Origen americano. Durante el primer viaje de Colón, al desembarcar en la isla de San Salvador, los tripulantes de las carabelas se quedaron asombrados al ver que los indígenas de aquellas tierras llevaban en la mano unos canutos formados con hojas secas enrolladas, encendidos por un extremo y que aspiraban por el extremo opuesto a la brasa, exhalando después el humo. Estas hojas pertenecían a una planta que los indígenas del Caribe llamaban cohibá o cojibá. Pero los indios caribeños, como podrían constatar después los conquistadores, no eran los únicos americanos que utilizaban esta planta. Otras muchas culturas del nuevo continente hacían uso de sus hojas enrolladas, o picadas e introducidas en cazoletas de barro aspirando el humo con la ayuda de largas cañas de bambú. Los guaranís la llamaban petún, los náhuatl pecietl y los araucanos tupa. Esto demuestra que, a pesar de que Alonso de Ercilla y otros cronistas de Indias le dan un origen haitiano o incluso que deriva de la palabra Tabasco, localidad del Yucatán descubierta hacia 1520, la voz tabaco proviene del árabe. Así llamaron los españoles a esta planta, que ya aparece nombrada de esa manera en documentos de 1505.
