Obispo guipuzcoano, conocido como Martín de Azpeitia y como
Nació en Azpeitia a mediados del siglo XV, de familia originaria de Zurbano, en Arrazua (Álava), establecida en Gipuzkoa. De sus primeros años no hay noticias, como en general son pocos los datos documentados sobre su vida. Se gradúa -probablemente en Salamanca- como Maestro en Artes y en Teología. Aparece como canónigo magistral de Ciudad Rodrigo, lo que redunda en la "tesis salmantina" sostenida por Gil G. Dávila, quien afirma esto en su estudio acerca del obispado de Tuy, no habiéndose podido confirmar este extremo en los archivos mirobrigenses. Más tarde, es también canónigo en la catedral de Santiago de Compostela. En 1491 accede como abad en encomienda al monasterio de San Juan de Poyo, en Pontevedra, cargo que ostentará hasta su muerte. La encomienda le sitúa como mero administrador de los bienes de Poyo, no formando parte de la comunidad. En su testamento favorecerá con un legado a la abadía. Se traslada este mismo año a Roma, donde vivirá hasta 1503. Protonotario Apostólico desde fecha incierta, participa en una legación de Alejandro VI a Bolonia, acompañando al cardenal Carvajal y tomando parte en posteriores misiones en Italia y Alemania. En la Cuaresma de 1496 predica ante el Papa el sermón Oratio de Passione Domini ad Alexandrum VI, in pontificia capella... Vuelve a Galicia con su cargo y título pontificios.
En 1506 es ya miembro del Consejo de la Inquisición, junto con el oñatiarra Mercado de Zuazola y otros vascos, desempeña un papel de relieve en la Congregación General de 1508. Siempre según G. Dávila, es Azpeitia encargado de la redacción de las Constituciones... para la Inquisición en Aragón y Sicilia; también del Santo Oficio se acordará en su testamento. Miembro del Consejo de Castilla, recién reformado en las Cortes de Toledo de 1480, gozando, al parecer, de la confianza de Isabel I. Para Abril de 1515 había tomado posesión de la sede episcopal de Tuy (Pontevedra), por la que llevaba luchando 10 años. Durante una estancia en Madrid, fallece en 1516; había otorgado testamento el 26 de Septiembre de este año (Archivo Protocolos Oñati, 1. 8). Dispone en él, que a su muerte "sea llevado a la dicha yglesia (S. Sebastián) e capilla de la villa de Azpeitia...". Asimismo, nombra heredera de sus cuantiosos bienes en Gipuzkoa a su hermana Catalina de Zurbano, fundando mayorazgo y vínculo en los descendientes de ésta y de su marido Martín López de Segura -lo cual no se cumplirá por heredarlo los hijos que tendría ella en segundas nupcias- sobre su casa de Azpeitia. Lega su importante biblioteca al convento de Sasiola (Deba, Gipuzkoa) y se autonombra como "alias de Azpeitia". Siguiendo su voluntad, en 1517 comienzan las obras de la capilla donde habría de ser sepultado en la parroquia de San Sebastián de Soreasu. Magnífico, y único en su género, ejemplo del arte renacentista guipuzcoano, su sepulcro fue tallado en 1520 por Pedro de Alcega. Un año más tarde se dota la capilla con un retablo gótico, obra de Juan de París.
Ref. Arrázola Echeverría, A.: Don Martín de Zurbano, San Sebastián, 1982.
