Léxico

MÉTRICA

La medida se cuenta de dos modos en el verso vasco: el grupo de versos, la estrofa, que hace de cada grupo el igual en medida del grupo anterior y del siguiente; y el verso aislado, que toma la medida que le corresponde según el lugar que ocupa en la estrofa. En la estrofa se cuentan los versos, y llamamos a aquéllas biko (pareado), iruko (terceto), lauko (cuarteto) ... o zortziko (octava). En el verso aislado se cuentan las sílabas. Sirva de ejemplo un pareado de Oxobi ("Alegiak" (fábulas), final de la composición "Bi garratoinak"): "Ba-no-a Us-ta-ri-tze-rat Txo - po - lo - ren la - gun - tze - rat". Los versos tienen cada uno ocho sílabas, y los dos hacen la consonante final tze - rat. Como esta consonancia nada tiene que ver con la que le precede y la composición termina ahí, esos dos versos componen una estrofa, un pareado. En "La tragedia de Roldán", la estrofa es, desde el principio hasta el fin, el pareado. Saroihandy da a cada pareado un número. La tragedia completa debe tener cerca de 1.200 (cada manuscrito tiene pareados que faltan en los oros, y por ello no podemos decir cuántos tenía la obra inicialmente); el editor ha publicado 343 de las estrofas conocidas. Los romances españoles están compuestos en pareados de 16 o en cuartetos de 8, siendo siempre divisible el verso de 16 sílabas en dos de ocho. Los versos de 16 sílabas que tenemos en "La tragedia de Roldán" se comportan así: cinco pareados se pueden descomponer en octosílabos, y en ocho pareados tenemos el verso con nueve sílabas en la primera parte y siete en la segunda. Aparentemente, el poeta no cumplió las reglas del romance. Diez versos de entre 138 es ciertamente poco. El verso de 18 sílabas tiene un origen vasco, el zortziko. Se divide silábicamente en la siguiente forma, 5 + 5 + 5 + 3 = 18.