Religiosos refugiados en Vizcaya (1644-1700). En 1644 llegaron a Bilbao dos religiosas procedentes de Gelve, en Irlanda, para ingresar en el convento de la Encarnación. Eran Sor María de Santo Thome y sor Juliana de San Pedro. Volvieron para restaurar el convento en 1686. La persecución se renovó años después. En 1698 se refugiaron en Bilbao catorce religiosos dominicos desterrados por el rey Guillermo y los Parlamentos de Inglaterra e Irlanda. Se instalaron en unas casas de la calzada de Begoña. con suma pobreza y falta de medios para vivir normalmente. El superior se dirigió a la Diputación solicitando algún socorro. Los diputados acordaron darles quinientos reales de limosna. Un mes antes del fallecimiento de Carlos II, en el año 1700, se refugiaron en Bilbao distintas familias e individuos católicos de Irlanda huyendo de la persecución de que eran objeto por parte de los anglicanos; entre ellos. sor Juana María de la Cruz, hija de Dionisio Meager, y Margarita Dungan, del convento de Galve (Irlanda). la cual fue recibida en el de la Encarnación de Bilbao, con el dote de doscientos cincuenta ducados de vellón y cincuenta de renta anualmente por los días de su vida, que le asignó el finado monarca castellano. Estos católicos, irlandeses principalmente e ingleses, podían haber sufrido el encarcelamiento. confiscación y destierro. El nuevo monarca Felipe V despachó con fecha 16 de abril una provisión por la que dichos refugiados que llevasen más de diez años como tales pudiesen comerciar. y poseer bienes raíces. Desde entonces se naturalizaron en Vizcaya los Mac Mahon. Power, Smith y otros varios.
