Lexicon

UTILLAJE

II/ Fabricantes de armas. En Euskal Herria, la industria de fabricación de armas pervive como una de las más antiguas y arraigadas. Hacia el siglo XV, los fabricantes de armas se agruparon en gremios en función de sus especialidades. Cada gremio organizaba sus juntas, elegía a sus representantes e incluso salían en corporación con sus propios estandartes en las procesiones religiosas. Los cuatro gremios principales eran: cajeros, cañonistas, chisperos o llaveros y aparejeros. Cajeros (kasegiñak): carpinteros fabricantes de culatas. Cañonistas: encargados de los cañones. Se dividían en forjadores --que preparaba a la forja las barras--, barrenadores, y limadores. Chisperos: hacían la chispa o sistema de ignición. Dentro de ese gremio estaban los martilladores. Cuando el encendido era por percusión, a este elemento llamaban martillo y a sus fabricantes martilladores. Aparejeros: preparaban los mecanismos auxiliares como las baquetas, abrazaderas, bayonetas y pequeño material auxiliar. Los útiles de estos cuatro oficios eran variados y complejos. Muchos artesanos se los fabricaban por sí mismos, aunque existía la figura del fabricante de herramientas: el rementero (de herramientero). Por ejemplo por contrato de 1667 el fabricante eibarrés Domingo de Olabe concierta con Francisco de Aguirre Assua que fabricará para él «cualquier género de herramientas» para la fabricación de armas durante un año entero por un sueldo de 45 ducados/año que le abonará a la conclusión del contrato. En 1762, las Reales Fábricas de Armas de Placencia (Soraluce) contaban con el siguiente plantel de artesanos: 35 cajeros, 9 forjadores, 7 barrenadores, 19 limadores, 13 chisperos, 11 martilladores, 35 aparejeros y 8 rementeros.