Asamblea de Administración Municipal vasca. Así, en 1919, al celebrarse la Asamblea de Administración Municipal vasca organizada por la Sociedad de Estudios Vascos, vemos que se hace alusión en ella a la necesidad de que se promulgue una reglamentación común a las cuatro provincias sobre el régimen de secretarios a los que Elorza califica de "verdaderos parias de la Administración" por competirle una serie de trabajos -asesor, intérprete de las órdenes de la superioridad, contable, técnico estadístico- para los que, en la mayoría de los casos, no está capacitado ya que la ley municipal "se limita a pedir a los secretarios conocimientos de instrucción primaria". La Asamblea pide, asimismo, que la reglamentación sobre médicos titulares se haga extensiva a farmacéuticos y practicantes completándose en puntos como el arreglo de igualas y la demarcación de partidos médicos. En el terreno de la enseñanza municipal Elorza solicita que la solución mínima sea la que existe en Navarra, "la propuesta en terna y que las oposiciones se celebren en las capitales". En cuanto a la mejora de las condiciones y servicios de la administración municipal las conclusiones finales fueron: a) Libertad de elección por el municipio, previa la comprobación de la capacidad técnica que se fomentará en la creación de escuelas de funcionarios. b) Inamovilidad. c) Sueldo mínimo con relación al número de habitantes o cuantía del presupuesto. d) Montepío vasco. La Asamblea consideró también que la solución óptima seria una Escuela de Administración local o, por lo menos, un organismo dependiente de las Diputaciones que facilitara este tipo de especialidad. Gregorio Múgica expuso las bases de organización de un Montepío de Funcionarios Municipales y los secretarios asistentes al acto las aprobaron así como la constitución del cuerpo de secretarios vascos organizable en Federación de asociaciones. Para el periodo intermedio a la creación de la escuela de funcionarios se estableció que se expidieran títulos de capacidad por un tribunal constituido a tal fin por un diputado provincial, un alcalde y un secretario designado en cada provincia a principio de cada año por el presidente de la respectiva Diputación. Esta asamblea, que tuvo lugar del 17 al 21 de setiembre de 1919, contó con una nutrida asistencia de secretarios de las cuatro provincias (68: 47 guip., 13 vizc., 6 nav. y 2 alaveses) y con la de los alcaldes de Vitoria, Bilbao, Hasparren, San Sebastián y sindico de Pamplona. Naturalmente la mayoría de las aspiraciones unitarias de esta asamblea no pudo concretarse por falta de un marco autonómico adecuado que las hubiera acogido y desarrollado.
