"Hermanas".
La localización de un personaje mítico en diversas montañas y cavernas -la de Mari, por ejemplo- ha conducido a pluralizarlo, haciendo pensar que el numen de una localidad no es el mismo de otros sitios, sino una de sus hermanas (ahizpak). Así, Mari o Señora de Amboto es considerada como hermana de Marije-kobako "Mari de la cueva" en la región de Markina. Esto parece responder a una tendencia elemental que aparece también en el caso de la Virgen María en sus diversas advocaciones y santuarios. En efecto, algunas narraciones populares presentan a la Virgen de Aránzazu, a la de Liernia, a las de la Antigua de Zumarraga, etc. como hermanas y no como manifestaciones de una misma Virgen. Ha sido bastante común decir que las Vírgenes son siete hermanas: zazpi ahizpatxo dira euskaldun Birjiñak "siete hermanitas son las Vírgenes vascas".
