Lexikoa

HÍPICA

Inicios. La llegada del siglo XX coincide con el inicio de diversas actividades deportivas en el País Vasco. Circunscrita la práctica anterior a los juegos rurales y a la pelota, con el nuevo siglo llegan los nuevos "sports", muchos de ellos procedentes de Inglaterra. Y así recogemos noticias sobre el deporte hípico en las páginas de la prensa vasca del principio del novecientos. En 1902 constituye una noticia en la de Bilbao, el hecho de que "el conocido sportman Toto Arechavala ha adquirido un tordo de origen cordobés". Y la razón de tal adquisición es que muy poco después, en julio de ese mismo año, se establece en Bilbao la Sociedad de Equitación "Riding School", en el n.° 8 de la calle Campo Volantín, a la que acuden desde el principio gran número de aficionados. Claro que ya para entonces se celebran concursos hípicos en San Sebastián, pionera en tantas actividades culturales y deportivas. "La Real Sociedad Hípica -dice la revista "Euskalerriaren Alde" en 1902- tiene por objeto celebrar concursos hípicos y demás ejercicios que tiendan a fomentar el progreso de la equitación y ha celebrado muchos resonantes. Todos los años ha tenido lugar el concurso internacional, en el que se han distribuido más de 50.000 ptas. en premios. S. M. el Rey es el Presidente de honor, S. A. R. el infante D. Carlos el Vicepresidente de honor y los Infantes don Fernando de Baviera, don Alfonso de Orleans y el príncipe Mauricio de Battember, socios de honor". En 1903, se celebra el Concurso Hípico de saltos en el Campo de Ondarreta los días 19, 21 y 23 de julio, con asistencia del Rey. La Copa de San Sebastián, con una dotación de 3.000 ptas., es para el capitán Moncada sobre "Seco", tras desempatar con tres caballos franceses. Cunde la afición a la hípica y en abril del siguiente año se realiza un ensayo de la especialidad llamada "Paper-Chase" sobre un recorrido de 37 Kms. Y es tal el renombre que alcanzan los concursos de Ondarreta que los prestigiosos rotativos británicos "Times" y "Morning Post" se ocupan de los que van a tener lugar en setiembre de 1904, con jinetes de Holanda, Portugal, Francia, Dinamarca y Gran Bretaña. Se celebra este concurso con multitudinaria asistencia, bajo la presidencia del Rey Alfonso XIII. En el terreno anecdótico hay que reseñar la presencia del buey del Barón de Cotto, que realiza una exhibición de saltos, novedad que no parece despertar el más mínimo entusiasmo entre los espectadores. En 1905 la Copa de San Sebastián es una prueba de prestigio siendo conquistada por el caballo "Peiter" montado por Gómez Acebo. Y de San Sebastián a Bilbao para asistir el 9 de setiembre de 1906 al Concurso Hípico que se desarrolla en la Campa de Basurto. Se celebran diversas pruebas, siendo Eugenio Solano quien vence en el "Recorrido Bilbao" montando al caballo "Reproducido" del Regto. de Dragones de Santiago, premio dotado con 1.000 ptas. En el concurso de Honor vence "Langostero" sin faltas. En saltos empatan para el primer puesto "Frontero" y "Echador" con 1,50 m. También ha prendido la afición al deporte hípico en Vizcaya y se pasa de la Campa de Basurto a las excelentes instalaciones del Campo de Lamiaco, escenario -al igual que el donostiarra de Ondarreta- de los balbuceos de los futbolistas vascos. En agosto de 1907 se celebran en Lamiaco dos pruebas venciendo "Escofin" en la primera y empatando tres caballos en la segunda entre 42 inscritos aunque tres de ellos no llegan a participar por falta de luz. En 1907 nace una encendida polémica en el seno de la Comisión de Festejos donostiarra, habiendo varios vocales que se oponen a la organización de pruebas hípicas. No parecen tener mucho éxito en su postura ya que siguen celebrándose concursos en Ondarreta y llega a inaugurarse en agosto de 1907 un hipódromo de efímera vida denominado "Los Juncales" al pie de las primeras estribaciones del monte Igueldo, debajo de donde está situado actualmente el restaurante Recondo. Siguen celebrándose los concursos hípicos en las capitales vizcaína y guipuzcoana con progresivo aumento del número de espectadores y de jinetes. En 1909 el Concurso Hípico Internacional de San Sebastián es considerado como el más importante de España y figura entre los primeros de Europa. Estos concursos se celebran habitualmente como cierre de los festejos veraniegos, en la segunda quincena del mes de setiembre, y el número de participantes crece de año en año, llegando a intervenir hasta 90 caballos en el "Premio Omnium" en el Gran Concurso Hípico de San Sebastián de 1911.