Lucio Ruiz-Poveda (1931-2025), conocido artísticamente como “Luziano”, fue un pintor de origen vasco, autodidacta y de trayectoria singular, cuya obra se caracterizó por un fuerte componente visceral, material y colorista. Nacido en Elgoibar (Gipuzkoa) en 1931 y fallecido el 9 de marzo de 2025. A lo largo de su extensa vida, combinó la búsqueda permanente de nuevas formas de expresión con un temperamento independiente que lo llevó a manejar su carrera al margen de convencionalismos y circuitos oficiales. Su producción artística, que abarca desde paisajes hasta retratos y pintura abstracta, refleja la riqueza de sus vivencias personales y sus viajes por Europa, Asia y América.
Origen y primeros años
Nació en Elgoibar (Guipúzcoa) en 1931. Su padre, manchego y zapatero de profesión, y su madre, de origen gallego, tuvieron que enfrentar las dificultades de la Guerra Civil española. Siendo Lucio todavía un niño, embarcaron en el buque Habana rumbo a Francia, donde él vivió con una familia parisina que lo marcó profundamente: aprendió francés y, temporalmente, olvidó el castellano. Al regresar, se encontró con su padre encarcelado y una madre trabajadora que sacó adelante a siete hijos.
Desde muy joven manifestó su inclinación por el dibujo y la pintura. Recibió clases de dibujo en la escuela de artes y oficios de Elgoibar, y en su adolescencia ya realizaba retratos durante las fiestas de los pueblos. Además, adquirió un dominio fluido del euskera en las estancias que pasaba en caseríos de la región.
Formación y trayectoria artística inicial
Aunque no recibió una formación académica reglada y se consideraba autodidacta, tuvo la oportunidad de trabajar en Madrid pintando carteles de cine para las salas de la Gran Vía, llegando a elaborar, según recordaba, el cartel de Mogambo. Sin embargo, abandonó este empleo en busca de una libertad creativa mayor, empezando a pintar retratos en locales nocturnos y a exponer su obra de forma más personal.
Posteriormente, se trasladó a París, donde entró en contacto con artistas de Montmartre, entabló relaciones que lo impulsaron a exponer y, sobre todo, forjó el carácter anárquico e inclasificable de su pintura. Mantuvo siempre una visión independiente, alejándose de los circuitos comerciales y las galerías tradicionales, lo cual lo llevó a abrir sus propias salas de exposición tanto en España como en el extranjero.
Estilo y evolución pictórica
La crítica ha definido su pintura como “visceral, temperamental, impetuosa y telúrica”. De formación autodidacta y sin ataduras a movimientos artísticos establecidos, la obra de Luziano transita entre el paisajismo, el retrato y la abstracción:
- Paisajes y retratos: Sus primeros pasos se centraron en la representación de escenas cotidianas, pueblos con marcada personalidad, fachadas en ruinas que evocan la nostalgia del pasado, así como retratos realizados tanto en España como en sus viajes al extranjero (Marruecos, Italia, India, Nepal, Turquía, Irán, etc.).
- Búsqueda de raíces e influencias culturales: A lo largo de su vida, el pintor viajó en busca de tipos humanos y lugares singulares. Sus obras muestran la huella de la multiculturalidad y la espiritualidad que experimentó, de modo que abarca realidades variadas, siempre con una pincelada cargada de materia y contraste.
- Etapa abstracta final: En sus últimos años, desarrolló una pintura más libre y abstracta, volcada en la experimentación con texturas, empastes densos y recursos plásticos alejados de lo ortodoxo. Esta fase culminó con la exposición de la Casa de Cultura de Elgoibar en 2024, donde mostró su faceta más vanguardista y colorista.
Temas recurrentes
- Marginalidad y la figura del indigente: Varios de sus cuadros reflejan un profundo interés por la indigencia como símbolo de desarraigo, pero también de la gran humanidad que el artista percibía en quienes viven al margen de la sociedad.
- El paso del tiempo: Fachadas y edificios en decadencia, ruinas que transmiten una añoranza por lo perdido, unidas al afán por capturar momentos efímeros y plasmarlos en el lienzo.
- Espiritualidad e introspección: El misticismo que se advierte en su obra se vincula tanto con el panteísmo romántico como con la necesidad de reflexionar sobre la naturaleza y el origen del mundo.
Legado y últimas etapas
Durante muchos años, combinó estancias en Madrid y Zarauz, lugares donde tenía sus principales galerías de arte. Tras problemas de salud, cerró la galería de Zarauz en 2018, pero mantuvo abierta la de Madrid, en la calle Claudio Coello.
Su obra figura en destacados museos e instituciones, como el Museo Plandhale Plains (Texas), el Ministerio de Cultura de España, el Ayuntamiento de Elgoibar, la Kutxa, la Caja Rural y diversas colecciones privadas en España, Francia, Estados Unidos, India y Japón, entre otros países.
En sus últimos años (llegó a los 93 años de edad), siguió explorando la pintura abstracta con un empaste cada vez más denso y un color muy vivo, señal inequívoca de su ímpetu creativo inagotable. Falleció poco después de la exposición de 2024, dejando un legado artístico amplio y personalísimo que ilustra no solo su evolución particular, sino también parte de la historia cultural española del siglo XX y principios del XXI.
Galerías propias y exposiciones
- En Madrid, inauguró galerías en los hoteles Castellana Hilton y Meliá Princesa (1962–1973).
- Abrió salas de exposición temporales en Motrico (1969–1970) y en Zarauz (a partir de 1971), lugar en el que desarrolló una intensa actividad artística.
- Fundó también la galería de la calle Claudio Coello en Madrid (1976), que ha permanecido abierta de manera ininterrumpida durante décadas.
Respecto a su recorrido expositivo, si bien su actividad principal giraba en torno a sus propias galerías, participó en numerosas muestras individuales y colectivas por todo el territorio español (San Sebastián, Zaragoza, Toledo, etc.) y en el extranjero (París, Estados Unidos y México, entre otros). Algunas de sus exposiciones destacadas incluyen:
- Galería Alcón (Madrid, 1964).
- Galería Lepic (París, 1965).
- Emile Walter Gallery (Nueva York, 1966).
- Museo Panhadle Plains (Amarillo, Texas, 1970).
- Casa de Cultura de Elgoibar (exposiciones en 1968, 1992, 1999, 2003 y una última en 2024).
Su Premio Ejército de Pintura de 1988 con la obra Viva la quinta del 89 también fue un hito dentro de los pocos certámenes a los que se presentó.
