Topónimos

MARIANAS, Islas

Expedición de Fray Juan García Jofre de Loaysa. Los vascos eminentes de esta expedición que llegaron a las Marianas, eran: J. Sebastián de Elcano, Andrés de Urdaneta, Alonso de Salazar y Martín Iñiguez de Carquizano. Esta expedición, que había tardado más de un mes en la travesía del estrecho de Magallanes, fue dispersada por el temporal en el Pacífico y jamás volvió a reunirse con la capitana, Santa María de la Victoria. Esta siguió el rumbo hacia las islas de las Especias, en solitario, al mando de Loaysa a quien acompañaban Elcano y los demás vascos citados. Se habían dispersado 6 naves de las 7 que formaban la expedición. No tardó en morir el Capitán General Loaysa. Elcano accedió al mando una vez abierta la provisión secreta del Emperador. Enfermo gravemente, apenas ejerció el mando 7 días. Dice Urdaneta en su Relación: «lunes a seis días de agosto, falleció el magnifico Señor Juan Sebastián de Elcano, el Capitan General é Gobernador». Estaba la nao Capitana a 350 leguas de las Marianas. El día 5 de septiembre de 1526 llega la reducida expedición al archipiélago de Los Ladrones (Marianas). Allí encontraron a un superviviente de la nao Trinidad, de la expedición Magallanes, de cuando la citada nave intentaba atravesar el Pacífico hasta Méjico. Era un gallego llamado Gonzalo de Vigo, que iba casi desnudo, «con el cabello hasta las nalgas». Conocía la lengua de las islas y les fue de gran utilidad. La nave de la expedición iba al mando del vizcaíno Toribio Alonso de Salazar, sucesor de Elcano, con casi toda la dotación enferma. Los nativos subieron a bordo llevando «...agua, sal, pescado, batatas, arroz, cocos, plátanos y otras cosas» (Navarrete, T. V. p. 50). Pero haciendo honor a su fama quitaban a los tripulantes sus machetes, cuchillos y puñales de sus cinturas, arrojándose luego al mar. Habiendo tomado rumbo a las Molucas el 10 de septiembre de 1526, a los cinco días murió Alonso de Salazar. Para sucederle en el mando conjunto, fueron elegidos el contador general Martín Iñiguez de Carquizano, guipuzcoano, y Fernando de Bustamante. A la muerte de Salazar sucedió la del maestre de la nao Juan de Huelva, ocupando su puesto el contramaestre Iñigo de Elorriaga.