Lexicon

TERCIO

Tercios de Durango. Era el año 1596. La escuadra inglesa merodeaba las costas vizcaínas buscando lugares indefensos para cometer sus tropelías, como ocurrió con el convento de San Francisco de Izaro. El galeón inglés al que pertenecía la compañía de soldados que maltrató el convento citado. naufragó con toda su gente dando al través en la misma costa de Bermeo bajo la ermita de Lamiaran y de su tripulación solamente un mozo se salvó de la muerte. En cuanto esta escuadra inglesa se presentó en aguas de Bermeo, pasados los avisos oportunos, fueron llegando sobre la villa y la anteiglesia de Mundaka y por la parte de Akorda y la isla, tercios vizcaínos de gente armada para dar frente al enemigo. De Durango se puso en marcha una bandera de cuatrocientos infantes «arcabuzeros propios hijos y vezinos de ella, gente muy lucida y práctica todos ellos», puestos a punto de guerra en menos tiempo y espacio de doce horas, que «con sus capitanes, feraz (alférez) y demás oficiales, banderado, caxa, pífanos y demás instrumentos para la jornada», con facultad el capitán para reclutar más gente si fuese preciso y proveer a todo lo necesario, a expensas de la villa, anduvo en cuatro horas más de cuatro leguas por caminos fragosos, y de montaña con mal tiempo. Y cuando habían hecho este recorrido recibieron aviso de que no continuasen adelante, «atento que el dho enemigo havia vuelto la espalda y huido, y volviesen a sus casas y estuviesen a punto para lo que se ofreciese». El tercio, después de recibido el despacho a que me refiero, se alojó y durmió en Gernika. La villa de Durango gastó en esta jornada y prevención más de mil ducados, habiendo preparado otros doscientos hombres por si era menester enviar más socorro.