Estadísticas del Reino de Navarra. Dice Yanguas que, aparte de los censos de población, las noticias sobre riqueza territorial, industrial y comercial en Navarra son tan vagas e inexactas que apenas merecen mencionarse. El impulso a recensar los bienes parece haberse hecho sentir sobre todo tras la guerra napoleónica, pero el miedo a nuevas exacciones hizo que los diversos intentos no avanzaran. En 1811 se hizo un recuento de riqueza agraria, comercial e industrial del reino que dio un total de 98.500.762 reales de vellón para los tres ramos en el quinquenio 1803-1807. En 1814 se formó una estadística de la riqueza de los pueblos navarros deducida de las tazmias, población y otros datos que dio como resultado la cantidad de 89.806.755 r. v. Este recuento da idea de una renovación en el interés por someter a reglas estadísticas la producción del reino, interés que aflora nuevamente en las Cortes de 1817 y 1818 que encomiendan a la Diputación permanente la formación de una estadística general. Para afinar la percepción se recurrió a rectificar el censo de población constituyéndose tres clases diferentes de fuegos que pagaban 8 diecinueveavos, 6 y 5. Resultaron así 29.160 fuegos de primera, 15.294 de segunda y 1.726 de tercera. En el donativo de 1829 se observó la misma regla, aunque alzándose la cotización a 15 treintaisieteavos, 12 y 10, aunque conocemos el censo de la población de Laburdi efectuado en 1718 por M. de Hureaux, lugarteniente general de la senescalía de Bayona.
