Concepto

Una aproximación a la Sociedad de la Información y del Conocimiento

A mediados de los años 90, comenzaron a desarrollarse herramientas sencillas para la generación y compartición de contenidos de forma rápida, fácil y sencilla. Ello permitió que cualquier persona con una motivación pudiera plasmar en una wiki, un weblog, en las redes sociales etc... sus propios contenidos multimedia (texto, imagen, audio, vídeo) y difundirlos sin necesidad de intermediarios ni conocimientos tecnológicos sofisticados. La proliferación de este tipo de herramientas intuitivas y sencillas, denominadas web2.0, se caracterizan por ser plataformas a disposición de las personas usuarias, en las que son ellas quienes dotan de valor y contenidos a estas plataformas. Estas cualidades han permitido a los sitios web evolucionar desde ser espacios estáticos y complejos (solamente gestionables por personal técnico) a ser sitios web dinámicos, interactivos, sencillos y abiertos a la creatividad e imaginación de las personas usuarias que pueden crear contenidos, compartirlos, opinar, etiquetar y clasificarlos interactuando con otras personas, permitiendo así construir nuevos conocimientos de forma colaborativa.

Otros desarrollos que cabe destacar por su importancia en la construcción de la Sociedad del Conocimiento, tienen que ver con la utilización de Software Libre, estándares abiertos y licencias libres en las organizaciones públicas y las empresas, permitiendo así que el software y los contenidos generados por unas puedan reutilizarse por otras organizaciones y ser mejorados de forma que revierta en el conjunto de la sociedad las nuevas funcionalidades desarrolladas. En el ámbito público, otra tendencia tiene que ver con la liberación de datos públicos para permitir mayor transparencia de la información pública, facilitar la interoperabilidad y el intercambio de datos entre Administraciones Públicas y hacer posible que terceras personas (empresas, asociaciones, personas emprendedoras) puedan generar nuevos servicios a partir de las bases de datos que disponen las Administraciones Públicas puestas a disposición de la sociedad.

Finalmente, otra tendencia cada vez más presente es la de utilizar plataformas que permitan trabajar desde cualquier lugar de forma simultánea y en tiempo real con otras personas. Para hacer posible el trabajo colaborativo, además de necesitarse una metodología y estrategia de trabajo, es importante contar con la infraestructura tecnológica que lo permita. Y este tipo de infraestructuras tan sofisticadas, en estos momentos, solo pueden ofrecerlas empresas especializadas en gestionar el software como un servicio (SaaS). De forma que la tendencia del futuro puede ser ofrecer servicios de computación a través de Internet. Lo que se ha venido a denominar trabajar en "la nube".