Concepto

Juegos y deportes tradicionales de adultos

Los juegos y deportes tradicionales vascos forman un conjunto de actividades motrices unidas, por origen o adopción, a la cultura vasca. Las formas actuales de juego son evoluciones de antiguos modos de práctica ligados a los diversos oficios - pescadores, leñadores, campesinos o barrenadores- y han estado muy relacionadas con las fiestas locales y las apuestas que los paisanos se cruzaban entre sí.

Las más populares se encuentran organizadas en federaciones deportivas que son responsables de su práctica y promoción y desarrollan su labor en un área de influencia local. Son cuatro las administraciones deportivas más importantes: la federación de remo, la federación de pelota vasca, la federación de Herri kirolak y la federación de bolos.

La federación de remo organiza las regatas de banco fijo, carreras de barcas movidas con la fuerza de los remos -traineras, trainerillas y bateles- que se realizan en las proximidades de las poblaciones costeras, tanto en mar abierto como en rías. La variada distancia a recorrer suele incorporar giros sobre boyas marinas, maniobra denominada ciaboga. Dos son las modalidades principales: la carrera simultanea en series, cuatro embarcaciones se enfrentan entre ellas con recorrido abierto salvo en el giro de las ciabogas venciendo el más rápido; y la contrarreloj, salidas sucesivas de las embarcaciones a mejor tiempo, modalidad propia de los estuarios y desembocaduras fluviales. Al ganador de la regata se agasaja con una bandera ricamente bordada, símbolo de la victoria, y es la bandera de San Sebastián, desde 1879, la más antigua y de mayor prestigio. En los últimos años se ha organizado una liga de remo, que clasifica los clubes en diferentes niveles, y en la categoría superior participan equipos de toda la costa cantábrica. Es habitual que los remeros combinen las modalidades de banco móvil olímpico en invierno y de banco fijo tradicional en verano.

La federación de pelota vasca agrupa un número elevado de modalidades deportivas diferentes que en esencia se agrupan alrededor de dos normas distintivas: el juego indirecto y el juego directo. El juego indirecto o al "blé" consiste en un enfrentamiento de dos equipos o individuos que golpean alternativa y directamente una pelota contra el muro o frontis por encima de una chapa metálica y que al volver ésta sobre el terreno su bote se realice entre en las líneas marcadas en el suelo. Existirá tanto o punto cuando uno de los jugadores o equipos yerre el golpe, incumpliendo las normas de intercambio, o la pelota realice dos botes. Los partidos se juegan a un número fijo de tantos que varía por modalidades. Las herramientas de juego son la mano desnuda, la pala - pala larga, corta, paleta cuero, paleta goma-, el sare - raqueta artesana que exige un gran juego de muñeca-, la cesta - cesta punta, remonte, joko garbi- y la raqueta de frontenis. Las pelotas de fabricación artesanal, que varían en tamaño y peso, utilizan un centro en látex -kiski- que recubren de lana, hilo de algodón y una capa exterior de cuero de cabra que se cose sobre sí misma; y las de goma se fabrican industrialmente. Los frontones, instalaciones deportivas específicas del juego de pelota, pueden tener un solo muro o frontis, denominados plaza libre; un frontis y una pared izquierda, populares en los frontones abiertos; frontis, pared izquierda y rebote, propio de los frontones industriales y de los campeonatos; y los trinquetes, que poseen un frontis y tres paredes que cierran el recinto, un "zulo", un fraile y un tejadillo en la pared izquierda. Se denomina juego indirecto ya que los jugadores se encuentran en el mismo espacio de juego y se enfrentan por el rebote de la pelota sobre el muro. En el juego de pelota directo los equipos adversarios se colocan frente a frente diferenciándose dos terrenos, uno por equipo, y se diferencia dos tipos de juegos: los evolucionados del noble juego de la palma corta, la pasaka, los contendientes están separados por una red en un trinquete; y los que han partido del juego de palma larga, el bote-luzea, la laxoa y en rebote, el terreno horizontal del suelo hace función de red y posee un sistema de "chazas" o "arrayas" que se adicionan a las reglas expuestas en el "blé". En los juegos directos el sistema de puntuación funciona por juegos y "quinces" como en el tenis, que comparte con ellos el mismo origen cortesano.

La federación de Herri kirolak agrupa bajo su institución un conjunto amplio y variado de modalidades deportivas surgidas del entorno del caserío y de su trabajo. La tarea motora a la que los atletas se encomiendan es un quehacer laboral del entorno rural tradicional evolucionado y deportivizado. Cortar leña, transportar pesos, segar un campo o desplazarse entre dos puntos geográficamente distantes se transforma paulatinamente en deporte local por la influencia del interés y la expectación popular que genera la apuesta entre dos contrincantes expertos en el oficio en liza. La apuesta entre dos cuadrillas ha ido cogiendo forma de competición, sin que ello haya supuesto la desaparición de la vieja tradición del envite. La liza se organiza de tres modos: que el atleta realice en la mayor brevedad un volumen de trabajo fijo, aizkora jokoa; que el atleta ejecute el mayor volumen de trabajo en un tiempo determinado, idi-proba; y que el atleta efectúe el trabajo de mayor carga, harrijasoketa.



Podemos subrayar como prácticas deportivas de más arraigo la carrera de corte de troncos con hacha y sierra, aizkora y trontza jokoa; la carrera de corte de hierba con guadaña, sega apustua; la carrera pedestre en coso taurino, korrikalariak; la carrera de recogida de mazorcas, lokotx apustua; la carrera de transporte de sacos, saku lasterketa; la carrera de transporte de pesos, txinga apustua; la carrera de alzamiento de fardos de paja, lasto altxaketa; la competición de arrastre de piedras con bueyes, Idi-proba; la competición de arrastre de piedras, gizon-proba; y la competición de desplazamiento de carro sobre su eje, orga jokoa. Los deportistas de estas prácticas motoras suelen formar sagas familiares.

Una mención especial dentro de la federación de Herri kirolak requiere la soga tira o sokatira, actividad deportiva de origen difuso y presente en numerosas culturas. Consiste en un duelo de equipos en el que cada bando pretende arrastrar al adversario hasta una línea central tirando en sentido opuesto de una cuerda. A formado parte de los Juegos Olímpicos modernos en cinco ocasiones: 1900 en Paris (Francia), 1904 en San Luís (EE.UU.), 1908 en Londres (Reino Unido), 1912 en Estocolmo (Suecia) y 1920 en Amberes (Bélgica). La competición se organiza en función del peso de los contendientes y se diferencian las tiradas sobre caucho y hierba que exigen técnicas diferentes de tiro. Se organizan campeonatos del mundo de un modo regular.

Son muchas las modalidades de juegos de bolos y de lanzamiento de precisión jugadas en el País vasco y administradas por las federaciones regionales. En Álava se juega a una versión de gran implantación en la llanada de bolo palma de cuatro bolos que enfrenta a los diversos pueblos participantes. El lanzamiento de fichas sobre un hierro, toka jokoa, o sobre una rana metálica, igela jokoa, son muy populares; aunque carecen de una estructura competitiva fuerte.

En general los juegos de adultos han evolucionado de la apuesta a la competición con su lógica de campeonatos y record. El nivel de profesionalización está en relación directa de la fuente de ingresos y financiación que disponen. La pelota vasca, las regatas a remo y ocasionalmente el levantamiento de piedras pueden disponer de la financiación de los grandes medios de comunicación y de la publicidad que generan. El resto de las modalidades sobrevive con sus propios medios, el apoyo de las administraciones y los ingresos que los espectáculos deportivo-folclóricos generan. La incorporación de la mujer a los juegos deportivos se está realizando en la cultura lúdica tradicional, principalmente en la pelota, el remo y la sokatira.

Los juegos y deportes tradicionales de adultos forman parte del mundo del joko, del modelo de comportamiento público de los vascos. Los refranes con referencias al joko son conocidos: Jokoa ez da errenta, el joko no es una renta; jokoan atzo erronka, biharko errenka, en el joko, ayer desafiando, mañana renqueando.