Militarrak

Zumalacárregui Imaz, Tomás

Tras la acción de Gulina (18-06-1834), el pretendiente Carlos Mª Isidro, en persona, confirma a Zumalacárregui en la jefatura militar del carlismo: teniente general de los reales Ejércitos. Los mayores éxitos son aquéllos en los que Zumalacárregui logra rechazar (30 julio) a Rodil, Carrera, Espartero, Manzanedo y Lorenzo -la plana mayor cristina- en el puerto de Artaza. En las Peñas de San Fausto (19 agosto) el caudillo carlista sorprende a las tropas liberales apoderándose de 6.000 duros, pertrechos y, sobre todo, de la clave en la que el Gobierno envía sus partes al ejército. En Viana (14 septiembre) la caballería carlista se enfrenta por primera vez a la cristina desbaratándola. O'Doyle es derrotado por el guipuzcoano en la llanada alavesa (27-28 octubre) . Es una guerra de usura, de represalias -quema de Arantzazu y del convento de Bera (agosto y septiembre)-, de dureza -fusilamientos ordenados por Zumalacárregui de aquellos voluntarios que no se atrevieron a entrar en Etxarri-Aranatz-, de crueldad -bando del general Lorenzo (14 octubre)-. Un bregado guerrillero navarro liberal, el general Francisco Espoz y Mina será el encargado por Madrid de frenar el incontenible empuje carlista (14 noviembre). Pero la maniobra no surte efecto. A finales del año (15 diciembre), Zumalacárregui ya ha lanzado una advertencia al navarro de lo que valen sus fuerzas al detener a Córdoba, Orad y otros a orillas del Ega en Arquijas. Pero donde verdaderamente han de medir su talla ambos maestros de la guerrilla es en el valle de Baztan cuyos destacamentos gubernamentales se ven en continuos aprietos a comienzos de 1835.