A) Paleozoico.
1.- Arcaico y comienzos del Paleozoico (Cámbrico, Ordovícico y Silúrico). El País Vasco formaba parte de una amplia cuenca marina, en la que se estaba produciendo una activa sedimentación marina, típica de Geosinclinal, al mismo tiempo que existían unos aportes de materiales terrígenos procedentes del continente de Gondwana y de la Paleoeuropa. A finales del Silúrico, se producen los movimientos caledonianos, responsables de la formación de un umbral, que se extendía -groso modo-, por la actual depresión del Ebro, y, de un abombamiento en la cuenca de Aquitania.
2.- Devónico. La orogenia Caledoniana generó una emersión generalizada de los fondos marinos, lo que se tradujo en un cambio sustancial de las condiciones sedimentarias, predominando la deposición de materiales calizos arrecifales, típicos de mares someros.
3.- Carbonífero. En el Carbonífero se produce una gran actividad tectónica, como consecuencia del acercamiento del continente de Gondwana al de la Paleoeuropa, deformando y plegando los materiales depositados en el fondo del Geosinclinal Cantábrico. Al mismo tiempo que estos materiales se deforman, se produce una salida de magma del interior de la tierra, que al entrar en contacto con las rocas sedimentarias, las metamorfizó. Un claro ejemplo lo encontramos en Peñas de Aya. En efecto, la extrusión del batolito granítico en el Westfaliense provocó la metamorfización de los materiales envolventes, generando una aureola de contacto. La tectónica herciniana supuso la emersión de un gran macizo que va a constituir el bloque inicial de la Meseta; también produjo la elevación y emersión de los umbrales de Aquitania y del Ebro, así como la aparición del umbral Pirenaico, emergiendo los Macizos de Cinco Villas, Peñas de Aya, Alduides, Quinto Real y Oroz-Betelu. Estas son, posiblemente, las primeras tierras emergidas del país.
4.- Pérmico. La primitiva cadena herciniana, es arrasada totalmente durante este período, siendo las areniscas y pudingas permotriásicas el último testimonio de este desmantelamiento. Estos sedimentos apenas han sido transportados y se disponen contorneando los macizos Paleozoicos, señalando la existencia de una fase claramente regresiva, puesto que los materiales gruesos de la base se hacen progresivamente más finos hacia el techo de la serie, y, a medida que recubren los terrenos paleozoicos, esquistosos. En estos momentos, el clima es árido y seco, de ahí que los sedimentos presentan una tonalidad roja característica.
1.- Arcaico y comienzos del Paleozoico (Cámbrico, Ordovícico y Silúrico). El País Vasco formaba parte de una amplia cuenca marina, en la que se estaba produciendo una activa sedimentación marina, típica de Geosinclinal, al mismo tiempo que existían unos aportes de materiales terrígenos procedentes del continente de Gondwana y de la Paleoeuropa. A finales del Silúrico, se producen los movimientos caledonianos, responsables de la formación de un umbral, que se extendía -groso modo-, por la actual depresión del Ebro, y, de un abombamiento en la cuenca de Aquitania.
2.- Devónico. La orogenia Caledoniana generó una emersión generalizada de los fondos marinos, lo que se tradujo en un cambio sustancial de las condiciones sedimentarias, predominando la deposición de materiales calizos arrecifales, típicos de mares someros.
3.- Carbonífero. En el Carbonífero se produce una gran actividad tectónica, como consecuencia del acercamiento del continente de Gondwana al de la Paleoeuropa, deformando y plegando los materiales depositados en el fondo del Geosinclinal Cantábrico. Al mismo tiempo que estos materiales se deforman, se produce una salida de magma del interior de la tierra, que al entrar en contacto con las rocas sedimentarias, las metamorfizó. Un claro ejemplo lo encontramos en Peñas de Aya. En efecto, la extrusión del batolito granítico en el Westfaliense provocó la metamorfización de los materiales envolventes, generando una aureola de contacto. La tectónica herciniana supuso la emersión de un gran macizo que va a constituir el bloque inicial de la Meseta; también produjo la elevación y emersión de los umbrales de Aquitania y del Ebro, así como la aparición del umbral Pirenaico, emergiendo los Macizos de Cinco Villas, Peñas de Aya, Alduides, Quinto Real y Oroz-Betelu. Estas son, posiblemente, las primeras tierras emergidas del país.
4.- Pérmico. La primitiva cadena herciniana, es arrasada totalmente durante este período, siendo las areniscas y pudingas permotriásicas el último testimonio de este desmantelamiento. Estos sedimentos apenas han sido transportados y se disponen contorneando los macizos Paleozoicos, señalando la existencia de una fase claramente regresiva, puesto que los materiales gruesos de la base se hacen progresivamente más finos hacia el techo de la serie, y, a medida que recubren los terrenos paleozoicos, esquistosos. En estos momentos, el clima es árido y seco, de ahí que los sedimentos presentan una tonalidad roja característica.
