En la división geográfica de Navarra esta zona queda encuadrada dentro de la denominada zona de montaña baja. Sus suelos son de la era secundaria (el cretáceo) y, sobre todo, de la era terciaria (el eoceno). Las formaciones geológicas están constituidas por el eoceno y el cretáceo, especialmente el primero. La morfología del eoceno se traduce por sus formas más suaves y es la que constituye la mayor parte de las tierras de labor. La composición de los suelos es de carácter arcilloso, a veces muy notorio. El aspecto de la tierra es de tonalidad gris azulada. En las zonas más próximas a la Sierra de Sarbil y a la del Perdón, el cretáceo aumenta: calizas diversas alternan con margas.
