Léxico

LINO

Distintas calidades de tejido. "En primer lugar había dos clases de lino: liyo gogorra, lino duro de fibra basta. Se tenía por tal el lino de la Burunda. El lino de Gipuzkoa era considerado como de mejor calidad y le llamaban "aximia".Garbaskua: Subproducto fibra de ínfima calidad. Servía para confeccionar la sarga de los sacos de labor.Estupia: Fibra corriente. De ella salían las típicas sábanas recias. Primero se usaban para sábanas de labor y al suavizarse con el uso se destinaban a usos domésticos. Era el tipo de sábana más generalizado en la región.Mixa: Un nuevo cardado daba la fibra para el telar, que se consideraba refinado. Existían telas intermedias. Así "mixa-estupia" era un tipo de tela que se conseguía a base de mezclar las dos anteriores.Lixiba: Colada. Las madejas se cocían con ceniza, que actuaba de detergente. Se sometía a tres coladas, al cabo de las cuales se aclaraba con agua. Todavía persistía el tono crudo, que se corregía en sucesivas coladas". Las faenas del lino en el seno de la familia campesina sirvieron de base a Orixe para plasmar en su poema "Euskaldunak" la parte dedicada a las "Hilanderas" o "Iruleak". La velada se iniciaba en el amanecer y terminaba entrada la noche. Sobre el tratamiento del lino hay una leyenda que especifica la técnica con detalle: "De Lekeitio hacia Markina está el sitio llamado Okabijo. En la cueva de allí había lamiñas, y delante de ella no podía pasar ninguno desde las doce de la noche hasta las dos. Una vez... un hombre, habiendo hecho apuesta, pasó delante de la cueva a media noche. Le notó la lamiña, y le forzaba al pobre diciendo que lo tenía que llevar para comerlo. En el apuro, el hombre le dijo que le dejase, hasta contarle las penas del lino. Que las contase [contestó la lamiña], puesto que tenía noticia de ellas. Y el hombre empezó lentamente a contar las penas del lino...: "Primero arrancarlo en la heredad, después secar, después ablandarlo en el pozo, después secarlo, después agramar, después majarlo con palo o maza, después agramarlo (con tenazas de madera), después cardarlo, después ponerlo en el huso, después hilar, después enmadejarlo, después cocerlo, limpiarlo en el río, después ovillar, después hacer lienzo, coser el vestido, romperlo, limpiarlo en el río...". Despacio iba ese hombre; pero la lamiña hambrienta [le decía] siempre que lo acabase pronto. En esto el gallo de Okabijo cantó kukurruku, y la lamiña se escapó diciendo estas palabras: "Ah, gallo rojo de Marzo (nacido en Marzo) de Okabijo, me has arrebatado la gran merluza que yo tenía para cenar. El reposo malo te pierda tu ojo rojo izquierdo". Sobre el hilado se cuenta que una gentil que bajaba de Ataun todos los días a hilar en compañía de las hilanderas de Aya, y en Otazu (Álava) se creía que en la cumbre de San Killiz vivía antiguamente una mujer que bajaba todas las noches a hilar al pueblo. En Urretxua también se solían juntar las jóvenes a hilar armando después gran jolgorio.

Bernardo ESTORNÉS LASA.