Léxico

CLIMA 1961-1990

TERRITORIOS CLIMÁTICOS. La vertiente atlántica de Euskal Herria. Presenta unos datos estadísticos que a nivel planetario corresponden a un tipo de clima que se denomina mesotérmico, moderado en cuanto a las temperaturas, y muy lluvioso, sin ningún mes seco (por debajo de los 30 mm. de precipitación), y con el máximo de lluvias en la época otoño-invierno. En la clasificación climática universal de Köppen se denomina clima templado húmedo sin estación seca, o clima atlántico, y se simboliza con las letras Cfb. A toda la franja Atlántica de Europa, excluyendo a parte de Galicia y a Portugal le corresponde este tipo de clima. En este clima el océano Atlántico ejerce una influencia notoria. Ello es debido a que toda la costa occidental europea se enclava dentro del cinturón terrestre de los vientos del oeste, es decir, en una zona latitudinal en donde el flujo general predominante es de oeste a este. De esta forma llegan a la costa masas de aire cuyas temperaturas se han suavizado al contacto con las templadas aguas oceánicas. Las oscilaciones térmicas entre la noche y el día, o entre el verano y el invierno, son poco acusadas. Dentro de esta corriente general del oeste avanzan a modo de remolinos profundas borrascas en donde confluyen y se empujan masas de aire frío polar y masas de aire cálido tropical. Estos empujes producen frentes nubosos y precipitaciones a su paso aunque, debido a la localización del País Vasco en el margen meridional de esta franja latitudinal de vientos, alejado, por lo tanto, del eje central de la trayectoria que siguen los centros de las depresiones, las lluvias de origen frontal quedan bastante mitigadas. La frecuencia y fuerza de las borrascas y de los frentes es mucho menor durante el verano, cuando la región se somete a la influencia estabilizadora del anticiclón de las Azores. En cuanto a las temperaturas es de destacar una cierta moderación, que se expresa fundamentalmente en la suavidad de los inviernos. Así, la costa vasca tiene unas temperaturas mínimas invernales semejantes a las de la costa levantina y catalana. La razón es que los vientos más frecuentes son durante el invierno los procedentes del suroeste, con lo cual, debido al efecto föhn mencionado anteriormente, las temperaturas se suavizan mucho en la costa. Más al interior, el tipo de clima sigue siendo el mismo, si bien las temperaturas bajan moderadamente y aumentan significativamente los días en los que la precipitación es en forma de nieve. Así de una frecuencia anual en la costa de tan sólo entre 2 y 3 días de nieve, se pasa a más de 25 días de nieve al año en las sierras de la divisoria.

La zona media septentrional de Euskal-Herria. Comprende desde la divisoria cántabro-mediterránea hasta una línea paralela que uniese la sierra de Cantabria con la sierra de Leire, ocupa gran parte de Alava y Navarra. Climáticamente es una zona de transición entre el clima oceánico Cfb y el clima mediterráneo Cs, predominando las características atlánticas, ya que no existe un auténtico verano seco. Su parte norte, que comprende por el oeste los Valles Occidentales de Alava y la Llanada alavesa, por el centro el corredor del Arakil y las sierras de Urbasa y Andía, y por el este la cuenca de Pamplona, continúa siendo del tipo atlántico Cfb, si bien con precipitaciones menores que en la vertiente atlántica. Para diferenciarlo nominalmente del clima propiamente atlántico de la vertiente norte se le puede denominar subatlántico. En esta zona las precipitaciones son superiores a los 700 mm. anuales, y bastante superiores a los 1.000 mm. en los relieves altos.

La zona media meridional. Comprende aproximadamente Treviño, Montaña alavesa, Navarra Media y cuenca de Lumbier, va pasando, aunque sin llegar a cumplir todos los requisitos clasificatorios, a un tipo mediterráneo Cs, es decir, a un clima templado con verano más cálido y algo más seco, y con lluvias anuales superiores a los 600 mm. y a los 1.000 mm. en las sierras de Cantabria, Alaiz y Leire. Desde un punto de vista fitoclimático esta franja pertenece a un dominio que se denomina submediterráneo. En su parte más occidental, alavesa, más fresca, se tiende a la variedad mediterránea Csb, típica de toda la submeseta norte española, y en su parte más oriental, navarra, de veranos bastante más cálidos, se tiende a la variedad Csa, más típica del Valle del Ebro, así como de la submeseta sur española.

El sur del País Vasco. Es decir, la zona de la depresión del Ebro ocupada por la Rioja alavesa y la Ribera Navarra, tiene ya un clima con verano claramente seco y caluroso, por lo que en la clasificación de Köppen entra dentro del tipo mediterráneo Csa. Normalmente, debido a sus inviernos bastante fríos y de escasas precipitaciones, se le ha denominado a este clima mediterráneo de interior o continental mediterráneo. Aquí, el mitigamiento de las influencias marinas hace que las oscilaciones térmicas estacionales comiencen a ser importantes. En verano se superan los 22ºC en las temperaturas medias de algunos meses y en invierno las bajas temperaturas posibilitan las heladas y favorecen las nieblas. Pluviométricamente, si bien cumplen los requisitos mediterráneos de tener meses estivales con precipitaciones inferiores a los 30 mm., no aparece en la distribución estacional de las lluvias la clara y típica diferencia mediterránea entre los meses secos del verano y los más lluviosos del resto del año, sino que las medias pluviométricas mensuales son casi siempre más bien escasas, menos de 50 mm., y bastante semejantes entre sí. De aquí que se pueda decir de él que es un clima un tanto continentalizado, aunque quede incluido dentro del tipo mediterráneo. El extremo sur de la Ribera navarra se inserta a veces en los mapas climáticos en una zona de clima estepario frío BSk, que se extiende luego por la parte central de la provincia de Zaragoza. En la clasificación de Köppen se requiere para pertenecer a este grupo climático que las precipitaciones anuales expresadas en centímetros (r) sean inferiores al doble de la cifra de la temperatura media anual (2t), requisito que, según nuestros datos, no llega a cumplirse en el territorio navarro. Ahora bien, en ciertas clasificaciones (que modifican la de Köppen atendiendo a la distribución de las precipitaciones a lo largo del año, y en las que se permite que r sea inferior a 2t + 14) sí es posible considerar como estepario al clima del extremo sur de la Ribera.

El extremo nororiental navarro. Puede quizás también diferenciarse una zona de clima subpirenaico o subalpino, a donde llega menos la influencia dulcificadora marina y que, aun entrando en el tipo Cfb, se distingue por la crudeza y larga duración de sus inviernos. Así, en Abaurrea, a 1.000 metros de altura, la temperatura media anual es de tan sólo 8ºC y durante seis largos meses invernales, desde noviembre hasta abril, ambos meses incluidos, las temperaturas medias no alcanzan los 6ºC. Las precipitaciones son abundantes, superando los 1.500 mm. anuales. Las nieves no faltan ningún invierno, superándose en los valles los 20 días de precipitación nival al año. En las zonas más altas, por encima de los 1.800 metros, los días de nieve sobrepasan los 30, y las temperaturas descienden aún mas, pasándose, a un clima frío de tipo Dfb, en donde la temperatura de enero es inferior a -3ºC.