Lexique

CONJUNCION

Disyuntivas. Conjunciones disyuntivas tenemos varias, todas ellas, a excepción de edo, procedentes de otros campos de nuestra Morfología. Son los adverbios bai, ez y ala; los interrogativos zein y noiz; el numeral bat y los vocablos beste y nai o naiz. Ala viene del afijo adverbial al «por ventura», seguido del interrogativo a. Denota interrogación expresa o tácita. ¿Zein nahi duzue larga diezazuedan? Barrabas ala Jesus, deitzen dena Kristo? «A quien queréis que os entregue? Barrabás o Jesús llamado Cristo?» Leiz. Matth., XXVII-17. Eztakit zer egin: artu ala utzi, «no sé qué hacer: tomar o dejarlo». Cuando ya no hay ni reminiscencias de interrogación la misma frase decimos con nai, según la locución popular artu nai itxi, kunplimentu gitxi (B-mu), «tomar o dejarlo, pocos cumplimientos». Los disyuntivos castellanos «ora esto ora lo otro, bien esto, bien lo otro, ya esto, ya lo otro, sea esto, sea lo otro», se oyen poco entre vascos que aún habitualmente hablan el romance, y recurren de ordinario a «o». Se abusa de edo haciéndole ocupar el puesto de ala, zein, nai, naiz. Gaur edo biar etorriko da «vendrá hoy o mañana» es buena locución. Esto mismo, si se pregunta, debe decirse así: ¿gaur ala biar etorriko da? Cuando es disyuntiva debe decirse de esta manera: zein gaur zein biar, bardin da; naiz gaur, naiz biar, berdin da «u hoy o mañana, es lo mismo». Hay, sin embargo, casos en que es difícil resolver si edo está dentro o fuera de su lugar. Edo es «o» de igualdad, pero no de igualdad absoluta; que si lo fuera, no podríamos tal vez hacer uso de él no siendo en ecuaciones materiales: zazpi edo lau ta iru, siete o cuatro y seis y en ejemplos parecidos a los antes citados de Arana Goiri. El pueblo, como correspondiente a la locución «tengo dos o tres», dice bi edo iru, allí donde no tiene la linda fórmula bizpahirur. Y no cabe decir bi ala iru, pues esto repugna a nuestros oídos fuera de interrogaciones expresas o tácitas, ni se puede recurrir a bi nai iru o bi zein iru. He aquí algunas locuciones puras cuyo edo tampoco significa igualdad. Zer edo zer «algo» (Per. Ab. z s9-8 y Joann. Saind. 363-28), noiz edo noiz, «alguna vez» (Per. Ab. 241-1), nor edo nor, «alguien» (Ibid. 104-19), bat edo bertze (Joann. Saind. 354-9) y bat edo beste (Per. Ab. 105-2), «alguno que otro», zetan edo atan, «en algo» (Ibid. 193-11). No tengamos escrúpulos en valernos de edo fuera de casos de absoluta igualdad. Los vocablos bat y beste dan lugar a locuciones disyuntivas bonitas como batean bata, bestean bestea (Bart. Icas. 11. 250, 10), «a ratos 10 uno, a ratos lo otro», batzuetan olan, beste batzuetan alan, «unas veces de ese, otras veces de aquel modo». Bateko badakiala, besteko eztakiala (B), «tan pronto dice que sabe como que no sabe». Es también popular la locución bat zein bat (B-mu), «lo mismo uno que otro». Los adverbios bai y ez pasan a ser conjunciones disyuntivas, el primero sin perder su acento, el segundo pasando a ser vocablo átono como lo son generalmente las conjunciones. Bai arrastakariak eta bai zeruko egaztiak, «ya los reptiles, ya las aves del cielo» (Ur. Gen. VII-23). Bai zeruan bai lurrean, «·así en la tierra como en el cielo». (Leiz. apend. al N. T. 14-5).-Dela zeruan dela lurrean (BN, L). En las casas de Lekeitio (B), en que hay luto, a la invitación ¿Kantau ala errézau.?, «cantar o rezar», de los rondistas de Navidad, se les contesta ez bat ez bestea, «ni lo uno ni lo otro» (BN, L). A las locuciones disyuntivas bizpahirur, «dos o tres», bospasei, «cinco o seis», corresponden las tal vez bien cogulativas aitarren alaba (B), «padre e hija», aitarren seme, «lo mismo padres como hijos», batarren baste (B, G), «uno por otro» (Refranes, n.° 109). Bonitas frases disyuntivas se leen tales como baten zein bestean, «lo mismo en el uno que en el otro» (Catec. de Llodio, 76-2). Bai gordinik jateko zein lapikorako, «lo mismo para comerla cruda que para el puchero» (B. Dial. basq., 104-6). Bein batak eta bein besteak izaten dogu, «lo tenemos alternativamente» (B, Ms. Otx. 160). Damindan sabela betez betez, nai batzez nai satzez ponga, «yo lleno el vientre, bien de orujo o de estiércol». (Refranes y Sentencias, n.° 144). También en AN, y G se oye bein como disyuntivo.