de los demás territorios vascos. En cuanto al régimen de tenencia de la tierra, en 1972, el 75% del volumen total de tierras censadas (980.051 has) pertenecían al régimen de propiedad; el 13,1% en arrendamiento y el 3% en aparceria, quedando un 8,9% para otras formas. A señalar que las cooperativas agrarias como forma de explotación estaba muy extendida en Navarra.

Los sistemas de cultivo tradicionales tenían como principales inconvenientes la escasez de abono orgánico, la precariedad de los útiles, dentro de sistemas extensivos que obtenían escasos rendimiento por hectárea. Fueron la aparición de los fertilizantes químicos y la mecanización de las labores los que propiciaron la especialización agropecuaria.

En el medio oceánico la mecanización de las labores no fue tan importante como en otras áreas del País. Debido al relieve, únicamente las pequeñas máquinas (mulas mecánicas, motosegadoras...) tuvieron aceptación en este medio, mientras que por la misma dificultad que entraña el cultivo de las pendientes no era raro encontrar en los caseríos la tracción animal. Otra particularidad que presentaba el medio oceánico era el bajo consumo de fertilizantes químicos, fenómeno explicable por la especialización ganadera propia de esta zona. Efectivamente, ante la abundancia de abono orgánico se prefería invertir en piensos compuestos o en plantas forrajeras ya que a la larga éstos se convertirán en abono para las parcelas. Era frecuente en este medio las rotaciones de cultivo a base de maíz, nabos y otras forrajeras.

En el medio mediterráneo destacó el elevado consumo de fertilizantes químicos. En el año 1975, Álava y Navarra consumían el 91% del total comercializado de abonos nitrogenados. El empleo de grandes máquinas (cosechadoras, empacadoras, segadoras,...) que agilizan extraordinariamente las labores, se extendió en este periodo.

Respecto al cultivo cerealístico se mantuvo la rotación bienal con barbecho o sistema de año y vez. El regadío mediterráneo con los antiguos canales de Tauste e Imperial, a los que se añadieron los de Lodosa y de las Bárdenas, permitieron la puesta en cultivo de las terrazas altas de los ríos.

En Iparralde, la agricultura absorbe 11.570 empleos, en 1975.

La ganadería tradicional estaba centrada en la cría de ovino, después de vacuno, con el mantenimiento de caprino y ganado equino, en general. La ganadería del siglo XX ha desarrollado especialmente la cabaña de vacuno y, a partir de los años 60, la cría industrial de porcino y aves de corral. Se mantiene el ganado ovino, pero el equino y el caprino se encuentran en franca decadencia.

La disminución en el número de cabezas afecta especialmente al ganado equino, caprino y ovino. Asimismo se aprecia un descenso en el vacuno, ya que la sustitución de las viejas razas por las nuevas hace mantener o aumentar la producción con menos efectivos. El ganado porcino y las aves de corral son las únicas especies que aumentan en número en los últimos tiempos.

La cabaña de vacuno se evaluaba en 1968 en 264.804 cabezas en el sur de Euskal Herria, mientras que en el año 1977 el total era de 216.271 cabezas, siendo la disminución del 18,3%. La cabaña de ovino ha descendido de 757.105 cabezas en 1968 a 559.620 en 1977, siendo el descenso del 20,8% en el período de nueve años.

El minifundismo, que afecta al ganado vacuno, se encuentra vinculado a la crisis del caserío oceánico. Según datos proporcionados por Miren Etxezarreta el 88% de las explotaciones guipuzcoanas y vizcaínas contaban con menos de 10 cabezas en el año 1975. En el sur de Euskal Herria la media de cabezas por explotación era de 8,9 en 1976, dándose la particularidad de que ésta desciende a 7 cabezas por explotación en los casos de Nafarroa Beherea y Zuberoa.

Se trata, por tanto, de explotaciones ganaderas escasamente competitivas y como ejemplo se indican los datos de producción lechera por hectárea. En Gipuzkoa y Bizkaia y en Iparralde los rendimientos eran de 5.000 litros por hectárea. En cambio en Bretaña estos alcanzaban casi los 10.000 litros, mientras que en Holanda (Alto Bravante) se obtenían más de 18.000 litros por hectárea.

La ganadería vacuna es, sin lugar a dudas, lo más importante del sector en Gipuzkoa, Bizkaia e Iparralde. Predominan los modos de explotación individual y los sistemas estabulados o semiestabulados, donde se han introducido una serie de mejoras tendentes a intensificar la producción: introducción de nuevas razas, selección de especies a través de inseminación artificial, control alimenticio en mayor o menor grado. Hay que señalar la importancia de la cooperativa Lur Berri en Iparralde.

La antigua raza pirenaica de origen autóctono, antes predominante, fue gradualmente desplazada por otras razas especializadas. En dirección lechera exclusiva se encuentra la raza frisona u holandesa que alcanza hasta 5.000 litros por cabeza y año. También en dirección lechera, pero manteniendo los aprovechamientos cárnicos se encuentra la raza pardo-alpina o suiza. La primera ha sido promocionada a partir de la década de los 50, mientras la segunda se empezó a desarrollar a finales del siglo XIX. En dirección cárnica se ha introducido la raza aragonesa, frecuentemente mestizada con la pirenaica y muy abundante en Iparralde. En Gipuzkoa y Bizkaia era predominante la frisona, seguida de la pardo alpina.

Por lo que respecta a la producción, en el norte de Euskal Herria la dedicación más rentable es la cárnica. Por el contrario en el sur lo más importante es la producción lechera, destacando Bizkaia. Del total de leche producida en todo Euskal Herria en 1976 el 87,7% procedía del sur.

Destacan por su importancia de la cabaña de vacuno, Bizkaia y Navarra, después el norte de Euskal Herria y a continuación Gipuzkoa, según datos del año 1976. La cabaña alavesa es poco importante. Es de destacar el incremento en número de cabezas y en producción que ha experimentado Navarra en la década de los 70.

En Iparralde las producciones agrarias mantenían cierto peso económico. En 1970 se contabilizaban 294.000 ovejas, 76.000 cabezas de ganado bovino; y la cabaña porcina era de 68.000 unidades.

La cría industrial de porcino y aves de corral comenzó a coger cierto auge. La provincia de Navarra se coloca a la cabeza de la producción de ambas especies ganaderas. En cambio, la cría de ovejas conserva los viejos sistemas de explotación, en la mayoría de los casos: pastoreo y transhumancia. Relacionado con este tipo de ganadería se encuentra el mantenimiento de los pastos comunales (terrenos faceros, uniones, parzonerías, mancomunidades y sindicatos de valle) especialmente notable en Navarra, Álava y en el norte de Euskal Herria.

Se distinguen básicamente dos razas adaptadas a medios bioclimáticos distintos. En la parte oceánica predomina la raza lacha especializada naturalmente en la producción de leche. La raza churra dirigida hacia la obtención de carne es propia del medio mediterráneo, aunque por su carácter recio se encuentra también el los valles pirenáicos de Navarra (Roncal, Salazar...). También aparecen la raza vasco-bearnesa o carranza y, en mucha menor proporción, la raza merina, al sur de Álava.

Según el censo de 1976 la provincia de Navarra albergaba al 53,2% del total de la cabaña, incluido Iparralde. La disminución de la misma ha sido del 25% respecto al año 1968. También conservan importancia las cabañas de Iparralde y la de Álava.

Los productos que se obtienen se centran preferentemente en la leche. La elaboración de quesos del País experimentó un cierto desarrollo en relación a un aumento de la demanda. Navarra destaca por lo que respecta a la producción cárnica.

La crisis económica del periodo 1975-1985 no tuvo un efecto especial en las actividades agrarias, aunque éstas fueron perdiendo peso económico y población activa. La evolución del empleo en el sector primario (que incluye las actividades de pesca) en la CAV es elocuente: de contabilizar 66.300 empleos en 1975, fueron 27.900 en 1988. En el caso de Navarra también la evolución es clara: de abarcar 37.000empleos en 1975, fueron 18.200 los que estaban en el sector en 1988. En Navarra, en 1982, la superficie agrícola utilizada era de 516.954 hectáreas, de las que 357.301 (69,1%) pertenecen al régimen de propiedad, 72.304 (14%) al de arrendamiento, 28.282 (5,5%) al de aparcería y 59.067 (11,4%) a otros regímenes de tenencia. En dicho año había 1.936 trabajadores del campo asalariados fijos y un volumen indeterminado de eventuales que realizaron 479,674 jornadas de trabajo.

Hay que considerar que la mecanización e industrialización ha aumentado fuertemente en este periodo. No es de extrañar que la evolución de la producción final agraria sea positiva. El valor de la producción final agraria en 1990 en la CAV fue cercana a 74.000 millones de pts y para el caso de Navarra fue de 73.000 millones de pts .Si se comparan dichas cifras con las de 1996, se observa que para la CAV, la producción final agraria supuso 79.959 millones de pts (correspondiendo a la agricultura 33.087 millones de pts y a la ganadería 30.673 millones de pts) y para Navarra el valor de dicha producción final agraria alcanzó la cifra de 94.174 millones de pts (50.328 millones de pts correspondieron a las actividades agrícolas y 43.814 millones de pts a la ganadería). También hay que considerar el valor de la producción forestal que fue creciendo a lo largo de los años 80 y 90. Si se analiza la evolución en la CAV, se observa que ya en 1983 el valor de la producción final forestal fue de 4.001 millones de pts, representando el 9,4% del valor de la producción final agraria.

La dinámica de la producción final agraria en la CAV ha sido ascendente a lo largo de la década de los 90, de modo que para 1999 alcanzó un valor de 103.911 millones de pts, correspondiendo a las actividades agrícolas el valor de 52.233 millones de pts., a la ganadería 27.063 millones de pts y a la explotación forestal 22.742 millones de pts. No hay que olvidar que al hacer comparaciones del valor de magnitudes para una década se han utilizado magnitudes monetarias corrientes (pts corrientes de cada año), con lo que no se ha tenido en cuenta la inflación como factor corrector.

Al examinar las producciones agrícolas más importantes, en 1996 y para el sur de Euskal Herria, conviene destacar las siguientes:

  1. la producción de tres cereales, trigo, cebada y maiz, superan, en conjunto, el millón de Tm.
  2. entre las hortalizas, el volumen de tomate superó las 185.000 Tm.
  3. entre los frutales la manzana de sidra, la manzana de mesa y el melocotón, superaron, en conjunto, la cifra de 40.000 Tm.
  4. entre los cultivos forrajeros, el volumen de alfalfa superó las 407.000 Tm.
  5. el volumen de vino alcanza la cifra de 1,38 millones de hectólitros.

Por otra parte, el comercio agroalimentario, en la década de los años 90, sigue siendo deficitario. Así en 1996 las exportaciones agroalimentarias alcanzaron el valor de 69.359 millones de pts y, en cambio, las importaciones contabilizaron 142.413 millones de pts: por lo tanto el déficit de ese año alcanzó la cifra de 73.54 millones de pts. Al desglosar dicho déficit entre la CAV y Navarra se comprueba que es la CAV la que soporta casi el 90 % del déficit total.

En el norte de Euskal Heria las actividades agrícolas siguieron perdiendo peso. Si en 1975 había 8.477 explotaciones, en cambio en el año 2000. se contabilizaron 5.939, siendo por lo general pequeñas (tamaño medio 23 hectáreas). El uso de la tierra es mayoritariamente para pasto y forraje, quedando un 35% de los terrenos para cultivo.

Al examinar la evolución de la producción final agraria en este periodo, y en la CAV, se aprecia que en el año 2002 se alcanzó un valor de 469,6 millones de euros, en 2006, 487,8 millones de euros y en 2009, 421,5 millones de euros como se ve en el gráfico siguiente:

Macromagnitudes agrarias 2002-2009 (miles de euros), CAV
2002200320042005
PROD. FINAL AGRARIA469.665,1449.013,2475.993,6467.276,7
Producción Final Agrícola218.274,6200.509,2236.593,4245.035,5
Cereales27.311,321.105,122.535,926.308,7
Leguminosas2.027,51.387,73.410,22.256,3
Patata12.219,19.067,314.045,66.9267
Remolacha11.469,79.036,710,949,411.427,3
Otras industriales679,3729,0865,2397,4
Hortalizas63.755,352.127,756.420,062.665,8
Frutas12.459,612.895,714.175,611.956,9
Viñedo67.699,278.596,090.192,7102.982,5
Otros varios20.593,614.964,024.028,916.117,9
Producción Final Ganadera164.950,5173.119,9160.908,5149.656,5
Animales Carne Vacuno40.146,137.313,232.538,331.223,4
An./Carne Ovino-Caprino6.600,76.748,17.633,97.633,1
Animales/Carne Porcino5.386,28.288,48.832,76.585,6
Leche de vaca74.401,374.339,973.248,668.875,8
Huevos19.352,226.284,721.964,021.522,7
Otros18.565,121.147,416.421,013.615,9
Producción Final Forestal70.964,163.027,565.156,357.751,0
Madera Pino Insignis58.638,553.908,553.212,350.362,1
Otros12.125,69.119,011.314,07,386,9
Otras Producciones15.575,812.357,613.335,414.832,8
Consumos Intermedios1.633.579,9168.146,5179.402,2161.204,5
Subvenciones60.525,959.460,861.116,563.041,3
Amortizaciones33.545,234.401,534.508,646903,2
2006200720082009
PROD. FINAL AGRARIA487.893,4514.136,5524.361,3421.565,7
Producción Final Agrícola253.683,6266.609,2285.056,7240.747,4
Cereales25.217,037.334,435.648,720.335,8
Leguminosas3.249,33.303,82.963,73.329,3
Patata14.910,015.908,19.906,710.332,6
Remolacha6.827,26.111,25.240,15.887,2
Otras industriales741,41342,0975,02.545,0
Hortalizas68.052,163596,160.531,370.914,5
Frutas13.793,811.485,114.860,714.804,7
Viñedo95.126,096.202,9115.879,083.872,6
Otros varios25.731,827.325,633.051,629.195,7
Producción Final Ganadera158.205,9172.233,2173.305,3147.481,0
Animales Carne Vacuno33.026,536.497,333.694,128.659,3
An./Carne Ovino-Caprino7.941,76.632,67.319,97.923,8
Animales/Carne Porcino9.063,93.812,98.145,45.643,9
Leche de vaca65.742,378.234,283.166,661.913,3
Huevos25.245,829,419,327.872,527.286,2
Otros16.185,613.636,916.133,716.014,5
Producción Final Forestal60.646,959.704,648.361,418.160,6
Madera Pino Insignis50.314,048.771,134.998,611.738,3
Otros10.332,911323,513.362,86.422,2
Otras Producciones15.357,115.499,517.637,915.176,7
Consumos Intermedios173.028,7180.428,9219.667,9195.532,7
Subvenciones85.329,864.652,967.085,567.362,0
Amortizaciones52.053,553.282,053.476,954.028,2

Las variaciones que se han producido en el periodo están afectados por dos factores: el volumen de producción y el precio para cada producto. Por ello, si se comparan las producciones entre 2009 y 2008, las diferencias globales entre los valores de las producciones finales agrarias para los dos años, ha sido de 102,7 millones de euros. Esa cifra refleja un descenso del 3,5% en términos de producción y una caída del 16,6% en términos de precios.

Pero el comportamiento de los subsectores presentan diferencias. En el caso de la producción final agrícola el valor de la producción ha sido un 16,5 % inferior a la del año 2008. Este descenso deriva de una disminución de los precios del 17,2%. La producción , en cambio, aumenta en 2,1%: dentro de la producción final agrícola hay productos como el vino, la patata y el girasol que experimentan aumentos de producción respecto al año anterior. Respecto a la producción final ganadera su valor ha disminuido un 14,7% respecto al año 2008. Y ello deriva de una reducción del 3% en la producción y de una disminución de precios del 12,1%. Respecto a la producción final forestal los precios en pino radiata se han reducido un 43% de media al año. Se viene produciendo, desde 2001, una tendencia de descenso de los precios del pino, que es más acusada en 2009.

Al comparar la incidencia de la crisis económica sobre el sector agrario, tanto para la CAV como para Navarra, se ve que ha sido mayor en la CAV. En ésta la producción agrícola se ha depreciado un 15,5% y en Navarra ha sido un 11,3%; para el subsector de ganadería también en la CAV ha habido disminución de censo ganadero y una depreciación del 14,9%y, en cambio, en Navarra se ha mantenido el censo ganadero y la depreciación ha sido menor.

En la figura siguiente se ve la evolución de la producción final agraria y de la renta agraria, tanto para la CAV como para Navarra.

Evolución del valor de la producción final y renta agraria

Evolución valor de la producción

Fuente: Gobierno Vasco. Servicio de Estadística y Análisis Sectorial del Departamento de Medio Ambiente, Planificación Territorial, Agricultura y Pesca. Gobierno de Navarra, Dpto. de Agricultura, Ganadería y Alimentación.

Si se examinan las balanzas comerciales agroalimentarias de la CAV y Navarra con el extranjero se ve que han mejorado en 2009 , reduciéndose el déficit de la primera en un 8,9% y aumentando el superávit de la segunda en un 21,7%.

Comercio exterior de productos agroalimentarios
Sur de Euskal Herria
(M euros)
Sección ArancelAreaExportacionesImportaciones
2008200920082009
Fuente: Boletín de Coyuntura y Estadística del País Vasco. Cámaras Vascas. Instituto de Estadística de Navarra, sobre datos de la Dirección General de Aduanas.
Animales vivos y productos
del reino animal
CAPV204,8204,7371,9331,7
Navarra70,064,297,580,6
País Vasco274,8268,9469,4412,3
Productos del reino vegetal,
grasas y aceites
CAPV87,124,4203,2165,9
Navarra144,2171,5125,9120,5
País Vasco231,3195,9329,1286,4
Productos de las
industrias alimenticias
CAPV355,8336,6319,6293,1
Navarra323,6301,3174,0146,6
País Vasco679,4637,9493,6439,7
Sector AgroalimentarioCAPV647,7565,7894,7790,7
Navarra537,8537,0397,4347,7
Pais Vasco1.185,51.102,71.292,11.138,4
% Participación del Sector
Agroalimentario en el total de
exportaciones-importaciones
CAPV3,33,94,53,9
Navarra8,49,88,06,4
País Vasco4,55,55,24,8

Respecto al empleo ha habido una disminución paulatina, de modo que el sur de Euskal Herria tenía 31.400 empleos en el año 2001y contabiliza 24.100 en 2009.

Evolución desempleo en el sector primario

Evolución desempleo en el sector primario

Fuente : INE.

Se analizan a continuación algunos aspectos delos subsectores agrícola, ganadero y forestal del sur de Euskal Herria.

La evolución del subsector ha sido negativa tanto para la CAV como para Navarra, aunque en ésta última en menor grado. En la figura 5 se observa la importancia en el volumen de producción de dos cereales (rigo y cebada), de alfalfa, tomate y vino.

Producciones agrícolas más importantes (m Tm)
Producto20082009% 09/08% País Vasco/
España 2009
Fuente: Boletín Mensual del Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino. Boletín de Coyuntura Agraria de Navarra.
CEREALES
- Trigo419,8324,3-22,76,8
- Cebada422,2430,41,95,8
- Avena113,1100,0-11,811,0
- Maíz137,7128,5-8,73,7
CULTIVOS FORRAJEROS
- Maiz167,5180,0-4,54,3
- Alfalfa357,4370,03,53,3
HORTALIZAS
- Col8,08,0-3,23,0
- Esparrago4,85,412,511,1
- Lechuga23,123,41,32,7
- Tomate150,3190,128,54,1
- Pimiento22,725,41192,8
- Alcachofa13,812,9-6,56,5
- Coliflor79,269,0-12918,0
- Cebolla20,417,6-13,71,4
- Judia verde9,99,6-395,1
- Guisante verde7,18,316,910,0
FRUTALES
- Manzana sidra8,56,4-24,76,9
- Manzana mesa17,918,11,13,8
- Pera18,515,9-3,83,7
- Melocotón17,919,810,82,5
- Almendra1,92,05,30,7
VINO Y MOSTO (m Hl.)1.480,21.346,6-9,83,3
PATATA73,490,723,83,7
REMOLACHA
AZUCARERA
187,8193,12,8413

Ha habido descenso de producción de trigo y devino y, en cambio, ascenso en el caso del tomate(con menor superficie cultivada). En cuanto a los precios percibidos por los agricultores hay que señalar que, en 2009, para los cereales la bajada ha oscilado entre el 21-27%, siendo los precios del orden de12,6-16 euros/100kg; en el caso de los frutales, la bajada ha variado entre 11-28% y los precios se han situado entre 26-61 euros/100kg. También la patata ha bajado un 33% su precio, teniendo un valor, para 2009, de 15 euros/100kg.

El censo ganadero ha disminuido en los últimos años. La distribución de los diferentes tipos de animales es muy desigual entre la CAV y Navarra.

Censo ganadero (diciembre de cada año)
(unidades)
AreaAñoBovinoOvinoCaprinoPorcino
Fuente: Gobierno Vasco. Gobierno de Navarra.
CAPV2005168.124354.44526.69431.991
2006159.548354.48428.98733.712
2007158.255344.28828.45331.836
2008155.443333.09028.64132.357
2009151.801333.25527.27031.166
Navarra2005117.316814.60210.840545.863
2006121.895786.29811.890557.470
2007113.069744.11912.180508.589
2008111.919705.33211.920547.542
2009107.486625.23810.417547.256
País Vasco2005285.4401.169.04737.534577.854
2006281.4431.140.78240.877591.182
2007271.3241.088.40740.633540.425
2008267.3621.038.42240.561579.899
2009259.287958.49339.190578.422

En cuanto a la producción de leche, se ha estabilizado en los últimos años, alcanzando la cifra de 398 millones de litros. Al examinar la evolución de la producción de carne, se aprecia que la de bovino(28.855 Tm), ovino(4.568 Tm), caprino y porcino(50.123 Tm) ha disminuido; en cambio la de aves ha aumentado (89.002 Tm). En total en elsurde Euskal Herria se han contabilizado 177.746 Tm de ganado sacrificado.

La evolución del volumen de madera cortada en la CAV ha sido muy significativa. En 2007 se han cortado1,068 millones de m3,de los cuales casi el 90% corresponde a coníferas. En 2008 disminuyó cerca del 8%. Pero en 2009, el volumen de madera cortada fue de 411.941 m3, es decir una bajada del 57% respecto a 2007. Uno de los factores de este descenso ha sido la crisis del sector de la construcción del cual es proveedor el de la madera así como la de otros relacionados (sector del mueble, etc.).

La dinámica de las actividades agrarias en Euskal Herria tiene ritmos y diferencias tanto para la CAV, Navarra y el norte de Euskal Herria. La industrialización de la agricultura, de la ganadería y de la explotación forestal, aun siendo predominante, tiene sus límites ante la exigencia del desarrollo sostenible que se hace cada vez más presente en las sociedades desarrolladas occidentales. Y esta problemática no es ajena a Euskal Herria. Otro aspecto preocupante lo constituye la balanza comercial agraria deficitaria, tanto con el resto del Estado Español como con el extranjero. Las exigencias de calidad de nuestros alimentos por parte de la población fomenta la difusión de "label" así como de la agricultura ecológica.

No podemos olvidar los precios de los productos agrarios, que siempre son bajos para los agricultores, así como el proceso de envejecimiento del sector y las condiciones de vida en el mismo.

Ante estos problemas y retos, las actuaciones de las diversas administraciones deben de de coordinarse y junto con los agricultores posibilitar un desarrollo sostenible, acercándose a una soberanía alimentaria coherente con planteamientos más endógenos de la economía .

  • BORJA, Antón. Euskal Herriaren Historia Ekonomikoa. San Sebastian: Basandere, 2010.
  • CAJA LABORAL. Informe Economia Vasca (varios años). Mondragón: Ed. Caja Laboral Popular.
  • CENDRERO, Alejandro. "El sector agropecuario en el País Vasco". Cuadernos de Historia y Geografia. San Sebastián: Ed. Eusko Ikaskuntza, 1985.
  • CES. Pais Vasco: Memoria Socioeconómica (varios años). Bibao: Ed. Consejo Económicoy Social Vasco.
  • ETXEZARRETA, Miren. El caserío vasco. Bilbao: Fundación Iturriaga-Dañobeitia, 1977.
  • GROOME, Helen. Situación actual y perspectivas futuras del sector forestal de la Comunidad Autónoma Vasca. San Sebastian: Lurralde, 1987.