Un chalet en Espinal. Varios de los fugados, mientras tanto, habían conseguido meterse en un chalet vacío en las afueras de Espinal, muy cerca de Burguete. Tras el primer tiroteo, «Triki» y «Txaflis» se habían encontrado con «Laín», «Charles» y «Arantxa» en unos arbustos, junto a la carretera. Habían estado deambulando por la zona, y llegaron a estar completamente perdidos en el mismo sitio del primer tiroteo. Varias horas después, «Fangio» estaba todavía sin atender y lamentándose en voz alta. No pudieron acercarse a él porque guardias civiles montaban guardia en las proximidades. En vista de la imposibilidad de dirigirse a ninguna parte, esperaron al amanecer y entraron en una villa cercana que estaba completamente cerrada y vacía. Levantaron una de las persianas, rompieron un cristal y consiguieron entrar. Para no dejar huellas, limpiaron cuidadosamente las marcas dejadas por el calzado en la ventana de la planta baja. Examinaron toda la casa y comprobaron que, además de tener una excelente despensa de latas, había varias escopetas y rifles de caza con munición. Ellos disponían de una metralleta y dos pistolas. La metralleta estaba llena de barro y la limpiaron para que pudiera estar en condiciones de disparar. Al desmontarla, se les disparó un tiro, que hizo un gran boquete en la pared. Fuera, nadie oyó el disparo y no ocurrió nada.
