Nuestra Señora de Arantzazu de Ainhoa es un centro de antiguas peregrinaciones del País Vasco. La tradición cuenta que la Virgen se apareció a un pastorcito en las laderas de Axulai, cerca de una fuente que tiene fama de poseer virtudes curativas. También se dice de esta ermita que cuando comenzaron a construirla en un lugar más bajo la encontraban deshecha a la mañana siguiente, hasta que hubieron de construirla en el lugar de la aparición. La fiesta es el día de Pentecostés. En 1886 se coloca un Vía-Crucis por iniciativa del abate de Duronea. En 1895 se organizan peregrinaciones muy populares. Se construye una gruta en el lugar donde corre el agua milagrosa. Se construye un nuevo Calvario. Juan Behereche, muerto en 1825, fue el guardián de la ermita durante setenta años consecutivos. El cuadro que representa la aparición de la Virgen de Ainhoa fue escondido durante la Revolución francesa. Posteriormente volvió a ser instalado en el santuario.
Ref. Juan Thalamas L. "A. E. F.", t. XI, 88.
