Nombres (Personales)

ENEKO

En una de las resoluciones de la Dirección General de Registros, de fecha 1 de febrero de 1972, el Fiscal comarcal mostró improcedente la autorización del nombre Eneko, argumentando que tenía una traducción al castellano como Iñigo. Para fundamentar su decisión, citó el Diccionario de nombres euskéricos ,

Para aclarar este asunto, es necesario remontarse a la fuente original. Se adjuntan copias de diversas páginas del Santoral Vasco , una lista de nombres euzkerizados y sus equivalencias en castellano, adaptadas por Sabino de Arana y Goiri para su Egutegi Bizkatara (Bilbao, 1910), con prólogo de Luis de Eleizalde. En la página 18 de dicha obra, que no se reproduce en la resolución, se explica que algunos nombres han sido añadidos con un asterisco (*) para indicar que su euzkerización no debe atribuirse al autor original. Entre ellos, se encuentra Iñigo o Eneco en la columna de nombres "castellanizados", lo que sugiere que Eneco era considerado en esa edición como una forma española.

Este dato contradice la afirmación del Fiscal comarcal, ya que resulta absurdo que un nombre castellano pueda traducirse a su propia lengua. En este sentido, la Comisión Bizkaina de Euzkera del Partido Nacionalista Vasco es un testimonio imparcial que respalda la idea de que Eneco ha sido y sigue siendo un nombre vasco plenamente vigente en el uso popular.

Para probar la existencia histórica del nombre Eneko, se adjunte una certificación literal de inscripción de nacimiento del Registro Civil de Zumaya correspondiente a Eneka Gotzon, Iñigo Ángel Arrieta Aguirrezabalaga , nacido el 20 de junio de 1921. Este documento confirma que el nombre Eneka fue registrado en su momento como nombre euzkerizado de varón, diferenciándolo de Iñigo o Eneco en la columna de nombres "castellanizados".

El caso de Eneko e Iñigo es similar al de otros nombres con origen común pero con evolución divergente, como Jacobe, Jaime, Jacobo y Santiago . La forma popular Jacobe derivó en Jacome, posteriormente en Jacme y finalmente en Jaime, aunque las formas anteriores continuaron utilizándose. También ocurre con Millán y Emiliano , donde la forma popular prevaleció, pero la forma arcaizante recuperó vigencia en otro momento. Santiago, por su parte, evolucionó fonéticamente de Jacobe sin impedir que ambas formas coexistan.

No se puede considerar que estos nombres sean traducciones unos de otros, pues cumplen funciones lingüísticas distintas en el idioma. Lo mismo sucede con Eneko e Iñigo, que han existido como formas independientes en la tradición popular.

Para reforzar este argumento, se aportan pruebas documentales de que Eneko no es un vocablo arcaico, sino que ha estado presente en la vida cotidiana del País Vasco. El presbítero Jaime Andonegui y Lizárraga , Doctor en Derecho Canónico y párroco de San Salvador de Irurita (Navarra), realizó un muestreo en los libros parroquiales y encontró múltiples referencias al nombre Eneko:

  • Libro de difuntos : Eneko Sanz de Martienea (fallecido el 4 de diciembre de 1672) y Eneko de Perurena (6 de septiembre de 1706).
  • Libro de bautizados : Eneko, hijo de Simón de Arozteguiberría y María (bautizado el 13 de marzo de 1633); Eneko, hijo de Joanes de Martierena y María de Arquialdea (4 de diciembre de 1655).
  • Libro de casados : Eneko de Garcearena y María de Iriart (16 de diciembre de 1640).

En otros documentos aparecen padres y padrinos con el nombre Eneko, como Eneko Sanz de Indart (1618), Eneko de Garagar (1622) y Eneko Sanz de Echenique (1629) , lo que confirma su uso continuo en el tiempo. Dado que estos registros son anteriores a la creación del Registro Civil, su validez legal es incuestionable.

Además, el nombre Eneko ha quedado reflejado en la toponimia vasca. En Irurita existe una borda y una casa llamadas Eneconea , que en euskera significa "casa de Eneko", igual que los topónimos Martiñenea y Juanenea significan "casa de Martín" y "casa de Juan", respectivamente. En Bilbao , el conocido lugar Enécuri proviene de Eneko + uri ("villa de Eneko"). Traducir este topónimo como "Iñíguri" resultaría forzado e ilógico.

Otro de los argumentos erróneos de la resolución de 1972 es que Eneko sería equivalente a Iñaki, según el Nomenclátor Euskérico de la Academia de la Lengua Vasca . Para refutarlo, se presenta un certificado de Fr. Luis Villasante Cortabitarte , presidente de la Academia de la Lengua Vasca, quien asegura que la Academia nunca ha considerado equivalentes los nombres Eneko e Iñaki. La confusión se debe a un error en la edición del Nomenclátor Euskérico de nombres de pila , donde ambos nombres aparecen en la misma línea sin justificación.

Asimismo, el Padre Antonio Zavala Echeverría , jesuita y miembro de la Academia, aclara que San Ignacio de Loyola cambió su nombre de nacimiento, Iñigo, por Ignacio al llegar a Italia, pues el primero era poco conocido fuera de España. Es probable que lo hiciera en devoción a San Ignacio de Antioquía . Este dato confirma que Iñigo e Ignacio son equivalentes , mientras que Eneko es un nombre diferente.

Se adjuntan copias de la portada y de las páginas 12 y 13 del Nomenclátor onomástico vasco de JM Satrústegui , editado por la Academia de la Lengua Vasca en Pamplona en 1972. En la página 13 se menciona a San Eneko, abad de Oña , cuya festividad religiosa se celebra el 1 de junio.

Finalmente, se aportan copias de todos los libros citados como prueba documental. En vista de lo expuesto, se solicita la anulación de la providencia impugnada y la autorización del nombre Eneko como correcto para el hijo de los solicitantes, en lugar del nombre Iñigo , impuesto por el juez del Regi.

Firmado en Bilbao, el 26 de mayo de 1973.
Bernardo Anaut .