Biografías

ARTEAGA BEROVIA, Ana María de

Benefactora andaluza de origen vasco procedente de la anteiglesia de Olabarria y de Lazkao, nacida el 8 de marzo de 1708 en la isla de León, hoy ciudad de San Fernando ( Cádiz), que era residencia de sus padres, Juan Pedro de Arteaga y Ochoa, caballero del hábito de Santiago, regidor perpetuo de San Fernando, y Beatriz de Berovia Linier.

Arteaga resultó heredera de cuantiosos bienes de fortuna. Pese a sus deseos de ingresar en la orden carmelitana de la Reforma, a los 21 años se resolvió a contraer matrimonio con el vizcaíno Manuel de Arriaga. Tuvo ello lugar el 22 de mayo de 1729 en el oratorio y casa que poseían los Arriaga en San Fernando de Cádiz que llegó a ser más tarde la base de la construcción del amplio y magnífico monasterio de religiosas de la Compañía de María, vulgarmente conocido con el nombre de Enseñanza.

Ambos se trasladaron en el año 1732 a Cádiz; en la calle Capuchinos erigieron su casa principal, en el nº 21, donde vivieron hasta su muerte.
El Colegio de la Compañía de María en la Real Iglesia de León. Unos meses antes del fallecimiento de su esposo en 1756, con fecha 1 de septiembre de 1756, había recibido una Cédula Real de Fernando VI en la que se les facultaba a ambos para la fundación del Colegio de la Enseñanza.

A los tres años escasos del fallecimiento de Arriaga y por obra de Ana María, llegaban a San Fernando el 21 de noviembre de 1760, a fundar el colegio, cuatro religiosas de coro y una coadjutora del convento establecido en Tudela ( Navarra): Petronila de Aperregui, priora; Rafaela de Arellano, subpriora; María Manuela Barasabal, y hermanas María Antonia Ariscun y María Luisa Marichalar y hermana Juana López, portera, acompañadas en su viaje por Bernardo de Arellano, canónigo de la iglesia colegial de Tudela y de otras personalidades.

Las materias de enseñanza eran: doctrina cristiana, religión y moral, lectura, caligrafía en toda clase de letras y adornos, gramática castellana, aritmética y geometría, Historia. sagrada, historia universal y particular de España, geografía, literatura, Historia natural y física, higiene y economía doméstica, distribuido el estudio en seis años. Había incluso clases llamadas de adorno, comprendiendo los idiomas francés e inglés, dibujo, pintura, piano, y canto, flores contrahechas y tallado en madera.

Aun hoy se puede admirar el amplio y alto edificio de tres pisos, rematado en pináculos en la calle Real que atraviesa la ciudad, iglesia de estilo barroco preciosista, con magníficos retablos, imágenes y cuadros y sus cinco coros enrejados: dos altos, dos bajos y el que está por encima de la puerta de entrada.

San Fernando quiso dedicar dos calles a la memoria de Arriaga y de Arteaga. Y, con motivo de cumplirse el año 1960 el bicentenario de la fundación, colocó una placa de mármol que dice así:

1760-1960 En el bicentenario de la fundación del Colegio de la Compañía de María en la Real Iglesia de León. La ciudad, agradecida a su benemérita Comunidad, le dedica este público recuerdo como homenaje a su ininterrumpida labor cristiana y docente a través de dos siglos. San Fernando. La Corporación municipal. XVIII-XI-MCMLX.
Otras obras de beneficencia. Arteaga, en el transcurso de una vida larga -sobrevivió a su marido treinta y un años-, sacó adelante lo que ambos se habían propuesto.

En el testamento que el 23 de mayo de 1757 otorgó instituía un patronato eclesiástico de obra misericordia. Aumentó la dotación del hospital de San José de San Fernando. Creó también otra nueva Casa de Enseñanza a favor de las niñas pobres de la Isla de León.

Fundó en Cádiz el Hospicio de los Religiosos de la orden de San Francisco, y en él Escuelas Públicas para varones. Así mismo, por testamento que otorgó en Cádiz Manuel Nicolás Carballo, a nombre de la finada, el 13 de noviembre de 1783, instituyó en la cláusula 29 el Patronato Benéfico, Escuelas de Niñas pobres bajo la advocación de Ntra. Señora del Carmen.

Falleció el 28 de septiembre de 1783, a los 75 años de edad, siendo sepultada en la iglesia del convento de los capuchinos. La nueva escuela de niñas, a cargo de religiosas carmelitas, abría sus puertas el 8 de mayo de 1787, cuatro años después de fallecida la fundadora. Debía admitir alumnas de forma gratuita, de cualquier barrio de la ciudad que fueran, siempre que no pudieran sus padres o encargados costearles la educación. Otras personas vinieron a completar la fundación con la creación de un oratorio debido a la generosidad de María Ángeles Sáez de Tejada, viuda de Iraola y sobrina del bienhechor Revello.
  • Garmendia Arruabarrena, Manuel de: Los bienhechores Manuel de Arriaga y Ana María de Arteaga, Vascos en Cádiz ( siglos XVII-XVIII), San Sebastián, Grupo Doctor Camino, 1986.