Militarrak

Zumalacárregui Imaz, Tomás

D. Carlos concedió a su viuda, que sólo contó con 11 onzas de plata legadas por el difunto, el sueldo entero de teniente general y la pensión de 2.000 reales a cada una de las tres hijas. Por otro decreto posterior concedió al difunto la grandeza de España de primera clase con los títulos de duque de Victoria y conde de Zumalacárregui, para sí, sus hijos y descendientes legítimos. Habiendo muerto sin sucesión sus tres hijas, dichos honores y nombramientos recayeron en su sobrino-nieto, José Manuel de Oráa Aizquivel, Elorza y Zumalacárregui.