La venta, lugar donde los viandantes podían descansar y restaurarse, es todavía un referente típico en el paisaje vasco como testimonio de la necesidad que experimentaron los mismos, en épocas anteriores, de efectuar sus desplazamientos por etapas en el interior de Euskal Herria. Las ventas surgieron allí donde las poblaciones eran escasas. Ej. en el camino de Pamplona a la muga de Gipuzkoa, las ventas, aún hoy existentes, de Urriza, Arruitz y Mugiro, entre Deba y Orio, la venta de Ibarrieta. También donde un accidente natural hacía peligrosa la llegada de la noche en un paraje. Ej. venta de Iturrioz, entre Tolosa y Azpeitia, en la falda del monte Ernio, la de San Juan de Artia, entre Oñati y Araba, cerca de un collado de la sierra de Urkilla, y la de Arantzazu. Las ventas fueron fundamentales en el comercio como lugar de paso de arrieros, peregrinos o simples viajeros. Son casi sinónimo de mesón y posada (más urbanas éstas) y han dejado abundante testimonio toponímico. Fueron lugares de escasa buena fama en los que, por ejemplo en Navarra, no se admitían viajeros con armas de fuego. Su funcionamiento estuvo fiscalizado por las autoridades. v. MESON, POSADA.
Ainhoa AROZAMENA AYALA
Ainhoa AROZAMENA AYALA
