La revolución del motor. El transporte por carretera asfaltada se activa y se generaliza en la segunda mitad del s. XX. Laguardia (Alava), por ejemplo, apenas poseyó antes otro enlace que no fuera algún autobús, camión o coche-correo; en 1964 podían, sin embargo, sus habitantes utilizar 5 autobuses, 5 camiones, 4 turismos, 4 taxis, 12 motocicletas, 3 furgonetas de viajeros, un velomotor, 9 bicicletas y 12 carros. Toda su producción vinícola y cerealista era llevada a los mercados o almacenes en camiones. Esta revolución afectó en los años 60 hasta a las zonas más rurales del país, visitadas por primera vez por turismos, autobuses y camiones. También inician su envergadura los aeropuertos de Sondika, Hondarribia y Biarritz. Las décadas posteriores representan el período de apertura al transporte de las grandes vías de doble carril.
