Léxico

PESTE

Las desigualdades sociales frente a la enfermedad. Si, como se ha visto, hubo diferencias geográficas, mayores fueron las de orden social. El estrato peor parado fue la amalgama compuesta por mendigos, peones agrícolas, pescadores, aprendices, artesanos y, en general, toda la masa de población sometida a empleos estacionales y a ingresos irregulares; en cambio, la reacción de los poderosos y mejor acomodados se orientó a la puesta en práctica del viejo refrán latino «cito et longe fugere et tarde redeas». Atendiendo al sexo de los fallecidos, las mujeres fueron quienes llevaron la peor parte, no por predisposición natural alguna a contraer la enfermedad, sino por una serie de factores que favorecieron su sobremortalidad frente a la masculina: en el terreno sanitario desempeñaron papeles de alto riesgo en el cuidado directo de los enfermos; por otra parte tanto las gestantes como las madres lactantes veían disminuida su capacidad de autodefensa frente a la acción patógena. De modo que en torno al 60 % de los fallecimientos correspondía al sexo femenino.

José Ramón CRUZ MUNDET