Lexique

ESCLAVITUD (HISTORIA)

Esclavos en Euskal Herria. Consecuencia lógica de la gran presencia de vascos en los más importantes ámbitos de decisión y de negocios de la época fue que, a la vuelta a casa, se trajeran consigo a los criados de color que habían venido formando parte de su servicio. Este fenómeno se producía sin provocar asomo de escándalo en el amplio colectivo vasco de la diáspora, acostumbrado a observar que los esclavos formaran parte del paisaje. Esto ayuda a explicar que la presencia de esclavos en Euskal Herria, documentada por lo menos en una cincuentena de poblaciones, sea especialmente significativa en las poblaciones de marcado poso comercial, como es el caso de Bilbao, Donostia, Gasteiz, Iruña, Irun, Azkoitia o Bergara.

Resulta cuando menos aleccionador el doble fenómeno ocurrido tras la publicación de la primera monografía que abordaba la presencia de esclavos en Euskal Herria (me refiero a Esclavos y traficantes. Historias ocultas del País Vasco). Por una parte, un reducido sector se mostró reacio a admitir la veracidad de lo publicado, negativa disfrazada de un pretendido y no significativo peso estadístico de su presencia. Hubo incluso quien alegó la inoportunidad de la publicación, porque nos privaba de no sé qué esencias, algunas probablemente de muy reciente acuñación. Por otra parte, a los lectores dispuestos a admitir los hechos se unió una elocuente avalancha de adhesiones en forma de un insólito y espontáneo aporte de nuevos datos documentales sobre el fenómeno del esclavismo en nuestra tierra. Esta reacción preludia que, a pocos años vista, estas notas quedarán obsoletas debido a presumibles nuevas aportaciones sobre el tema.

El importante fenómeno inmigratorio que nos invade sugiere una reflexión que puede resultar aleccionadora. La documentación que hemos manejado sugiere que nuestros antepasados de hace cuatro siglos tuvieron, sin necesidad de moverse de su tierra, un contacto más habitual con gente de raza negra de la que gozaron las primeras generaciones del siglo XX. Decenas de episodios escenificados en el siglo XVI dejan entrever que cualquier aldeano de la época había tenido, a lo largo de su vida, la oportunidad de toparse con sujetos de otras razas, cuya presencia en poblaciones de mayor enjundia se había convertido en un hecho habitual y en modo alguno insólito.

Bajo el punto de vista historiográfico, bastó un guiño que destapara el tabú de la presencia de esclavos en Euskal Herria para que las noticias sobre los mismos, por parte de quienes iban captando datos sin llegar a formar un cuerpo documental convincente, afluyeran con naturalidad, confirmando una hipótesis que ya se tenía en pie. Resultó aleccionador lo ocurrido en referencia a la Provincia de Araba. La presencia de esclavos en Gipuzkoa y Bizkaia aparecía muy documentada, pero Gasteiz significaba una asignatura pendiente, que quedó despejada gracias a la colaboración de investigadores que habían estudiado los fondos archivísticos de esa ciudad. Con ello, la teoría de que la significativa presencia de esclavos en Gipuzkoa se apoyaba en la importancia comercial de la Provincia obtenía una lógica correspondencia en Gasteiz: el "embudo vitoriano", cuya función mercantil enlazaba el comercio entre Castilla y las provincias marítimas vascas, daba de ese modo señales de aquella particular modernidad que supuso la presencia, en la Alta Edad Moderna, de esclavos en Alava.