Religious People

LÓPEZ DE ACELAIN, Juan

Personaje guipuzcoano n. en 1488. Fue sacerdote y hacia 1523 se hallaba en Guadalajara, al servicio de Alonso de Castillo, capellán del duque del Infantado. Fue tenido por alumbrado en Pastrana y Guadalajara. Pedro Ruiz de Alcaraz dice de López de Aceláin y otros alumbrados de Toledo, «que se mostraban singulares en saber más y enseñar a otros». Ideó, lo mismo que Loyola, planes de evangelización y renovación religiosa. A esos efectos, propuso al almirante de Castilla Fadrique Enriquez la reforma espiritual de sus estados «animándole a tomar la bandera de Dios y a seguirla». El sería simplemente su trompeta. Ya en 1525 pensaba en reclutar 12 apóstoles. Pensó en obtener una bula pontificia que aprobase su obra. Aceláin consiguió que un mercader le regalase una mula y con ella y una carta del almirante comenzó su faena. En busca de intelectuales, se dirigió a los círculos erasmistas de Alcalá y Toledo. Entre sus adictos se encuentra el impresor vasco Miguel de Eguía. El proyecto fracasó. El soñador dio un viraje a su vida encontrándose en Granada en 1527, como capellán de la Capilla Real. Se sabe que redactó una obra en tres libros sobre «la verdadera paz del alma» pero no se ha conservado. Unicamente se conocen las acusaciones inquisitoriales que figuran en su sentencia. Se vislumbra en él cierta filiación luterana cuyas ideas entre 1521 y 1530 se habían ya difundido. No quiere envolver a Dios en la zozobra del destino humano. Dios es suma bondad y el hombre suma maldad. Tal sima entre ambos la salva la fe en Cristo. El 22 de diciembre de 1528 el fiscal inquisitor presenta denuncia formal contra Aceláin, siendo apresado inmediatamente. Reconoció como suya su obra e ingenuamente dio los nombres de sus colaboradores. Se declara desde un principio sumiso a la iglesia sin querer alegar cosa alguna. Le acusaban 18 testigos. Huye de la cárcel y vuelve a ella a los dos días. Reconoce sus supuestos delitos e implora ir a Roma para pedir perdón. El 29 de diciembre de 1529 revoca sus declaraciones y dice haber sido acusado falsamente. De nuevo huyó refugiándose en la posada del impresor Miguel de Eguia en Alcalá. Descubierto al fin, los alguaciles de la Inquisición de Toledo le apresaron a principios de marzo de 1530. El 1 de julio de 1530 se votó de nuevo su sentencia de degradación y relajación al brazo secular. Era la máxima pena. Apeló la sentencia sin éxito. Sus disculpas no fueron estimadas como suficientes. El 24 de julio era ejecutado en la hoguera. Ref. Tellechea Idígoras, J. Ignacio. Juan López de Aceláin. «Diario Vasco», I, II, III y IV, 1966.