Lexikoa

HÍPICA

El paréntesis bélico y postbélico. En 1936 se celebran tan sólo cinco jornadas, ya que en plena temporada, en el mes de julio, se inicia el conflicto bélico que ha de durar tres largos años. Ello supone el abandono de toda actividad deportiva y en lo que al deporte hípico se refiere se prolonga un año más, convirtiéndose el Hipódromo de Lasarte en campo de aviación. Paralelamente desaparecen los de Barcelona, Sevilla y Legamarejo, y el proyectado y ya iniciado de la Zarzuela, en Madrid, sufre grandes destrozos. Circunstancias similares se producen al otro lado de la frontera con la llegada de la Guerra Mundial en 1939. La estratégica situación del Hipódromo biarrota le convierte en zona de defensa del litoral. Son destruidas todas las instalaciones y desaparecen tribunas, cuadras y pistas. Terminada la guerra los miembros del Comité trabajan con entusiasmo, consiguiendo construir en poco tiempo pistas, cuadras y barracones provisionales y gracias a este esfuerzo se consigue reanudar las carreras en 1946. Tres años más tarde el Ayuntamiento de Anglet se hace con la propiedad del Hipódromo, enclavado dentro de su jurisdicción, acordando alquilarlo durante cincuenta años a una sociedad, que tomará el nombre de Sociedad de Carreras de Biarritz-Anglet-Bayona. Se inicia una nueva andadura y las carreras de caballos, como en la anteguerra, constituirán uno de los números tradicionales en los apretados programas veraniegos de la Cóte Basque. Una vez terminada la conflagración que sigue al alzamiento franquista, se inician las gestiones para reiniciar la actividad en los maltrechos hipódromos españoles. Se reúne la Sociedad de Fomento de la Cría Caballar que estudia la difícil situación, constatándose que el contingente de caballos es absolutamente insuficiente ya que la producción nacional no podrá suministrar más de diez ejemplares para 1940 y doce para 1941. En 1940 se reanudan las carreras en Lasarte, una vez realizadas las obras más importantes, tras la creación de una nueva entidad titulada Sociedad Hipódromo de San Sebastián. El programa de esta temporada de 1940 es breve, reduciéndose a 11 reuniones con 370.000 ptas. en premios, con participación de 62 caballos. Poco a poco se va regularizando la situación y surgen nuevos "cracks", aunque en 1943 la escasez de caballos obliga a una reducción del programa. Para paliarla se consigue importar ejemplares de Inglaterra, Irlanda, Francia, Alemania y Argentina. Se van reforzando las cuadras clásicas, bastantes de las cuales han desaparecido habiéndose creado otras. En 1946 fallece Georges Marquet, el hombre que al frente del Gran Casino de San Sebastián dotara a la ciudad de un hipódromo como el de Lasarte, poniéndolo a la altura de los primeros de Europa.