Painters

Pichot Molinuevo, Enrique

Pintor vitoriano por residencia y trayectoria artística, es natural de Bilbao, donde nació el 18 de febrero de 1920. Fallece en su domicilio vitoriano el 21 de noviembre de 2001.

Desde temprana edad, a los seis años, reside en la capital alavesa. Realizó estudios primarios en el colegio de los Marianistas. Durante la guerra civil y primeros años de la posguerra se encuentra avecindado en Barcelona. Frecuenta la academia particular de Ramón Pina, maestro que le introduce en los primeros saberes del oficio pictórico. Regresa a Vitoria a finales de la década de los cuarenta; retorno que coincide con el despertar de su carrera artística.

Durante la década de los cincuenta concurre a las Exposiciones de Pintura Alavesa (Certámenes de Arte Alavés desde 1956): su primera intervención en 1950 se salda con el primer premio en la sección A (noveles), con el paisaje urbano Contraluz en el cantón. En la edición de 1951, ya en la sección B (entre veteranos y noveles), obtiene un tercer premio por el conjunto de trabajos presentados. En total, cuatro paisajes: de Durana, Campo de los Palacios, una vista de Oreitia desde el cerro de Estíbaliz y La Casa del Marqués.

Ya en 1952, en la IX Exposición, consigue el Premio Extraordinario del Ayuntamiento. Al año siguiente, en el mismo concurso organizado por la Caja Municipal, recibirá el Premio Extraordinario de la Diputación con el óleo Alma de ciudad. Deja de presentarse en la convocatoria de 1954 para volver a hacerlo en 1955. Con un lote de cuatro cuadros obtiene un segundo premio "por su personal interpretación de los temas tratados", según acta del jurado. Se resalta el óleo Cocina de un mísero convento de clausura. Con Huerta del manicomio (o Expresión de horas inmensas) recibirá otro segundo premio en 1956.

Seguirá participando en sucesivas ediciones. En la convocatoria de 1957, accésit con el tema La procesión; en 1958, tercer premio con Camino de la Cruz Blanca; en las citas de 1959 a 1962, permanecerá ausente, y en 1963 remitirá un par de paisajes, obteniendo premio extraordinario, compartido con Ramón Alonso Verástegui, por Sinfonía cromática. En 1964, nuevo reconocimiento, tercer premio, por el total de sus envíos, con mención especial al cuadro Aneas; premio que compartió con la joven promesa local, Carmelo Ortiz de Elgea. Y nuevo primer premio, en 1965, por La ermita.Destaca este pintor, ante la crítica, por el dramatismo, la agitación y los impulsos fogosos que imprime a las escenas de paisaje. Por supuesto, la concesión o no concesión de premios ni da ni quita validez a la obra artística, pero la concurrencia a los certámenes resulta necesaria; es un recurso óptimo como otro cualquiera para promocionar los trabajos de un autor. Y más en tiempos como aquéllos en los que no abundaban las oportunidades.

Participa en las Nacionales de Bellas Artes de 1954 y 1957 con Paisaje sugerente del Gorbea y Tenderetes, respectivamente. Asimismo, en la II Bienal Hispanoamericana de Arte, que tiene lugar en La Habana (1954). Lo hará con una panorámica alavesa muy de su agrado en aquellos años: Paisaje del Gorbea.

El hecho de que varias firmas locales coincidieran con la admisión de sus obras en estos certámenes foráneos, además de en la III Bienal Hispanoamericana de Barcelona (1955), servirá de aliciente para que la Caja Municipal organice en febrero de 1956 una "Exposición-Homenaje a los 6 pintores vitorianos que constituyen la Joven Escuela Alavesa de Pintura". Es la antesala de la formación del grupo Pajarita. Colectivo integrado en su hora fundacional por el propio Pichot, Armesto, Jimeno Mateo, Moraza y Suárez Alba. El otro homenajeado, Miguel Jimeno de Lahidalga, en puridad, pertenecía a una generación mayor.

Aparte de estas y otras comparecencias colectivas, por supuesto son las exposiciones individuales las más idóneas para revelarse y penetrar en los gustos del público. Así, en 1953, del 23 de julio al 2 de agosto, expone Pichot en los Salones de Cultura de la calle Olaguíbel, por entonces el único espacio institucional (propiedad de la Caja Municipal) que existía en Vitoria. Centran la exposición treinta óleos, casi la mitad de ellos agrupados bajo el genérico título de Paisajes sugerentes.

A mediados de la centuria, desempeñará también labores de asesoramiento artístico para la Caja de Ahorros Municipal. Será reemplazado en este cargo por su compañero y amigo Enrique Súarez Alba antes de cerrarse la década. Entre 1958 y 1962, aproximadamente, vivirá en Logroño, hasta su nuevo y definitivo regreso a Vitoria.

Se inicia ahora -década de los sesenta- otro de los períodos más prolíficos del pintor. Etapa que alterna con labores de crítica de arte en la prensa local (años 1964-1966), al principio con el seudónimo "F.J. Rodríguez de Robles". Firmará más tarde las colaboraciones ya con su nombre. Esta tarea surge con la intención de contribuir a la divulgación y promoción de los trabajos de los propios artistas. Se pretendía que el público pudiera comprender y valorar mucho mejor este tipo de actividades plásticas, ahondando, para ello, más allá de las reseñas estrictamente informativas de los periodistas.

Paralelamente a estos deberes como crítico, atiende Pichot los compromisos pictóricos. Prepara varias muestras individuales en los Salones de Olaguíbel: en septiembre de 1964, así como en noviembre de 1966 y 1968. Fuera de Álava, expondrá en Zaragoza: en marzo/abril de 1965, en la Sala de Arte Albiac.

Sus cuadros de temática paisajística se vuelven más agitados, más nerviosos, más imaginativos. Acentúa, sobre manera, los procedimientos pictóricos, volcándose en una expresividad densa; enérgica. Son paisajes solitarios, a veces radicalmente alterados o deformados sus contornos externos, pero ligados a una tensión de espíritu: con claroscuros dramáticos. Le interesa ahora más los paisajes "subjetivados", como expresión de un temperamento, que los paisajes "realistas" sometidos a las sensaciones inmediatas, o atmosféricas, de la propia naturaleza. El proceso de introspección que experimenta su obra es manifiesto.

Por estos años es asiduo a las primeras Anuales Plásticas del Ayuntamiento de Vitoria. La edición de 1964 careció de impronta "competitiva". En la convocatoria de 1965 obtuvo el segundo premio con Costureras, actualmente en el Museo de Bellas Artes de Álava; en la III Anual, consiguió el premio de honor con Frontón de pueblo. Logró el mismo galardón en la V Anual (1968) con Paisaje rural.

Durante cinco años, entre 1969 y 1973, la Caja Provincial organiza los Salones Navideños de Pintura como alternativa a los Certámenes de Artes Alavés, de la Municipal. En la segunda edición de aquel certamen (1970), obtiene Pichot el premio principal con un depurado y sintético paisaje de Sierra de Cantabria. Dejará entonces, ya en la cincuentena de su vida, de concurrir a los certámenes artísticos. Ahora otros menesteres más premiosos atraen su interés, alejándose de la actividad pictórica. Deberá atender principalmente nuevas ocupaciones laborales y profesionales. Hasta la jubilación.

En diciembre de 1988, retorna a la actividad pública con una "Exposición Antológica actualizada" que proyecta la galería vitoriana Rubens: exhibe cuadros de factura reciente con algunas obras de etapas anteriores. Animado por la experiencia, se relanza a la preparación de una nueva muestra individual con una docena de cuadros de gran formato y rica materia; muestra que él mismo denomina como "abstracto-simbolista". Intervención postrera que podrá verse en la sala Luis de Ajuria del 22 al 31 de enero de 1990. Con esta iniciativa se cierran definitivamente, sin concesiones, sus aventuras expositivas.

  • ANDREU, Ana. "Enrique Pichot, el retorno de un maestro". El Correo Español-El Pueblo Vasco, 19 de diciembre, 1988.
  • ANDREU, Ana. "A pesar de todo, Pichot". El Correo Español-El Pueblo Vasco, 29 de enero, 1990.
  • AÑÚA, Javier. "Enrique Pichot: "Mi pintura es pichotesca". En arte no se puede dogmatizar, porque para medirlo no existe un calibrador". La Gaceta del Norte, 22 de abril, 1967.
  • ARCEDIANO, Santiago. "Enrique Pichot, un camino hacia la madurez". Celedón, Revista Gráfica de Fiestas, nº 76, Vitoria, 1994, pp. 57-61.
  • ARCEDIANO, Santiago. "La Figuración Vasca de Postguerra (1940-1965)". Pintores Vascos en las Colecciones de las Cajas de Ahorros. Bilbao: Bizkaia Kutxa,Gipuzkoa Donostia Kutxa, Vital Kutxa), Vol. 5, San Sebastián, 1996.
  • ARCEDIANO, Santiago. Grupo Pajarita de Pintores Alaveses: entre la tradición y la renovación. Museo de Bellas Artes de Álava, Diputación Foral de Álava, Vitoria-Gasteiz, 2004.
  • GARCÍA DÍEZ, José Antonio. La pintura en Álava, Caja Vital Kutxa, Vitoria, 1990.
  • MARTÍNEZ DE MARIGORTA, A. "Pichot habla para Celedón". Celedón, Revista Gráfica de Fiestas, nº 36, Vitoria, 1954, s. p.
  • VIRIBAY, Ángel. "La pintura de Enrique Pichot es... al óleo metida en tubitos". Pensamiento Alavés, 29 de julio, 1953.
  • VIZCARRA, Javier. "Pichot". La Voz de España, 11 de septiembre, 1964.