Los afijos conjuntivos I. Los afijos conjuntivos no tienen por su número la importancia de que gozan por sus funciones y vitalidad. Son los siguientes: el concesivo arren, el hipotético ba, el impulsivo o causal bait - con sus variantes, el declarativo etz, los gerundiales ik y la con su pleonástico Larik, el mismo la como declarativo, el causal lako con sus variantes lakotz y lakoz, el conjetural lakoan, el sufijo n con sus cuatro acepciones de relativo, final, complementario e inquisitivo; los temporales nean, neko, nera, nerako y netik; el comparativo nez (naz, nentz), el final ntzat pleonástico de n, el temporal ta, los finales tearren, ten, teko, tetik y tez, los hipotéticos tekoan, tekotan y tekoz, y por último el gerundial z. Hay, además, cinco locuciones conjuntivas compuestas de un afijo y de vocablo independiente; dos concesivas; ba ere y - ta ere; dos hipotéticas: - z gero (geroz) y baldin ba -; una comparativa: bai - - n. El tecnicismo de esta clasificación está tomado del que se valió el gran helenista alemán Curtius, al exponer las conjunciones griegas. Hay, es verdad, algunos vocablos, como el gerundial, el relativo, el inquisitivo, el comparativo y el conjetural que no figuran en Curtius, ni con esta ni con otra denominación, por no existir tales conjunciones en la lengua que con tanta competencia analizó. Es de advertir que, todos estos afijos conjuntivos, tienen por tema un verbo infinitivo o conjugado, siendo los más de ellos elementos relativos o desinencias declinativas de conjugación. Sólo el elemento - etz tiene por temas dos adverbios.
Arren. Es concesivo y equivale a "aunque, a pesar de". Su tema ordinario es un verbo infinitivo, pudiendo también servir de tal, en ausencia del verbo, el adverbio ez. Nik ereinarren galgaraua soloan, "aunque yo siembre grano de trigo en la heredad" (Per. Ab. 68-10). Mejor construido estaría nik galgaraua soloan ereinarren, pues los afijos conjuntivos, por su oficio de poner en relación una frase con otra, deben como los mojones ocupar el extremo de su jurisdicción. Zuk ezarren, norbaiteri jan eragin badeutsazu, "aunque usted no (haya comido), sí ha hecho comer a alguien" (Añib. Esku-lib. 117-20). Edirenarren, "a pesar de hallar" (Joann. d'Etcheb. 17-19) Puede figurar arren como vocablo independiente, desempeñando el doble papel de conjunción y como adverbial en vocablos como pozarren movido de alegría. En algún dialecto, como el L, se usa este afijo conjuntivo con verbo conjugado mediante el relativo n: hori egin duzuenarren, "aunque habéis hecho" (Duv. Jud. XV-7). Hay también en B>, por lo menos arcaico, algún ejemplo de lo mismo: andi danarren indarra, "aunque es grande la fuerza" (Refranes n.° 10). Puede también servir de tema a arren el verbo infinitivo seguido del sufijo te. En este caso el afijo deja de ser concesivo y aun parece pertenecer a otra categoría gramatical. Zerarren, decían los antiguos, convertido después en zerren, "por qué", que ha dado lugar a la conjunción de calco alienígena zerren, zeren, "porque". Jainkourren, "por Dios". Bat ondo baiño obeto ipintearren, "por poner a uno mejor que bien" (Per. Ab. 108-18).
Ba Hay un ba modal afirmativo y significa "sí" (con entonación) o "ya". Badaki, "ya lo sabe", badaukagu, "sí lo tenemos". Este otro ba es conjunción hipotética y significa si (sin entonación): baleki, "si lo supiera", baletor, "si viniera él". Badaki o baki, "ya lo sabe" (confirmativo), badaki, "si lo sabe" (hipotético). Existe la locución en griego: ei kai; en alemán: wenn auch; que corresponden exactamente a nuestro ba... ere. Badator ere, "aunque venga", baleki ere, "aunque él lo supiera", que los vascos que no dominan el castellano traducen a la letra "si vengo también, si supiera también".
Bait-, baist-, Beit-. El prefijo conjuntivo bait con sus dos variantes es causal impulsivo, distinto por lo mismo del sufijo conjuntivo causal - lako. Goza de gran vitalidad, especialmente en los dialectos orientales. Su tema es siempre el verbo conjugado y da lugar a leyes fonéticas muy curiosas: la las consabidas de la permutación de bodega en petaka mediante la elisión de su t: zuk baitiozu (bait + diozu) ezen gero onduko zarela, "pues vos decís que después habéis de enmendaros" (Axul. 2.ª, 55-14)· Zeren eta... barraiatuegiak baikare (bait + gare), "puesto que estamos demasiado desparramados" (Joann. Saind. 414-10). 2.ª la simple elisión de este elemento dental ante n y l: zelan bainabil (bait + nabil) yantzirik, "pues como ando vestido"·(Refranes, n.° 483). 3.ª la permutación de z en tz, como en zu ihesi yoana baitzinen beraz eta gordea baitzinauden, "como vos habíais ya huido y estabais oculto" (Joann. Saind. 158-7) y en orai ezpaitzara oraino eri, "pues ahora todavía no estáis enfermo" (Axul. 2.a, 218-12). En dialecto B se usaba baist como variante de este prefijo conjuntivo. Zelango baista (baist -r da) oiala, alangoa mendela, "según sea el paño así el ovillo" (Refranes, n.° 33). Zelangoa baista amea, "según sea la madre" (Refranes, n.° 8). En dialecto S dicen beit - en vez de bait. Hori beita (beit + da) gure lankheia, "porque ese es nuestro oficio" (Dial. basq. 43-5). Es caso muy curioso y digno de notarse que bait cuando, en vez de prefijo conjuntivo como aquí, es sufijo graduativo, tiene las mismas variantes baist (B) y beit (S). Nunbaist y norbaist suenan en B- ma-otx por nunbait, "en alguna parte" y norbait, "alguien".
Etz. Este afijo es un rompecabezas aun para los vascólogos más eminentes. ¿De dónde viene? Alguien ha conjeturado que es el mismo adverbio negativo ez (que, según él, un tiempo habrá sido etz) y por repetición habrá dado primero etzetz, "no, no", es decir, "que no", degenerado más tarde en ezetz; afijo que luego fue adaptado por el otro adverbio, antagónico de ez, el adverbio bai, dando lugar a baietz, "que sí". No parece admisible esta conjetura. Lo cierto es: 1.° que por lo menos en todo lo que alcanzan nuestra literatura y nuestra tradición oral, este afijo conjuntivo no admite otros temas que los citados bai y ez; 2.° que es una especie de conjunción proverbal que sustituye al afijo declarativo la, que se analizará más tarde, y al verbo a que este elemento se agrega. ¿Zer dino orrek: badatorrela ala eztatorrela? ("¿Qué dice ése: que ya viene o que no viene?"). Baietz dio, nik ezetz uste nuen, "dice que sí; yo creía que no". Donde se ve que baietz vale por badatorrela y ezetz por eztatorrela. Séame permitido expresar cierta extrañeza al ver que este afijo no figura con elementos que fluctúan entre el bai y ez, como son la duda ete (ote), la fama ei (emen, omen), la conjetura edo..., etc.; y que no se digan etetz, eietz y edoetz como se dicen baietz y ezetz. Si alguna vez han existido esos etetz, eietz y edoetz, la causa principal de su pérdida habrá sido tal vez el no poder expresarse su concepto en las lenguas que rodean a la nuestra. Propiedad curiosa de este afijo conjuntivo etz es la de poder recibir los artículos a e ik, evolucionando así de categoría el vocablo. Ezetza emon dautse (B) se dice por "le han dado calabazas", baietza arturik, "habiendo recibido aprobación", literalmente "el que sí" (Per. Ab. 216-2). En Mayatzeko..., de Uriarte (101-7?) se lee baijetz (baidxetz)por baietz. Efectivamente, hay algunas pocas localidades del dialecto B en que se dice baidxetz, pero lo general es decir baietz, aun allí donde entre la i final de un tema y los artículos a y o se ingiere la epentética y, x, dx. Maixan en la mesa, bixetan en las dos, zurixok esos blancos... dicen en B- m-mo, así como en la costa decimos maidxan, bidxetan y zuridxok; y sin embargo, tanto en unas como en otras localidades no se dicen baixetz ni baidxetz, sino baietz. Este es el único afijo conjuntivo que tiene por tema un vocablo no verbo.
Ik (c.) Le sirve de tema, por lo general, un verbo infinitivo y denota idea de gerundio, como en eskuak atzera loturik, "atadas atrás las manos" (Per. Ab. 218-10), orduan bere hamabi diszipuluak beregana deithurik, "entonces habiendo llamado a El a sus doce discípulos" (Leiz. Mat. X-I). Es de mucho uso en todos los dialectos. En los occidentales se oye más, como sinónima, como gerundial, la conjunción copulativa ta unida al infinitivo. Al sufijo ik muchos en AN y G añaden la enclítica an, en cualquiera de las varias acepciones que tiene este sufijo sin reforzar en un ápice su alcance semántico. Entzun ukan duzue nola erranikan izan zayen lehenagokoei, "habéis ya oído cómo se les ha dicho a los antiguos" (Leiz. Matth. V-2I). Entre los afijos derivativos adjetivales existe el específico iko, que se compone de este conjuntivo gerundial ik y el declinativo ko. En los dialectos orientales, por lo general, no se valen de él, sino que ponen delante de un nombre el verbo escueto: senarrari eman itzak, "palabras dadas al marido" (Joann. Saind. 425-23), en vez de senarrari emaniko itzak. Como sinónimo de iko se usa tako o dako, compuesto del gerundial ta y la desinencia proverbal ko: senarrari emandako itzak. Este mismo autor labortano se vale a veces, como muchos en AN y G, de ikako por iko: berak eginikako komentu batean, "en un convento hecho por él" (Joann. Saind. 408-5), sainduak erabilirikako gauza zerbeit, "alguna cosa usada por el santo" (Ibid. 327-10). Se dan casos en que a este afijo gerundial sirve de tema no un verbo, sino un adjetivo.¿Zergatik nahi haiz hil hoin gazterik?, "por qué quieres morir tan joven, siendo tan joven" (Joann. Saind. 193- 31); zagarrik 11 zen (AN-b), zarrik 11 zan (B-m), "murió de viejo, siendo viejo", orobat, onean ere, egin diteke gazterik zar, txikirik andi, "igualmente puede hacerse también en lo bueno, siendo joven, viejo; siendo pequeño, grande" (AN, Lizar. 33-3)·
Arren. Es concesivo y equivale a "aunque, a pesar de". Su tema ordinario es un verbo infinitivo, pudiendo también servir de tal, en ausencia del verbo, el adverbio ez. Nik ereinarren galgaraua soloan, "aunque yo siembre grano de trigo en la heredad" (Per. Ab. 68-10). Mejor construido estaría nik galgaraua soloan ereinarren, pues los afijos conjuntivos, por su oficio de poner en relación una frase con otra, deben como los mojones ocupar el extremo de su jurisdicción. Zuk ezarren, norbaiteri jan eragin badeutsazu, "aunque usted no (haya comido), sí ha hecho comer a alguien" (Añib. Esku-lib. 117-20). Edirenarren, "a pesar de hallar" (Joann. d'Etcheb. 17-19) Puede figurar arren como vocablo independiente, desempeñando el doble papel de conjunción y como adverbial en vocablos como pozarren movido de alegría. En algún dialecto, como el L, se usa este afijo conjuntivo con verbo conjugado mediante el relativo n: hori egin duzuenarren, "aunque habéis hecho" (Duv. Jud. XV-7). Hay también en B>, por lo menos arcaico, algún ejemplo de lo mismo: andi danarren indarra, "aunque es grande la fuerza" (Refranes n.° 10). Puede también servir de tema a arren el verbo infinitivo seguido del sufijo te. En este caso el afijo deja de ser concesivo y aun parece pertenecer a otra categoría gramatical. Zerarren, decían los antiguos, convertido después en zerren, "por qué", que ha dado lugar a la conjunción de calco alienígena zerren, zeren, "porque". Jainkourren, "por Dios". Bat ondo baiño obeto ipintearren, "por poner a uno mejor que bien" (Per. Ab. 108-18).
Ba Hay un ba modal afirmativo y significa "sí" (con entonación) o "ya". Badaki, "ya lo sabe", badaukagu, "sí lo tenemos". Este otro ba es conjunción hipotética y significa si (sin entonación): baleki, "si lo supiera", baletor, "si viniera él". Badaki o baki, "ya lo sabe" (confirmativo), badaki, "si lo sabe" (hipotético). Existe la locución en griego: ei kai; en alemán: wenn auch; que corresponden exactamente a nuestro ba... ere. Badator ere, "aunque venga", baleki ere, "aunque él lo supiera", que los vascos que no dominan el castellano traducen a la letra "si vengo también, si supiera también".
Bait-, baist-, Beit-. El prefijo conjuntivo bait con sus dos variantes es causal impulsivo, distinto por lo mismo del sufijo conjuntivo causal - lako. Goza de gran vitalidad, especialmente en los dialectos orientales. Su tema es siempre el verbo conjugado y da lugar a leyes fonéticas muy curiosas: la las consabidas de la permutación de bodega en petaka mediante la elisión de su t: zuk baitiozu (bait + diozu) ezen gero onduko zarela, "pues vos decís que después habéis de enmendaros" (Axul. 2.ª, 55-14)· Zeren eta... barraiatuegiak baikare (bait + gare), "puesto que estamos demasiado desparramados" (Joann. Saind. 414-10). 2.ª la simple elisión de este elemento dental ante n y l: zelan bainabil (bait + nabil) yantzirik, "pues como ando vestido"·(Refranes, n.° 483). 3.ª la permutación de z en tz, como en zu ihesi yoana baitzinen beraz eta gordea baitzinauden, "como vos habíais ya huido y estabais oculto" (Joann. Saind. 158-7) y en orai ezpaitzara oraino eri, "pues ahora todavía no estáis enfermo" (Axul. 2.a, 218-12). En dialecto B se usaba baist como variante de este prefijo conjuntivo. Zelango baista (baist -r da) oiala, alangoa mendela, "según sea el paño así el ovillo" (Refranes, n.° 33). Zelangoa baista amea, "según sea la madre" (Refranes, n.° 8). En dialecto S dicen beit - en vez de bait. Hori beita (beit + da) gure lankheia, "porque ese es nuestro oficio" (Dial. basq. 43-5). Es caso muy curioso y digno de notarse que bait cuando, en vez de prefijo conjuntivo como aquí, es sufijo graduativo, tiene las mismas variantes baist (B) y beit (S). Nunbaist y norbaist suenan en B- ma-otx por nunbait, "en alguna parte" y norbait, "alguien".
Etz. Este afijo es un rompecabezas aun para los vascólogos más eminentes. ¿De dónde viene? Alguien ha conjeturado que es el mismo adverbio negativo ez (que, según él, un tiempo habrá sido etz) y por repetición habrá dado primero etzetz, "no, no", es decir, "que no", degenerado más tarde en ezetz; afijo que luego fue adaptado por el otro adverbio, antagónico de ez, el adverbio bai, dando lugar a baietz, "que sí". No parece admisible esta conjetura. Lo cierto es: 1.° que por lo menos en todo lo que alcanzan nuestra literatura y nuestra tradición oral, este afijo conjuntivo no admite otros temas que los citados bai y ez; 2.° que es una especie de conjunción proverbal que sustituye al afijo declarativo la, que se analizará más tarde, y al verbo a que este elemento se agrega. ¿Zer dino orrek: badatorrela ala eztatorrela? ("¿Qué dice ése: que ya viene o que no viene?"). Baietz dio, nik ezetz uste nuen, "dice que sí; yo creía que no". Donde se ve que baietz vale por badatorrela y ezetz por eztatorrela. Séame permitido expresar cierta extrañeza al ver que este afijo no figura con elementos que fluctúan entre el bai y ez, como son la duda ete (ote), la fama ei (emen, omen), la conjetura edo..., etc.; y que no se digan etetz, eietz y edoetz como se dicen baietz y ezetz. Si alguna vez han existido esos etetz, eietz y edoetz, la causa principal de su pérdida habrá sido tal vez el no poder expresarse su concepto en las lenguas que rodean a la nuestra. Propiedad curiosa de este afijo conjuntivo etz es la de poder recibir los artículos a e ik, evolucionando así de categoría el vocablo. Ezetza emon dautse (B) se dice por "le han dado calabazas", baietza arturik, "habiendo recibido aprobación", literalmente "el que sí" (Per. Ab. 216-2). En Mayatzeko..., de Uriarte (101-7?) se lee baijetz (baidxetz)por baietz. Efectivamente, hay algunas pocas localidades del dialecto B en que se dice baidxetz, pero lo general es decir baietz, aun allí donde entre la i final de un tema y los artículos a y o se ingiere la epentética y, x, dx. Maixan en la mesa, bixetan en las dos, zurixok esos blancos... dicen en B- m-mo, así como en la costa decimos maidxan, bidxetan y zuridxok; y sin embargo, tanto en unas como en otras localidades no se dicen baixetz ni baidxetz, sino baietz. Este es el único afijo conjuntivo que tiene por tema un vocablo no verbo.
Ik (c.) Le sirve de tema, por lo general, un verbo infinitivo y denota idea de gerundio, como en eskuak atzera loturik, "atadas atrás las manos" (Per. Ab. 218-10), orduan bere hamabi diszipuluak beregana deithurik, "entonces habiendo llamado a El a sus doce discípulos" (Leiz. Mat. X-I). Es de mucho uso en todos los dialectos. En los occidentales se oye más, como sinónima, como gerundial, la conjunción copulativa ta unida al infinitivo. Al sufijo ik muchos en AN y G añaden la enclítica an, en cualquiera de las varias acepciones que tiene este sufijo sin reforzar en un ápice su alcance semántico. Entzun ukan duzue nola erranikan izan zayen lehenagokoei, "habéis ya oído cómo se les ha dicho a los antiguos" (Leiz. Matth. V-2I). Entre los afijos derivativos adjetivales existe el específico iko, que se compone de este conjuntivo gerundial ik y el declinativo ko. En los dialectos orientales, por lo general, no se valen de él, sino que ponen delante de un nombre el verbo escueto: senarrari eman itzak, "palabras dadas al marido" (Joann. Saind. 425-23), en vez de senarrari emaniko itzak. Como sinónimo de iko se usa tako o dako, compuesto del gerundial ta y la desinencia proverbal ko: senarrari emandako itzak. Este mismo autor labortano se vale a veces, como muchos en AN y G, de ikako por iko: berak eginikako komentu batean, "en un convento hecho por él" (Joann. Saind. 408-5), sainduak erabilirikako gauza zerbeit, "alguna cosa usada por el santo" (Ibid. 327-10). Se dan casos en que a este afijo gerundial sirve de tema no un verbo, sino un adjetivo.¿Zergatik nahi haiz hil hoin gazterik?, "por qué quieres morir tan joven, siendo tan joven" (Joann. Saind. 193- 31); zagarrik 11 zen (AN-b), zarrik 11 zan (B-m), "murió de viejo, siendo viejo", orobat, onean ere, egin diteke gazterik zar, txikirik andi, "igualmente puede hacerse también en lo bueno, siendo joven, viejo; siendo pequeño, grande" (AN, Lizar. 33-3)·
