Zuberoa. A comienzos de la dominación francesa los capitanes de castillos percibían directamente de los tesoreros del rey la cantidad de 100 libras tornesas, sin que pudieran cobrar más cantidad por sus servicios. Sin embargo, en el s. XVII esta regla se había relajado, como lo demuestra la autorización que obtuvo en agosto de 1648 el conde de Toulongeon de exigir del tercer estado una indemnización anual de 3.000 libras.
