Concepto

Batalla de Roncesvalles

Asedio de Zaragoza. Cuando Carlos llega a los arrabales de Zaragoza se encuentra con que la situación ha cambiado. Al-Husain, dueño de la ciudad, rechaza los compromisos de Suleiman ibn al-Arabi con el rey franco, se encierra en Zaragoza y se apresta a defenderla a toda costa. Carlomagno se ve obligado a emprender el asedio de la plaza que dura días y días, y se hace lento y desesperante. Las semanas pasan y el asedio no progresa. La defensa es heroica. Según los cronistas francos, cuando Carlos se halla en esa situación tan complicada, le llega un correo de Aquisgrán con la terrible noticia de que los sajones, sublevados, han destruido las guarniciones francas en aquella tierra. Pero no faltan otros cronistas más objetivos que aseguren que fue en Auxerre donde recibiera tal noticia: Ad Autisiodorum civitatem: «en la ciudad de Auxerre» (Annales Regii). Sea por dicha noticia, sea porque se ve defraudado y engañado por los jefes musulmanes; lo cierto es que se encuentra ahora a este lado de los Pirineos y sin nadie en quien fiarse. Ibn al Arabi y Abu Thawr se le hacen sospechosos y quedando además los vascones soliviantados por las recientes intervenciones militares contra su duque. Colérico e indignado ordena levantar el cerco. Carlos se dispone a regresar a Francia. Pero ¿por dónde? Acusa a los reyezuelos musulmanes de no haber cumplido los compromisos contraídos en Paderborn y les exige una indemnización en dinero y una garantía en rehenes. Entre ellos se lleva nada menos que al propio Suleiman ibn al-Arabi que dominaba las ciudades de Barcelona y Gerona. El analista de Metz escribe que «sitiada Zaragoza, los sarracenos, aterrorizados, le dieron rehenes y una ingente cantidad de oro». La decisión de abandono -comenta Abadal-, suponía el reconocimiento del fracaso político de la empresa. Justo es pensar que sería motivada por causas más complejas que la sola resistencia militar de Zaragoza a abrir las puertas de la ciudad. Es verdad que en el arte militar de la época el asalto violento de una ciudad fortificada era empresa, aunque no insuperable, muy costosa y difícil. La práctica común consistía en las rendiciones pactadas o en las obtenidas por colaboraciones internas en la plaza. Es probable que Carlomagno hubiera intentado la primera solución a base de negociaciones que debieron fracasar (Coloquios..., p. 56). Cuatro meses lleva el ejército franco fuera de Francia. La Pascua del 778 fue a mediados de abril y la pasó Carlos con su esposa en Chasseneuil. La vuelta fue a mediados de agosto del mismo año. Calculando las marchas a 25 km. diarios, ¿cuánto tiempo duró, pues, el asedio de Zaragoza?