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Vitoria-Gasteiz

Municipio y ciudad de Álava, capital de la misma y del partido judicial del mismo nombre. Forma parte de la Cuadrilla de Vitoria y es sede del Obispado de esta denominación, así como también de la Comunidad Autónoma Vasca (1980). Adopta su denominación actual por resolución del 25-04-1983 (Boletín Oficial del País Vasco 03-05-1983 y boletín Oficial del Estado 22-04-1989).



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El rey navarro Sancho VI el Sabio fundó en 1181 la villa de noua Victoria sobre el antiguo poblado de Gastehiz o Gasteiz, que fue incorporada por Alfonso VIII a la corona de Castilla en el año 1200. El nombre castellano se documenta como Victoria en 1189 y 1198 ("Petro Remiri tenente Victoriam", "Petro Remiritz (tenente) Victoriam", Goñi, 1997, 390, pág. 337), Bitoria en el año 1200 (ibid., 431, 372), y no hay duda de que se trata del nombre común victoria, que parece tildar a la ciudad de victoriosa o invencible.

El nombre eusquérico se documenta por primera vez como Gastehiz en 1025 en la Reja de San Millán (Ubieto, 1976, 180, pág. 176), y después como Gasteiz en 1089 (Alvaro Gonzalvez de Gasteiz, Ledesma, 1989, 186, pág. 129). Se trata sin duda de un derivado del antropónimo Gaste, Gastea (Gaste Laharrga, Ortzaize, 1388, Goihenetxe, 1966: 623-624; Gastea d'Alçayaga, Lesaka, 1366, Carrasco, 1973: 532), relacionado con el término vasco gazte 'joven' (gaztea con artículo), forma procedente con bastante seguridad de *gartze, base del antiguo nombre de persona Garze, Garzea, Garzia, que se conserva en el muy extendido apellido García.

El final -iz (-itz en el oriente del país) procede del genitivo latino y, como éste, indica posesión, por lo que encontramos Gasteiz con valor patronímico en Pero Gasteyz ('Pedro hijo de Gaste(a)') por ejemplo, y con valor toponímico en Gasteiz, nombre de la capital de Álava ('la casa, la hacienda, la posesión... de Gaste o Gastea' en origen) y también, probablemente, en Astitz, localidad de Larraun (Navarra), valle en el que se documenta Miguel Asteyz, forma intermedia entre el topónimo alavés y el navarro (vide Irigoien, 1982: 623-624 y Salaberri, 2003: 196-197). La duplicidad de nombres ha sido y es algo habitual en Vasconia, lo mismo que en otras regiones con dos lenguas (Rohlfs, 1966). Esto ya lo había observado Oihenart (1992 [1656]: 222) a mediados del siglo XVII: "Y poco hace al caso que en la carta de privilegio, concedido por Sancho a los ciudadanos de Victoria, se halle que antes llevaba el nombre de Gasteiz: porque no es nuevo en la Vasconia que una misma población sea designada con doble nombre, uno vulgar o romano y otro vasco [...]".

Los nombres de lugar acabados en -(i)(t)z son abundantes en nuestra tierra, y como en el caso de Gasteiz y de Astitz, indican que el lugar (hacienda o caserío antiguamente) pertenecía a la persona que aparece en la base: a Gaste(a) en el caso de los dos topónimos mencionados, a Aio, Auri(o), Berasko, Ilurde o Ilurdo en el caso de Agoitz, Auritz, Beraskoitz (> Beskoitze), Ilurdotz, etc. De todos modos, y aunque el nombre Gasteiz ha sido plenamente aceptado y está muy extendido en el euskera estándar actual, parece que Vitoria sustituyó pronto al nombre original y fue empleado también en euskera, y todavía lo es. Testimonio de este uso son los topónimos Bitoriabidea 'el camino de Vitoria', Bitoriabidegana 'lo de encima del camino de Vitoria', Bitoriaibarra 'el valle, la vega de Vitoria' recogidos por Knörr & Martínez de Madina (2009:35-36) y Martínez de Madina & Knörr (2009: 24, 114, 219, 557, 782) en localidades del entorno de la ciudad.

  • CARRASCO, J., 1973, La Población de Navarra en el siglo XIV, Universidad de Navarra, Pamplona / Iruñea.
  • GOIHENETXE, E., 1966, Onomastique du nord du Pays Basque (XIe - XVe siècle), tesis doctoral de tercer ciclo inédita, Facultad de Letras de Burdeos.
  • GOÑI, J., 1997, Colección diplomática de la Catedral de Pamplona. Tomo I (829-1243), Gobierno de Navarra, Pamplona / Iruñea.
  • IRIGOIEN, A., 1982, "Sobre el topónimo Gasteiz y su entorno antroponímico", Vitoria en la Edad Media, Actas del I Congreso de Estudio Históricos celebrado en esta ciudad del 21 al 26 de setiembre de 1981, en conmemoración del 800 aniversario de su fundación, Vitoria-Gasteiz, 621-652.
  • KNÖRR, H. & MARTÍNEZ DE MADINA, E., 2009, Toponimia de Vitoria I / Gasteizko Toponimia I. Ciudad / Hiria, Onomasticon Vasconiae 27, Euskaltzaindia, Bilbao / Bilbo.
  • LEDESMA, Mª L., 1989, Cartulario de San Millán de la Cogolla (1076-1200), Instituto de Estudios Riojanos - Monasterio de San Millán de la Cogolla - Anúbar Ediciones, Zaragoza.
  • MARTÍNEZ DE MADINA, E. & KNÖRR, H., 2009, Toponimia de Vitoria II / Gasteizko Toponimia II. Malizaeza, Onomasticon Vasconiae 28, Euskaltzaindia, Bilbao / Bilbo.
  • OIHENART, A., 1992 (1656), Notitia Utriusque Vasconiae, reproducción facsímil de la segunda edición realizada en París en 1656, publicada por el Parlamento Vasco en Vitoria-Gasteiz. Lleva un estudio preliminar de R. Zierbide y la traducción al castellano de J. Gorosterratzu.
  • ROHLFS, G., 1966, "Toponymie de double tradition", Mélanges de Linguistique et de Philologie Romanes, Estrasburgo, 413-426.
  • SALABERRI, P., 2003, Euskal Deiturategia: Patronimia, Udako Euskal Unibertsitatea, Bilbao / Bilbo.
  • UBIETO, A., 1976, Cartulario de San Millán de la Cogolla (759-1076), Instituto de Estudios Riojanos - Monasterio de San Millán de la Cogolla - Anúbar Ediciones, Valencia. Para el segundo volumen véase Ledesma, 1989.

FSZ 2009

El sello de 1276 del Cabildo Universidad de Parroquias de Vitoria está roto y sólo se conserva su mitad en la que puede percibirse un castillo de un único cuerpo con dos aves. En el de 1308 el castillo es más complejo y vuelven a aparecer las dos aves.

El escudo conocido más antiguo es el de 1503 en el que, además de lo representado en el sello, ya se ven los dos leones actuales. Sobre su origen no se sabe nada, como lo atestigua Juan de Victoria en su De la antigüedad... escrito entre 1585-1592:

"De la antigüedad y tiempo que a, que Vittoria tiene estas armas, y cómo las tomó y por qué, o qué rey o quien se las dió, no se sabe cosa cierta. Que las aya Vittoria tomado de su propio motiuo y no de rey ni de otro se puede coniecturar, por haber sido pueblo libre así Victoria la Vieja como la Nueua que oy es...; y si rey o encomendero se las dió, deuió ser rey de Nauarra, pues en los tiempos más cercanos a la destruçion de Hespaña más ordinariamente se encomendaua a los reyes de Nauarra, y ya puede ser que los reyes de Castilla que tenían seruizio en aquel tiempo sobre Nauarra, digo los reyes della se las diesen".

A comienzos de la Edad Moderna el escudo es un castillo natural y almenado, con puertas y ventanas, sostenido por dos leones encontrados en posición natural andante. Sobre las almenas de los costados dos cuervos mirando al frente. Posteriormente se le irían añadiendo los elementos de los que hoy consta. La corona se conoce desde 1650. En el siglo XIX se coloca sobre la puerta principal un escusón y en él las iniciales de Isabel II, de oro, teniendo las dos últimas una parte menos de longitud y latitud; timbrado de la Corona mural. El conjunto es plateado y surmontado de la Corona ducal, y, saliente de ella una cinta azul con letras de oro formando el lema Haec est Victoria quae vincit, tomado de la carta del apóstol San Juan. Las iniciales fueron otorgado por decreto de María Cristina, la Reina gobernadora, el 25 de marzo de 1834 como reconocimiento a la lealtad de la ciudad que rechazó el l6 de marzo a las facciones carlistas de Navarra y Álava, reunidas a las órdenes de Zumalacárregui. En la actualidad el escudo de la Ciudad de Vitoria y su Cuadrilla lleva, en campo de plata, castillo en su natural color, almenado, mazonado y donjonado, surmontado de dos aves a punto de iniciar el vuelo en sus torres laterales y sustentado por dos leones de gules opuestos; sobre la puerta del castillo, escudete con las siglas I II, alusivas a la reina Isabel II. Va timbrado de coronel de florones y orlado por banda flotante a ambos lados del escudo, con su lema.

Blanca cruzada de aspas rojas, escudo en el centro. Se cree que las aspas fueron adoptadas con motivo de la participación de los vitorianos en la batalla de las Navas de Tolosa el año 1212. Posteriormente consta que la bandera de la ciudad era colocada en el frontispicio del Consistorio cuando Enrique IV estableció el mercado franco. También era blanca la bandera que en la guerra napoléonica portaba el I Batallón de la División Álava, y la que la reina María Cristina regaló a la milicia urbana el año 1834. Pasados algunos años se olvidó la Bandera, hasta que en 1922, el ayuntamiento decidió su restauración.

Vitoria-Gasteiz se sitúa a 42º 51' N y 2º 40' 18" O (iglesia de San Vicente). Se encuentra, por tanto, en la vertiente mediterránea del País Vasco, en un lugar central respecto de su provincia de Álava e inserta en la comarca de la Llanada. Esta situación geográfica ayuda a interpretar el proceso histórico y la potencialidad actual y futura de Vitoria-Gasteiz como ente urbano. Ciudad de interior pero que sólo dista de la costa unos 50 km en línea recta; a su vez, menos de 30 km la separan del Ebro. Esta posición intermedia entre la costa vasca y las tierras de la Depresión del Ebro, por una parte, y Castilla, por otra, le otorgan un papel de gozne o bisagra dentro de las relaciones e intercambios entre ambas áreas. Representa un importante nexo de unión entre los valles atlánticos vascos y el eje del Ebro, y en consecuencia entre aquéllos y el arco mediterráneo, así como respecto de las rutas que se dirigen en dirección norte-sur a través de la meseta castellana. Otro tanto sucede con las vías este-oeste que aprovechan el corredor que une la Cuenca de Pamplona con la Llanada alavesa, cruzando la Barranca y Burunda navarras.

El entorno geográfico más concreto de Vitoria-Gasteiz no se comprende sin un acercamiento a la comarca de la que forma parte, la Llanada alavesa. La Llanada es un amplio valle de contornos elipsoidales y fondo de predominio plano, rodeada por un cinturón montañoso. Al norte cierra el horizonte la cadena Divisoria cantábrico-mediterránea, desde el macizo del Gorbea hasta la sierra de Altzania, donde se abre el boquete de Egino que comunica con Navarra. Estas sierras, orientadas E-O, superan con frecuencia los 1.000 m de altitud, con unos desniveles de 500-600 m desde el fondo de la Llanada, Un rasgo destacable de las mismas lo constituyen los amplios collados muy abiertos que facilitan las comunicaciones con las provincias vascas litorales. Sus materiales areniscosos del complejo supraurgoniano, con estructuras buzantes hacia el sur, ya que conforman el flanco meridional del anticlinorio vizcaino, han sido modelados en cumbres alomadas y laderas rectilíneas. Su vegetación natural de roble marojo (Q. pyrenaica) y de haya en las partes elevadas ha degenerado en brezales, argomales y helechales que cubren extensas superficies. Las coníferas de repoblación también se han implantado con fuerza.

Las montañas que cierran por el sur la comarca son muy diferentes. Están formadas por las sierras de Entzia-Iturrieta y los Montes de Vitoria, flanco norte del sinclinal de Urbasa-Treviño. Sus laderas, de variada litología y coronadas por una cornisa preferentemente calcárea, son de fuerte pendiente, cóncavas, y con desniveles de 400-500 m, pues la altura más elevada, Kapildui, no alcanza los 1.200 metros. Su vegetación, frondosa y cuidadosamente escalonada, está compuesta por roble quejigo (Q. faginea) en el piso bajo y haya en el superior. El tajo que el río Zadorra abre en el portillo de Lapuebla de Arganzón permite el paso hacia otras comarcas más meridionales. El límite occidental lo señalan las sierras de Badaia y Arrato. Sus calizas coniacienses apenas sobrepasan los 1.000 metros y aparecen tapizadas por el carrascal montano muy castigado por los incendios. Vitoria-Gasteiz, a pesar de asentarse en el llano, es también una ciudad de montañas. En el interior de este cíngulo montañoso se extiende una llanada de unos 800 km2 elevada a 500-650 m sobre el nivel del mar. Sus materiales margosos cretáceos han sido excavados por el río Zadorra y sus afluentes. Su planitud se hace patente en las áreas aluviales -cuaternario de Vitoria- y se ondula ligeramente en cerros o pequeñas serrezuelas de resistencia, de estructura monoclinal que se escoran con suavidad hacia el sur. El aprovechamiento agrícola -predominantemente cerealista con alternativas de patata y remolacha azucarera-, sobre fincas en las que se ha efectuado la concentración parcelaria, ha borrado casi por completo la vegetación natural de quejigos y, en las zonas más húmedas, de robles atlánticos. Su característico poblamiento se resume en una dispersión en diminutas aldeas de estructura laxa.

Uno de estos cerros calcáreos de resistencia, localizado en la parte occidental de la comarca a unos 3 km al sur del Zadorra, sirvió de cuna para el nacimiento de la ciudad. Dicho cerro se eleva a 550 m de altitud, unos 25 m por encima de la llanura circundante, y tiene una forma ovoide con su eje mayor orientado norte-sur. Esta forma topográfica ha trascendido al plano medieval que adquiere forma de almendra. La plataforma superior del cerro, el Campillo, de unas 3 Ha de superficie, constituye la parte más antigua de la ciudad. Sus laderas este, de mayor pendiente, y oeste sirvieron de sustrato para los ensanches medievales, mientras que el mayor salto que ofrecía la vertiente sur no fue urbanizada hasta el siglo XVIII. Los ensanches posteriores se han realizado sobre lisos terrenos aluviales, ganados a la agricultura, que dan a la ciudad actual su apariencia topográfica plana y explican la abundancia de agua del subsuelo. Además del agua contenida en el acuífero cuaternario, pequeños arroyos, hoy día embocinados en su mayor parte, recorren subterráneamente la ciudad. Estos pequeños cursos de agua han debido tener un protagonismo importante en la historia urbana. El Zapardiel lame la base occidental del cerro medieval, mientras que por el este discurre el cauce de los Molinos. Ambos confluyen en el Abendaño, que desciende invisible -hileras de chopos que se han coservado recuerdan su cauce- por los nuevos barrios residenciales del sector oeste. Por el sector urbano opuesto circula, también subterráneo, el Errekatxiki, y aún más allá el Errekaleor.

Debido a su situación algo alejada del mar y a las montañas que la separan de él, el clima de Vitoria participa de caracteres atlánticos y mediterráneos, constituyendo un tipo de transición entre ambos. Su dinámica atmosférica, sus tipos de tiempo, sobre todo los del invierno y los de las estaciones equinocciales se emparentan más con los cantábricos, pero la sequía estival empieza a recordar al clima mediterráneo. Además su altitud respecto del nivel marino es un factor de continentalización térmica. Por tanto se puede definir su clima como subatlántico. La temperatura media anual es de 11,2 ºC, siendo de 4,4º la de enero y de 18,6º la de julio. En invierno son frecuentes las heladas (47,6 días de media) y los días de nieve alcanzan una media de 14,9. El otoño tiende a ser térmicamente más benigno que la primavera y también más estable. Durante el verano, con 39 ºC de máxima absoluta y 25º de media de las máximas de agosto, la oscilación térmica diurna es un rasgo destacable. La precipitación media anual alcanza los 828 mm, siendo el semestre invernal el más lluvioso. En verano aparece un mes seco, julio, y otro, agosto, casi se puede catalogar como tal. El promedio de días de lluvia, 42%, resulta elevado, lo que contribuye a que las precipitaciones por lo general carezcan de intensidad. Las escasas horas de sol, 1.758 al año, la abundante nubosidad y la frecuencia de las nieblas, 50,5 días de media anual, así como la regularidad pluviométrica interanual señalan otros rasgos característicos de este clima.

ERU

En el Padrón municipal a 1 de enero de 2000 Vitoria-Gasteiz posee 217.358 habitates. Según el Censo de 1991 la población de hecho del municipio era de 209.704 h., mientras que la de derecho era ligeramente menor: 206.116 h. Las cifras correspondientes a la provincia eran 276.457 y 272.447 h. respectivamente; en consecuencia, los residentes en Vitoria-Gasteiz constituían el 75,85 % del total provincial de hecho y el 75,65 % del de derecho.

Fuente: Servicio Estadístico del Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz
Años 1992-2000Habitantes
ene-92210.545
ene-93212.632
ene-94214.148
ene-95215.049
ene-96214.234
ene-97215.253
ene-98217.628
ene-99218.774
ene-00218.950

Incremento poblacional del municipio de Vitoria-Gasteiz. 1900-1991
Fuente: Instituto Nacional de Estadística. Censos]. (Varios años).
AñoP. DerechoP. HechoIncremento P. Hecho%
190032.70130.701------
191034.07432.8932.1927,13
192035.60234.7851.8925,75
193040.24540.6415.85616,83
194047.74149.752911122,41
195048.90052.2062.4544,93
196074.41173.70121.49541,17
1970132.963136.87363.17285,71
1981189.533192.77355.90040,84
1991206.116209.70416.9318,78

Crecimiento vegetativo. Años 1991 a 1999
Fuente: Servicio en Estadística del Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz
AñosNacimientosDefuncionesSaldo vegetativo
1.9911.330805525
1.9921.6481.244404
1.9931.9511.322629
1.9941.5191.295224
1.9951.7531.415338
1.9961.7501.406344
1.9971.7441.503241
1.9981.7561.497259
1.9991.8551.675180

Dentro del municipio se ha de distinguir entre los 206.177 habitantes de hecho y 202.571 de derecho de la ciudad y los 3.527 y 3545 habitantes respectivamente, de la 64 entidades menores del mismo Ayuntamiento. La población femenina era ligeramente superior a la masculina al suponer un 50,70 % del total. Por su parte, la distribución de habitantes por edad arrojaba los siguientes resultados: los jóvenes menores de 20 años constituían el 28 %, los adultos comprendidos entre los 20 y 64 años representaban el 56,18 % y los ancianos un 10,4 %.

Población por edades y sexos. 2000
Fuente: Servicio en Estadística del Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz
EdadMujerHombreTotal
100 y más146---
95-9917548223
90-94688238926
85-891.7007252.425
80-842.5041.3003.804
75-793.6242.3926.016
70-744.4153.6258.040
65-695.3155.06510.380
60-644.9625.17710.139
55-596.1996.59912.798
50-547.8747.86515.739
45-497.7817.77115.552
40-448.6948.21116.905
35-399.2178.74817.965
30-349.3159.51018.825
25-299.4859.73419.219
20-249.1119.41418.525
15-196.7847.08713.871
oct-145.0035.29710.300
05-sep4.2204.3858.605
0-44.2654.4088.673
Total111.345107.605218.950

Las familias eran 62.071, con un tamaño medio de 3,31 miembros. Por lo que respecta a la actividad de la población:un 46,58 % estaba empleada en el sector secundario, mientras que al terciario correspondía un 52,09 %.

Población activa por sectores. Vitoria-Gasteiz. 1900 - 1991
Fuente: Instituto Nacional de Estadística. Censos.(Varios años). GALDOS, R. (1990): Estructura y dinámica de la población alavesa. 1900-1980.
En el período 1994-1995 la tasa de paro registrada en el INEM descendió en un 6,6 %.
AñosPrimarioSecundarioTerciario
19003.7594.6606.978
19302.0466.1447.742
19402.4037.45011.559
19502.4289.5859.480
19601.83815.83111.969
19701.16030.19016.062
198171338.17427.070
199172034.73138.559

Finalmente, al considerar el lugar de origen se ha de destacar que el 48,43 % había nacido en el municipio y un 7,91 % en el resto de Álava por lo que, en conjunto, los alaveses en el municipio de Vitoria suponen un 56,74 % de la población total. Los habitantes originarios de otros lugares de la Comunidad Autónoma Vasca representan el 7,59 % y los naturales de Navarra el 2,25 %. Entre las personas nacidas en el resto del Estado, que en su conjunto suman un 32,19 %, destacan los procedentes de Castilla-León que suponen un 15,42 % del total de la población de derecho, los de Extremadura un 4,89 %, los de la Rioja un 2,91 %, los de Andalucía un 2,80 % y los de Galicia un 2,26 %. Los habitantes nacidos en el resto de comunidades autónomas representan el 3,86 % del total. Finalmente, a parte del crecimiento porcentual de vitorianos, alaveses y resto de vascos, tan sólo se registra un ligero y no por ello menos significativo aumento de otro tipo de habitantes: los extranjeros. Estos, que en 1975 suponían un 0,86 % del total de ciudadanos de Vitoria-Gasteiz, en 1991 ya alcanzaban el 1,23 %. En definitiva, tanto los datos generales, como los de la estructura de la población de Vitoria-Gasteiz en 1991, destacan las siguientes características. En primer lugar, la consolidación de la macrocefalia de la capital. Por otro lado, el moderado envejecimiento, así como la primacía de la población ocupada en el sector terciario, en detrimento de la del secundario que había sido la más importante en los 30 últimos años. Por último, se ha de subrayar el mayor carácter autóctono de los habitantes, tanto desde la perspectiva local y provincial como la de la comunidad autónoma, en contraposición a la nacida en el resto del Estado; los ciudadanos extranjeros registrados, aun siendo escasos, han aumentado recientemente y entre ellos destacan los procedentes del Magreb.

Grupos de edad según el lugar de nacimiento. Año 2000
Lugar de nacimientode 0 a 14de 15 a 6465 o másTotal%
Vitoria25.22077.3997.386110.00550%
Gipuzkoa3007.1081.1618.5694%
Bizkaia5017.4511.3489.3004%
Resto de Álava569.4965.91615.4687%
Resto EstadoO89853.6405.75170.28932%
Extranjero6034.4442725.3192%
Total27.578159.5381.834218.950100%

Población de Vitoria-Gasteiz según lugar de origen
Fuente: Diputación foral de Álava. Banco de datos (1975)
En 1981 cuenta con un total de 105.257 inmigrantes llegados: Antes/ en 1950: 4.667 v. y 6.281 m.; Entre 1951/1960: 7.960 v. y 7.498 m. ; Entre 1961/1970: 21.446 v.y 21.140 m.: Despúes de 1970; 17.441 v. y 18.824 m.
1975%1991%
Vitoria72.40541,81100.64848,83
Resto Álava19.81611,4416.3207,91
Resto País Vasco11.5766,6815.6537,59
Navarra4.5242,614.6382,25
Castilla-León29.46417,0131.80015,42
La Rioja5.9613,446.0102,91
Extremadura10.1135,8410.0904,89
Andalucía6.0263,485.7882,8
Galicia3.8952,244.6712,26
Resto De España7.8814,557.9723,86
Extranjeros1.4820,852.5261,22
Total173.157100206.116100

Vitoria-Gasteiz. Evolución de la población de hecho en la 2ª mitad del siglo XIX y porcentaje de aumento anual
AñosN.º de habitantes% de aumento anual
185718.710---
186018.7280,002
187725.2682,054
188727.8630,103
189730.7380,103
190030.7010,22

Al iniciarse la actual centuria el municipio de Vitoria-Gasteiz contaba con una pequeña población -30.701 habitantes-, que además registraría un moderado crecimiento a lo largo de la primera mitad de este siglo. Así, hasta 1920 el crecimiento fue menor al 10 % en cada una de las dos décadas. Posteriormente, y en relación con las transformaciones económicas que se produjeron a raíz de la primera Guerra Mundial así como en la etapa de estabilidad política y económica de la dictadura de Primo de Rivera, la población vitoriana, con un incremento del 16,73 % alcanzaría los 40.000 habitantes en 1930. En esa misma década, debido en parte a los contingentes militares acantonados en la ciudad durante la Guerra Civil, el porcentaje de incremento aumentaría algo más, acercándose a los 50.000 habitantes de hecho en 1940. Este crecimiento poblacional se basó principalmente en la inmigración, toda vez que en esta década el saldo entre nacimientos y defunciones fue muy escaso. Todo lo contrario ocurriría en la década de la posguerra. En ésta, el crecimiento fue escaso y no fue debido a la inmigración ya que ésta fue prácticamente inexistente. El aumento poblacional resultó de un saldo vegetativo positivo, que se producía sobre todo de un descenso de la mortalidad. Con todo, esta década final de la primera mitad de siglo, sirvió para superar definitivamente la cifra de 50.000 habitantes. Este era el resultado de una evolución en la que al crecimiento natural de la población, derivado de unas tasas de mortalidad en general descendentes aunque irregulares, se habían añadido ciertos saldos migratorios positivos.

Paralelamente a esta evolución de la ciudad, el resto de la provincia basaba el simple mantenimiento de su población en un crecimiento natural positivo que era absorbido por la emigración hacia la capital. Dada su escasa población, en Álava este fenómeno de éxodo rural, bastante generalizado en todo el Estado, daría como resultado la conformación de un modelo macrocefálico que, ya en 1950, era bien patente: desde 1900 a 1950 la capital había pasado de 30.701 habitantes a 52.206; el resto de la provincia mantuvo su población prácticamente igual -65.684 habitantes en 1900 y 65.806 en 1950-, con lo que su pérdida de peso en el total provincial era bien evidente. En definitiva, si en 1900 la población de Vitoria-Gasteiz no llegaba a la mitad del total alavés, al mediar el siglo ya representaba un 80 %.

Esta dinámica poblacional, al margen de las cuestiones bélicas, no hacía más que reflejar las actividades, y por tanto la función, de Vitoria: la capital administrativa y de servicios de y para una provincia escasamente poblada. Así, a principios de siglo el sector predominante de la economía vitoriana era el terciario. Este proporcionaba empleo a un 45,32 %, frente al 30,27 % del sector industrial y el 24,41 del primario. La vigencia de este predominio del sector de servicios se mantuvo casi hasta la mitad de siglo, puesto que en 1940 incluso era más importante al contar con el 54 % de la población activa. Sin embargo, en 1950 ya se adivinaba una coyuntura de cambio, toda vez que el predominio del sector terciario -en empleos- había desaparecido. En este momento, el sector secundario era ligeramente superior -con un 44,42 % de la población activa- al sector terciario que ocupaba al 43,94 %, mientras que el primario iba marginalizándose con un 11,25 %.

Vitoria-Gasteiz. Población activa según sectores de producción
Sectores en %
AñosPrimarioSecundarioTerciario
190025,631,341,3
195011,344,343,9
19702,862,933,7
19821,157,241,6

Entre 1950 y 1980 la ciudad pasó de 52.206 a 189.533 habitantes. El destacado crecimiento intercensal entre 1950 y 1960 -41,17 %-, fue superado durante la siguiente década al alcanzarse un 85,71 %. Por su parte, en la década de los años 70 se registró un descenso de los niveles de crecimiento -un 30,84 %-, puesto que la expansión industrial sólo se mantuvo durante la primera mitad de este último período. Estos incrementos demográficos se basaron en una masiva llegada de poblaciones de diferentes puntos del Estado español, de manera que desde 1950 a 1960 el 61,65 % del crecimiento total fue resultante de la inmigración. Esta realidad sería superada durante la siguiente década, cuando la inmigración supuso hasta el 65,49 % del crecimiento total de la ciudad. Finalmente, coincidiendo con el final del ciclo industrializador, la llegada de habitantes foráneos contribuirá con un 46,24 % al crecimiento real registrado entre 1970 y 1980.

Este fenómeno hizo que en 1975 en Vitoria fueran más abundantes -el 58,18 %- las personas que habían nacido fuera de la ciudad. Dentro de esta población inmigrante destacaban los habitantes procedentes de la entonces región de Castilla La Vieja y León que suponían un 21,28 % del total de la población en aquel año -173.137 habitantes-, seguida de los llegados del resto de Álava (11,44 %) y de los del resto del País Vasco y Navarra (9,29 %), así como de los procedentes de Extremadura (5,54 %).

Evidentemente el gran crecimiento basado en la inmigración repercutiría en otras variables demográficas que se vieron alteradas, como es el caso del crecimiento vegetativo. La llegada de población en edad de trabajar y de procrear produjo un aumento de tasas de natalidad que pasaron de un 15,8 % en 1950 a un 23,6 % en 1960 y a un 22,8 en 1970. En cambio la mortalidad, descendente a lo largo del siglo, disminuiría de 11,3 % en 1950 a 9 % en 1960 y todavía menos,- un 6,9 % en 1970. Esta disminución no sólo se debía al proceso general registrado en todo el mundo con el aumento de la calidad de vida de la población, sino también al rejuvenecimiento que había sufrido la población de la ciudad.

En definitiva, Vitoria-Gasteiz se había convertido en una ciudad industrial con una nueva dinámica poblacional, y en ella la estructura de la población activa respondía al nuevo ciclo y a la nueva función urbana. Si en 1950 el sector industrial justamente había superado al terciario, en 1960 el predominio de aquél era más que evidente. Más de la mitad de la población activa, un 51,82 %, se encontraba empleada en el sector industrial, mientras que el terciario sólo suponía el 39,12 %. Esta inversión de términos con respecto al pasado no hizo más que desarrollarse durante la década de 1960 ya que, en 1970, el sector secundario llegó al máximo intercensal, en porcentaje, sobre el total de la población activa. En este año se llegó a un 63,47 %, quedando el sector terciario en un 33,74 % del total de la población activa.

Acabado el ciclo de la industrialización local coincidiendo con la crisis económica de los años 70 y dentro de un contexto de estancamiento del crecimiento urbano, Vitoria ha continuado creciendo aunque en menor medida y con otras características. A pesar de ser la única capital vasca que no ha visto decrecer su población, la dinámica de incremento poblacional se sitúa en niveles muy bajos, ya que desde 1981 a 1991 la ciudad ha visto incrementado su número poblacional en 16.931 personas -un 8,78 % más, al pasar de 192.533 a 209.704 habitantes de hecho. Paralelamente a esta nueva dinámica cuantitativa, en la estructura de la población se han producido las modificaciones señaladas en el inicio del apartado.

Mortalidad infantil en el período 1931-1964. Hasta 1950 son medias de quinquenios
De menos de un añoDe menos de cinco años
Periodos y añosCifras absolutasDefunciones PorcentajesPor 1000 habitantesCifras absolutasDefunciones PorcentajesPor 1000 habitantes
Medias del periodo
1931-193510614,782,4815922,183,72
1936-1940768,61,6112013,572,54
1941-1945618,791,219313,41,85
1946-1950518,470,997412,291,43
Años
1951345,190,64619,311,15
1952377,410,67499,820,89
1953386,380,67538,890,93
1954387,350,64509,670,85
1955539,230,877412,891,21
1956568,750,897010,941,11
1957538,510,816310,110,96
195862100,927512,11,11
19596210,080,897211,711,03
1960659,780,97511,291,04
1961689,320,918211,231,09
19628010,061,039011,321,16
19638811,341,0210012,891,16
196410712,991,1511513,961,24

El núcleo urbano de la ciudad tiene una posición central dentro del territorio municipal y está emplazado sobre el cerro de Gasteiz (550 metros) y en el llano que le rodea a menor altitud (525 metros). Su forma general es compacta, bien delimitada y definida, como resultado de un proceso histórico de ocupación del suelo planeado sobre un espacio sin condicionantes geográficos dignos de reseñar. En consecuencia, la estructura y morfología urbana de la ciudad aparecen desarrolladas en aureolas concéntricas bastante homogéneas. Desde el núcleo original hacia la periferia se suceden:

  1. 1.-El sector central, constituido por la ciudad anterior al siglo XIX o ciudad tradicional:
    1. a.- el Casco Antiguo
    2. b.- el Ensanche Neoclásico
    3. c.- el Ensanche decimonónico
  2. 2.-Las áreas de transición que responden a ensanchamientos realizados durante la primera mitad del siglo XX, tanto al Este como al Oeste, de las unidades anteriores y, en menor medida, hacia el Sur.
  3. 3.-La aureola de polígonos periféricos que surgieron a partir de los años cincuenta y el ACTUR (Actuación Urbana Urgente) de Lakua.
  4. 4.-El cinturón de zonas industriales .
  5. 5.-Los núcleos residenciales de extrarradio.
  • Casco antiguo.

El Casco Antiguo tiene una forma almendrada que se deriva de su adaptación a la elevación sobre la que se asienta. Siendo ésta elíptica y con una dirección Norte-Noroeste/Sur-Sureste, las calles siguen las curvas de nivel con esta orientación principal. El plano general es radioconcéntrico en forma de elipse, resultando un tipo particular de bastida medieval que se desarrolló a partir de una fundación en 1181 y dos ensanches posteriores: el de 1202, que dio lugar a las calles de la ladera oeste -Correría, Zapatería y Herrería y el de 1256, sobre la vertiente Este, con el que surgieron las calles Cuchillería, Pintorería y Judería -hoy Nueva Dentro-. El entramado es cerrado con una edificación compacta -originariamente casas de alforja- entre calles, caños y cantones, donde destacan iglesias y palacios. Este Casco Antiguo sería sometido a un proceso de remodelación edificatoria y de densificación durante el siglo XIX, que se traduciría en el inicio de una degradación física y social a partir de entonces, a pesar de algunas reformas higienistas -ampliación de cantones- realizadas a finales del siglo XIX y comienzos del siglo XX. Su actual proceso de recuperación comenzó a principios de la década de 1980, al aprobarse un pionero Plan de Rehabilitación Integral en 1984.

  • Ensanche Neoclásico.

Se llevó a cabo a finales del siglo XVIII, sobre un espacio semivacío con fuerte pendiente y orientado hacia el Sur. La original solución para salvar un desnivel de unos 20 metros consistió en la construcción escalonada de edificios, paseos y plazas. Se trata de todo un conjunto monumental en el que destacan los Arquillos -paseos porticados amodo de galerías colgantes- y la Plaza Nueva o de España, obra del arquitecto Justo Antonio de Olaguibel que supone la plasmación en Vitoria de la construcción de Plazas Mayores españolas.

  • Ensanche decimonónico.

Se trazó coincidiendo con la llegada del ferrocarril en 1864. La necesidad de comunicar la ciudad con la estación dará lugar a la apertura de una calle central -actual Dato- y otras perpendiculares y paralelas, dando lugar a una operación parcelatoria municipal con la que la ciudad dio definitivamente el salto al llano. Su plano es de base ortogonal y el entramado está formado por grandes manzanas cerradas cuadrangulares pero irregulares, alguna de las cuales se subdividió en la década de 1960 con la apertura del segundo tramo de la calle del General Álava. Esta renovación urbana sería acompañada de otras que afectarían al plano original puntualmente -Plaza de Amárica-. Sin embargo, más abundantes han sido los retoques morfológicos debidos a la sustitución dispersa de edificios con aumento de alturas y fondos. Este Ensanche decimonónico junto con ampliaciones urbanas anteriores y posteriores -Parque de la Florida, calles Diputación, Prado, Olaguibel...-, constituye la ciudad romántica, la ciudad burguesa, que se convirtió en el centro urbano y que aún permanece y se identifica como tal. En la calle de la Magdalena, junto al colegio de las Ursulinas, existe una secuoya (sequoiadendron giganteum) catalogada como árbol singular y protegido por decreto del Gobierno Vasco del 16 de mayo de 1995.

Las Zonas de Transición también presentan una trama ortogonal con manzanas cerradas; se trata de ensanches iniciados principalmente durante la primera mitad del siglo XX. Hacia el Oeste predominó la extensión urbana a partir de las calles de Domingo Beltrán y de Sancho el Sabio. Al Este, en torno a la calle de Los Herrán, las extensiones iniciales en forma de ensanche o con tipología de ciudad-jardín -barrio de casas baratas de la Avda. de Estíbaliz- se mezclan con renovaciones con cambio de uso -Desamparados, Aranbide...-, realizadas en la segunda mitad del siglo XX; con todo, el entramado de manzanas cerradas y la edificación en altura son predominantes. Hacia el Sur, traspasada la línea de ferrocarril, las grandes manzanas resultantes han contenido una edificación con diversos usos : militar, religioso, educativo, siendo este último el predominante en el último cuarto de siglo. Entre los residenciales destaca la Ciudad-Jardín, realizada durante los años veinte con sus edificios unifamiliares de estilo regionalista.

La aureola de polígonos periféricos se inició con la industrialización de la ciudad a finales de los año cincuenta. Los nuevos barrios realizados, también de forma planeada, responden a una visión del urbanismo funcionalista de edificación abierta o semiabierta en altura. Una primera generación de polígonos, levantados principalmente en la década de los sesenta, dio lugar a Zaramaga, Ariznabarra y Adurza, barrios de marcado carácter obrero. También con características obreras pero menos definidas, durante los años setenta surgiría una segunda generación de barrios: Txagorritxu, el Pilar, Gazalbide, Zumabide, Aranbizkarra, Entrevías e Iturritxu. Finalmente, la aureola de polígonos residenciales en altura se completará en los años 80 con la promoción de Santa Lucía, San Martín, Aranzabela y Ariznabarra, ocupados tanto por clases obreras como medias en diversa medida.

En el Sur de la ciudad el anillo se completa con polígonos y manzanas que presentan una morfología diferente. Se trata de promociones realizadas principalmente a partir de la década de los setenta: chalets unifamiliares -Polígono de San Prudencio-, bloques abiertos de baja densidad y viviendas adosadas -Mendizorroza, Batán, Mendizabala-, ratifican la morfología y la valoración social especial de este sector urbano. El ACTUR de Lakua -4.248.258 m²- constituye un crecimiento sectorial en dirección Noroeste encajado entre las zonas industriales periféricas. Aprobado en 1972 y dividido en polígonos con diversos usos, a partir de la segunda mitad de la década de los setenta comenzó a ser ocupado mediante la promoción de Sansomendi, L-05 y Lakua-Arriaga. Estos nuevos barrios serían completados durante los años 80, mientras que el sector 1 y el polígono de Lakuabizkarra se iniciaron en la primera mitad de los años 90. En estas promociones de Lakua la morfología abierta pura ha ido siendo sustituida por formas mixtas, con manzanas especiales abiertas y agrupaciones diversas de edificios.

A excepción de la zona industrial del Sureste-Olárizu-Uritiasolo-Ansoleta los grandes espacios industriales de Vitoria han sido promovidos por el Ayuntamiento en colaboración con la que fue Caja de Ahorros Municipal. Tienen una localización periférica y desde el Nordeste hasta el Oeste conforman casi un cinturón industrial de la ciudad, salvando el ACTUR que se encuentra encajado entre ellas. La primera zona industrial -Gamarra-Betoño- se planificó en 1957; su ampliación, junto con el desarrollo de otras -Arriaga, Larragana, Pequeña Industria de Betoño y Ali-Gobeo, se realizó durante los años sesenta y principios de los setenta, englobando diversas entidades locales menores de carácter rural preexistentes- Betoño Arriaga, Ehari/Ali, etc. Finalmente, a mediados de esta misma década se aprobó el polígono de reserva industrial de Júndiz, que se ha ido ocupando lentamente en el último cuarto del siglo XX. En conjunto, los espacios industriales de la ciudad suman más de 1.157 Ha. planeadas, tienen un aprovechamiento extensivo de suelo con edificaciones horizontales propias de este uso y representan una importante pieza de la estructura urbana.

Se sitúan en una periferia externa, salvo alguna excepción son pequeños, escasos y se apoyan en entidades locales menores rurales preexistentes. El mayor de todos ellos es Abetxuko que, situado al norte de las zonas industriales, sobrepasa las 1.000 viviendas y tiene un marcado carácter obrero. Presenta dos partes diferenciadas : la primera, más antigua (1959) tiene una morfología de colonia rural con viviendas unifamiliares adosadas. La segunda, realizada a partir de 1965, responde a la tipología de bloques abiertos en altura. Errekaleor, la única promoción de extrarradio no apoyada en asentamiento preexistente, se sitúa al Este del sector industrial del Sureste y tiene 192 viviendas alojadas en bloques bajos dispuestos en espina de pez. Bustealdea, con 57 viviendas, se localiza en el pueblo de Aretxabaleta, la colonia obrera de 120 viviendas de Ceferino Uríen -poblado de Imosa- se sitúa en Ali, mientras que el poblado de tipo rural de San Prudencio, con 52 viviendas unifamiliares, se encuentra junto al pueblo de Armentia.

Viviendas con empadronamiento 2000
Año de construcciónnúmerotamaño m²hab/viviendam²/hab
Anterior 19556.82097,252,5453,08
1955-196510.43879,932,5441,28
1966-197522.08092,92,9341,96
1976-198520.00397,863,1837,94
1986-199512.219104,683,1141,68
1996 y posterior3.70893,492,3648,51
Total75.26894,692,9142,03

Viviendas sin empadronamiento 2000
Año de construcciónnúmero
Anterior 19552.368
1955-19651.262
1966-19752.132
1976-19851.694
1986-19951.607
1996 y posterior895
Total9.958

PAA

La ubicación de Gasteiz en el centro de la llanada alavesa hizo que diversos caminos entre el Norte guipuzcoano, aquitano y navarro, el Sur mesetario y el valle del Ebro convergieran en ella (entre éstos, la calzada romana).

El transporte de viajeros y mercancías hasta el siglo XIX se efectuó a lomos de caballerías debido a la tosquedad de las vías de comunicación. Las reales diligencias Madrid-Bayona, semanales, cubrieron, desde finales del siglo XVIII, este trayecto con parada en Vitoria. Luego compitieron entre sí tres compañías de diligencias aunque los viajeros acomodados optaban por las sillas de posta. A mediados del siglo XIX una diligencia enlazó Bilbao con la ciudad a través de Durango. Según consigna la Guía del Viajero en España de Mellado (1846):

"la capital disponía de correo diario para Francia y Madrid, como punto principal de la carrera, por cuya razón cruzan todos los días las diligencias de la Corte a Bayona. Además, en la temporada de verano, hay diligencia directamente para Madrid, y en todo tiempo para Bergara, Bilbao y Pamplona, y galeras para Bayona, Madrid, Logroño, Zaragoza, Bilbao, Valladolid y sus carreras".

La llegada del automóvil a comienzos del siglo XX (hermanos Lebeque, 1900) iba a revolucionar el transporte y las comunicaciones. Como dato curioso hacemos constar que el primer automóvil movido por motor de explosión fabricado en todo el Estado lo fue en la primera década del siglo XX (1904) en los talleres de Pedro Hueto de Vitoria, ubicados en la salida de la ciudad hacia Donostia. Eduardo Ortiz de Urbina fue el montador, Rafael Pipaón elaboró las piezas de bronce; dirigió la fabricación el ingeniero alemán Karl Kalveram y su puesta en marcha contó con la asistencia de Alfonso XIII, presente para la inauguración del Concurso Obrero Alavés. Los primeros autobuses urbanos comenzaron a circular por Vitoria en el verano de 1925.

Una red de carreteras vecinales, comarcales y nacionales, amén de un par de autovías comunican a Vitoria con su entorno.

En relación con el norte de la península, Laburdi y Europa, son dos las salidas posibles: La N-240 que, enlazando con la C-6211, conduce por Urkiola a la Autopista A-8 Bilbao-Behobia (Durango) y, desde ésta a la frontera. El tramo de autovía Vitoria-Legutiano (Villarreal) fue aprobado en 1976. La otra es la N-1 que, procedente de Burgos, penetra en Navarra y conduce también a Gipuzkoa(cruce de Alsasua) por Etxegarate. Esta ha sido la principal vía de transporte Madrid-Francia, actualmente sobresaturada y pendiente de desdoblar según plan previsto en el Plan de Carreteras. Entre ambas salidas se halla en proyecto el tramo de la Autopista del Norte Urbina-Malzaga cuya realización debiera haber sido concluida por la concesionaria Eurovías en 1984, que incumplió su contrato. El Gobierno Vasco acordó en 1992 incluirla en su Plan de Carreteras 1992-2005 pero su elevado costo ha retrasado la concretización del proyecto. De efectuarse éste, Vitoria, el resto de Álava y la cuenca alta del Deba mejorarían sustancialmente sus comunicaciones, máxime si se efectúan las infraestructuras necesarias para servir al aeropuerto de Foronda y al parque tecnológico de Miñano.

Hacia el Sur la N-1 de doble trazado permite acceder desde Armiñón con la inconclusa Autopista del Norte Burgos-Cantábrico que lleva a la Meseta.

Hacia el Cantábrico las comunicaciosnes se efectúan por medio de la Autovía a Bilbao por Altube; al Mediterráneo por la referida N-1 que penetra en Navarra y conduce a Pamplona, varias veces desdoblada, a través de la Barranca, y de ahí a la Autopista de Navarra. La C-132 penetra desde Arkaute en Navarra por Santa Cruz de Campezo-Estella.

La estación de autobuses se situa en 2000 en el espacio comprendido entre la calle de José Mardones y la calle de Los Herrán; anteriormente se hallaba ubicada en la calle Francia y fue inaugurada en 1950 cubriendo la comunicación interna y con otras capitales.

La infraestructura ferroviaria vitoriana se centra, desde 1862, en torno al eje Madrid-Irún por Alsasua y Miranda, del que forma parte. El enlace con Pamplona-Zaragoza se efectuó en Alsasua en 1865. La Estación del Norte fue renovada en 1935 uniéndosela, por medio de un túnel subterráneo, a la Estación del Vasco-Navarro. El ferrocarril Anglo-Vasco, proyecto de los Herrán, constó de dos líneas: el "Anglo" (iniciada en 1887) hasta Mekolalde (Gipuzkoa) y el "Vasco-Navarro" (inaugurada en 1927) hasta Estella (Navarra), que funcionó hasta 1967. Hubo menor fluidez en la comunicación con el puerto de Bilbao al tener que efectuarse por Miranda de Ebro-Orduña. Al abordarse el nuevo factor del Tren de Alta Velocidad y del Ancho Europeo, el Gobierno Vasco ha proyectado la denominada "Y Vasca" que comunicaría entre sí las tres capitales de la CAV a partir de un centro geográfico ubicado en las cercanías de Elorrio, proyecto respaldado por el Plan Director de Infraestructuras a cargo de los presupuestos generales del Estado. La inclusión de Vitoria (trayecto Madrid-Vitoria-Dax) entre los 10 proyectos prioritarios del Libro Blanco sobre la Competitividad y el Empleo de la Unión Europea añade bazas a favor de este proyecto.

Viajeros salidos de Vitoria-Gasteiz, en el período 1941-1962, por sus dos líneas de ferrocarril
* De enero a julio
AñoEstación del norteEstaciones del Vasco-NavarroTotal
1941163.03463.380
194219.75477.058
1943193.55976.000226.414
1944124.09869.292256.812
1945113.18873.489269.559
194695.86270.775193.390
194770.58491.522186.677
194876.18590.576166.637
194948.91565.926162.106
195042.02770.479166.761
195160.20357.725114.841
195254.32670.380112.506
195351.65870.519117.928
1954115.52757.574124.706
1955229.62661.463122.177
1956267.278110.847173.101
1957249.112223.644291.089
1958252.192226.857378.125
1959272.961120.815*472.756
1960249.218---479.049
1961206.586---
1962265.119---

Tráfico de mercancías por ferrocarril, en toneladas, en las estaciones de Vitoria-Gasteiz
AñosFerrocarril del NorteFerrocarril Vasco-NavarroTotal
EntradasSalidasEntradasSalidasEntradasSalidas
194156.69225.902
194275.07035.715
194377.55034.92326.63016.07883.32241.980
194478.07636.69025.93411.468101.00447.183
194590.47345.91316.39710.92093.94745.843
194689.20872.37124.76012.442102.83649.132
194756.17655.4019.76111.35220.23457.265
194859 93464.1329.35112.7688.55985.139
194930.97943.62626.96813.05483.14468.455
195030.56744.41725.22915.18585 16379.317
195138.01434.36822 89410.98353.87354.609
195232.36753.57425.12710.10755.69454.524
195330.73244.96820.56110.17058,57544.538
195459.10661.52521.53218.25653.89971.830
195596.915101.6546.85816.18547.69061.158
195674.74650.15512.4551.39971.56173.980
195769.93851.25914.97715.215111.892123.869
195874.19947.50524.88018.11699.62668.271
195954.07829.52067.64445.423127.48296.682
196033.24724.94049.21644.610123.41592.115
196131.69821.285
196229.33024.508

Un vitoriano, Heraclio Alfaro Fournier, colaborador del piloto francés Garnier, construyó el primer monoplano fabricado en España. El primer aeropuerto de Vitoria fue el viejo aeródromo de Lakua que, inaugurado en 1913, contó con una Escuela de Aviación propia. En este aeródromo aprendieron a volar diversos alaveses como Francisco Paradas y Floro Linacero; también ensayaron los donostiarras Ameztoi, Azcona y Múgica un biplano Wrigh (1909). También alavés fue el ingeniero militar y piloto José Martínez de Aragón, gobernador civil republicano en 1931, que murió en accidente aéreo en 1935. Recibió su nombre el aeropuerto inaugurado, en las campas de Salburua, el 29 de septiembre de ese mismo año con el aterrizaje de un trimotor Fokker. El viejo aeropuerto, rebautizado en 1937 como General Mola quedó, tras el despegue industrial, en los límites de la ciudad.

El de Foronda, obra de la Diputación alavesa supervisada por Aviación Civil, fue abierto al público en febrero de 1980 con todas las condiciones técnicas requeridas por las normativas internacionales. Su propietario y responsable es AENA (Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea). Sin embargo, la falta de apoyo, la competencia del aeropuerto de Sondika, la inacabada infraestructura viaria y otros factores se tradujeron en una baja de vuelos regulares quedando éstos reducidos a sólo el de Madrid. Con el objetivo de potenciar la actividad se ha creado la sociedad Vitoria International Airport de la que forman parte el Gobierno Vasco, el Ayuntamiento de Vitoria, AENA, la Diputación alavesa y la Cámara de Comercio e Industria de Álava. La apuesta por el tráfico mercantil plasmada en la creación de esta sociedad (VIA) en 1993, dio sus primeros frutos con la instalación de empresas de paquetería y la construcción denaves frigoríficas, propiciando un aumento constante del volumen de carga (30.000 TM en 1997) y situando a Foronda en el 4º lugar, en cuanto al tráfico de mercancías, entre los aeropuertos del Estado.

Ver artículo Aeropuertos en Euskal Herria.

CTVi, Centro Intermodal de Transporte y Logística de Vitoria-Gasteiz. Se gesta, como un proyecto modal de transporte terrestre y aéreo, con la constitución de una SA a finales de 1989 dotada de un capital preferentemente público.

La superficie bruta de parcela alcanza los 715.000 m2 y su situación estratégica la convierte un una plataforma próxima a todos los modos de transporte, ferrocarril, avión y barco y acceso directo a los principales ejes de comunicación como son el eje atlántico europeo y el corredor norte peninsular desde Galicia a Cataluña.

AAA

Ver Vitoria-Gasteiz. Economía.

La actividad económica de Vitoria-Gasteiz sufre una profunda y radical transformación en la segunda mitad del siglo XX basada en dos hechos de gran relevancia.

1. Por una parte, la industrialización, (años 50) de la periferia vitoriana que marcará el desarrollo económico de la capital, que a partir de los años sesenta centraliza y capitaliza la mayoría de actividad económica del territorio, excepción de la que gira en torno a la Rioja Alavesa y los Valles próximos al territorio vizcaino.

2. Por otra parte por la capitalidad de la Comunidad Autónoma Vasca (1980), que conlleva un destacado aumento del sector terciario y configura una ciudad donde el protagonismo económico pasa a ser asumido por ambos sectores: el industrial y los servicios.

Es obvio, por tanto que al referirnos a la actividad económica del territorio vitoriano debamos hablar de dos etapas. Una que la alargamos hasta los años cincuenta y otra que se desarrolla de manera paralela, en un primer momento, al proceso de industrialización y posteriormente al importante cambio que la capitalidad vasca le otorga a la ciudad en estos últimos 20 años, que en definitiva supone la pérdida de la subordinación del sector servicios al industrial hasta su equiparación en una primera fase y posterior superación en cuanto a volumen de empleo generado. Es, en definitiva, el paso de una sociedad marcada por parámetros económicos del siglo XIX a una sociedad competitiva integrada en la Europa del siglo XXI.

Las peculiares características del municipio vitoriano, sus servicios y sus avatares a lo largo de los siglos son reseñados más adelante, en el apartado Historia. El desmantelamiento de su carácter foral se efectúa a lo largo del siglo XIX, en especial a partir de la Ley del 25 de octubre de 1839 y del establecimiento, después, de la Diputación provincial del régimen concertado que subordina el municipio a la misma. El triunfo del levantamiento franquista en Navarra y Álava permitió a la primera conservar un régimen municipal propio y, a la segunda, algunas especificidades económico-administrativas mientras Gipuzkoa y Bizkaia eran uniformizadas totalmente. En la actualidad, Vitoria se rige por las normas del Estatuto de Gernika y por el ensanchamiento preceptivo que supuso la Ley de Territorios Históricos (1984). Son 376,8 kms² en los que se asientan la ciudad y 64 entidades menores, prácticamente conurbadas con aquélla, que constituyen la Cuadrilla y el partido judicial del mismo nombre, siendo el municipio de mayor extensión de la Comunidad Autónoma Vasca.

La ciudad elije 27 concejales.

Núcleos de población del Municipio y Cuadrilla de Vitoria-Gasteiz
AberasturiBetoñoHueto Goien/Hueto ArribaMiñano Barren/Miñano Menor
AbetxukoBolibarIlarratzaMiñano Goien/Miñano Mayor
AmaritaEhari/AliIurreMonasterioguren
AndolluElorriagaJungituOlleros
AntezanaErretanaKrispijanaOreitia
ArangizEskibelLasarteOtazu
AretxabaletaEstarronaLegardaSubijana Araba
ArgandoñaForondaLermandaUllibarri Ibiña
Ariñez/ArinizGamarra Gutxia/ Gamarra MenorLopidanaUribarri Arrazua
ArkaiaGamarra Nagusia/ Gamarra MayorLubianoUribarri Nagusi/Ullibarri de los
ArkauteGamizMandoianaVillafranca
ArmentiaGardelegiMargaritaVitoria/Gasteiz
ArriagaGaztelu/CastilloMartiodaZerio
Artaza ForondaGereñaMataukoZuazo Gasteiz/Zuazo de Vitoria
AskarzaGobeoMendigurenZumelzu
AstegietaGometxaMendiola
BerrostegietaHueto Barren/Hueto AbajoMendoza

Primera de las 7 cuadrillas que componían Álava.

Las cuadrillas alavesas fueron agrupaciones que se contituyeron en el siglo XVI con la finalidad de repartirse a turnos algunos cargos de la provincia. En 1515 formaban la de Vitoria, ésta, Zuya y Bernedo; en 1537 pasó a constar de las siguientes hermandades:

  1. Hermandad de Vitoria con: Abechuco, Alí, Amarita, Arcaute, Arcaya, Argandoña, Arechavaleta, Armentía, Arriaga, Ascarza, Betoño, Bolivar, Berrosteguieta, Castillo, Cerio. Crispijana, Elorriaga, Gamarra Mayor, Gamarra Menor, Gamiz, Gardelegui, Gobeo, Gomecha, Ilárraza, Junguitu, Lasarte, Lermanda, Lubiano, Matauco, Mendoza, Miñano Mayor, Miñano Menor, Mendiola, Monasterioguren, Oreitia, Otazu, Retano, Subijana de Álava, Ullibarri de los Olleros, Ullibarri de Arazua, Villafranca, Zuazo de Álava y Zumelzu.
  2. Hermandad de Salinas de Añana.
  3. Hermandad de Bernedo con: Bernedo, Villafría, Navarrete y Angostina.
  4. Hermandad de Guevara: Guevara, Elguea, Etura y Urizar.
  5. Hermandad de Bergüenda y Fontecha.
  6. Hermandad de Estavillo con: Estavillo y Armiñón.
  7. Hermandad de Morillas con: Subijana, Morillas y Ormijana.
  8. Hermandad de Labraza con: Labraza y Barriobusto.
  9. Hermandad de Tuyo.
  10. Hermandad de Portilla.
  11. Hermandad de Hijona.
  12. Hermandad de Lacha y Barria con: Aguirre, Lacha y Barria.
  13. Hermandad de Martioda.
  14. Hermandad de Oquina.
  15. Hermandad de Bellogin.
  16. Hermandad de Larrinzar.
  17. Hermandad de Andollu.
  18. Hermandad de San Juan de Mendiola.

Un acuerdo de las Juntas alavesas del 25 de noviembre de 1840 dividió esta cuadrilla en dos: la de Vitoria, por una parte, y la de Añana por otra, que englobó a las 17 hermandades restantes.

La actual cuadrilla de Vitoria está compuesta por los 65 núcleos que constituyen el término municipal y delega 25 procuradores a las Juntas Generales. En cuanto a los temas de organización y funcionamiento de la Cuadrilla, señalaremos que sus órganos rectores son: la Junta de Cuadrilla y el Presidente. La Junta de la Cuadrilla de Vitoria Gasteiz, es el órgano máximo de representación, está constituido por el Pleno de su Ayuntamiento ostentando las facultades y potestades que le correspondan. La sede de la Junta de Cuadrilla se ubica en Vitoria-Gasteiz.

A comienzos del siglo XX, Álava estaba dividida en tres partidos judiciales: Amurrio, al que le correspondían 12 ayuntamientos, Laguardia con 30 y Vitoria con 43. Estos partidos coincidían con los distritos electorales para la elección de diputados provinciales. En la actualidad estos partidos se han reducido a dos, el de Amurrio, con Amurrio, Artziniega, Ayala, Llodio, Okondo, Urcabustaiz y Valdegobia y el de Vitoria con los restantes ayuntamientos.

Los órganos judiciales del Partido Judicial de Vitoria son: Audiencia provincial compuesta por Sección Unica, Servicio Común de Notificaciones y Embargos, Servicio Común de Registro y Entrada de Documentos y Clínica Médico-Forense. Fiscalía de la audiencia provincial, 5 juzgados de primera instancia, 4 juzgados de instruccion, 2 juzgados de 1ª instancia e instrucción de Amurrio, 3 juzgados de lo penal, 3 juzgados de lo social, un juzgado de menores y un decanato de los juzgados. Otras dependencias y servicios que se prestan dentro del Palacio de Justicia pero no son órganos judiciales: Colegio de procuradores, Colegio de abogados, Instituto de reinserción social y Servicio de asistencia a la víctima.

Al margen de la ciudad, cada núcleo de población, excepto Artaza Foronda, Legarda y Mandoiana englobadas en Legarda, cuentan con su respectiva Junta Administrativa. El gobierno y la administración de los pueblos del término municipal de Vitoria-Gasteiz se realiza mediante el sistema de Concejo abierto. La administración y gestión de los asuntos públicos se ejecuta en cada Entidad local por su Junta Administrativa, compuesta por un Regidor o Presidente y al menos dos Vocales, asistidos por un Fiel de Fechos o Secretario. Se han llevado a cabo algunas propuestas para integrar y articular el conjunto de Juntas Administrativas; así el Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz, creó en 1979 el Consejo Municipal de la Zona Rural, como órgano de participación de las Entidades locales menores del Ayuntamiento, si bien con escasa repercusión en la actualidad.

Los diversos servicios del Ayuntamiento de Vitoria se hallan concentrados en varios edificios habilitados para el caso. El principal es la Casa Consistorial ubicada en la Plaza de España en la cual el ciudadano tiene a su disposición el de Bienestar Social, el de la Mujer, el de Urgencias, el de Información Juvenil y lo concerniente a la Sala Cultural Olaguibel. También la Agencia Municipal de Renovación urbana. Las Oficinas Técnicas (Dato 11) albergan la Oficina de Información y Registro, Padrón y Quintas, Recaudación, Objeción de conciencia, Medio Ambiente, Vía pública, Planeamiento y Gestión Urbanística, Cementerios de Santa Isabel (P. de Arriaga) y El Salvador (Otazu) y Contabilidad y Presupuestos. En Manuel Iradier 86 encontramos Obras y Jardines y el Servicio de Mantenimiento. Y en Pintor Vera Fajardo 5 el Edificio de Informática. El Departamento de Salud y Consumo (Demsac) se halla en la Cuesta de San Vicente; en este edificio se encuentran la Oficina Municipal de Información al Consumidor y la de Drogodependencia. En Marqués de Urquijo 18 está establecido el Archivo municipal, con un eficiente servicio de información, biblioteca técnico-administrativa y el Instituto de Estudios Iconográficos Ephialte.

Las instalaciones del C.D. Mendizorrotza se hallan donde su nombre indica. En Aguirrelanda se halla el complejo de Protección Ciudadana (Protección civil, Policía, Bomberos, Ambulancias) y la Compañía de Transportes Urbanos (Tuvisa) y Parking "El Arca". Cultura y Deportes se alojan en el Palacio Villa Suso de la Plaza del Machete. El Instituto Municipal de Educación, Argilan y el Departamento de Promoción Económica y Empleo abren sus puertas en el Edificio llamado Fray Zacarías de esta calle.

Un edificio municipal emblemático es el Centro Cívico Europa de la Avenida Gasteiz 85 con zona cultural y deportiva, Servicio Social de Base y Oficina de Congresos y Turismo. La empresa de Aguas Municipales (Amvisa) está en la calle Puerto Rico 10. Cuenta con servicio de fugas, depuradora de Residuales de Crispijana y de Araka. La traída de aguas del Gorbea se inauguró en la llamada Plaza Vieja el 21 de setiembre de 1884; los embalses el 15 de julio de 1929. Anteriormente eran los pozos y las fuentes las principales suministradores del elemental líquido. En la misma plaza se intentó, desde 1877, extraerlo por medio de un pozo artesiano, pero los trabajos hubieron de ser suspendidos en 1882, después de alcanzar la perforación los 1.021 mts. de profundidad en los cuales el agua, de haber salido, lo hubiera hecho a una temperatura de 40º. El aprovechamiento del Zadorra y varios afluentes se inicia en los años finales de la II República. En 1945 se inauguró el embalse de Albina; le siguen los de Ullíbarri Gamboa y Legutiano sobre los ríos Zadorra y Santa Engracia.

El Matadero Municipal se halla en el Polígono de Jundiz, la Casa de Duchas en Correría 106, los Mercados en Ali (Frutas, hortalizas, verduras, pescado) y Santa Bárbara (abastos) y el Centro de Protección Animal en Armentia. Los múltiples servicios socios-culturales del ayuntamiento vitoriano se reseñan en el apartado "Ocio, Cultura y Asociacionismo" y los deportivos en "Deporte". Existen Centros de Planificación Familiar municipales en Santiago, San Martín, Aranbizkarra, Zaramaga y Zumakera. . Otros servicios. Desde el 23 de mayo de 1980 Vitoria-Gasteiz es la sede del Gobierno de la Comunidad Autónoma Vasca; asimismo lo es de del Campus de Álava de la Universidad del País Vasco-EHU. En ella residen el Gobierno autónomo, el Parlamento Vasco, el Ararteko y Emakunde, así como, desde hace siglos, el entramado foral, y desde la implantación de la autonomía, la Delegación del Gobierno central en la CAV.

Sobre los servicios sanitarios de Vitoria-Gasteiz a lo largo de los siglos ver el apartado Historia. En la actualidad cuenta Vitoria, en el área pública con la Dirección General de Osakidetza (Álava 5) y la dirección del Área de Álava. Hospitales: Txagorritxu, Santiago Apóstol, Hospital Psiquiátrico Nuestra Señora de las Nieves. Ambulatorio Nuestra Señora de Estibaliz. Centros de Salud: Abetxuko, Sansomendi, Aranbizkarra, Lakua, Ajuria. Consultorios : Habana, Santiago, Zaramaga, Zumakera. Centros de Orientación Familiar: Aranbizkarra, Zumakera, Zaramaga, Santiago. Centros de Salud Mental: Psiquiátrico Nuestra Señora de las Nieves, Gasteiz-Oeste, Gasteiz-Este, Araba-Norte, Araba-Sur, Unidad de Psiquiatría Infantil, Dispensario de Alcoholismo, Dispensario de Drogodependencias, Comunidad Terapéutica de Foronda, Servicio de Día de Psiquiatría y Centro Ocupacional.

AAA

Vitoria se hallaba incluida en la zona del dialecto vasco desaparecido que se extendía por la Álava vascófona de la vertiente mediterránea. Los rasgos de este dialecto, llamado por Mitxelena meridional y hoy mayoritariamente alavés, nos son conocidos por la toponimia y la antroponimia, el diccionario de Landucchio (1562), el catecismo de Juan Pérez de Betolaza (1596), el texto para la buena muerte, de Julián García de Albeniz, natural de Araia (1778), y los versos de Juan Bautista Gamiz (siglo XVIII). Hay otro texto, muy breve, el villancico bilingüe cantado en Vitoria en 1695, cuyo autor es Simón Martínez de Ochoa. A estos testimonios hay que añadir probablemente la poesía de Martín Portal, premiada en Pamplona en 1610; si bien no se ha podido dar con la documentación buscada, parece que Portal era de Urizaharra/Peñacerrada, y el tipo de lengua empleada presenta características alavesas. Las voces del léxico de uso común, recogidas principalmente por Federico Baraibar, en su Vocabulario de palabras alavesas (1903), y por Gerardo López de Guereñu Galarraga, en Voces alavesas (1958), ofrecen asimismo abundante información sobre el viejo euskara alavés, y al mismo tiempo constituyen una fuente inestimable para conocer el romance de la provincia.

Este romance, en trance de desaparición por el avance del castellano general, muestra la profunda huella dejada por el euskara, y al mismo tiempo presenta rasgos indudablemente antiguos, muchos de ellos comunes a los de los romances navarro y riojano, principalmente. Entre los vasquismos de este romance podemos citar abillurri ("espino albar", abi-elorri ), aguín ("tejo", agin ), amece ("quejigo", ametz ) arrapasarri ("individuo vividor"), cil ("ombligo"), colco ("pecho, seno", golko, kolko ), gardama ("carcoma de la madera"), irundiru ("cierto impuesto municipal", (h)iri-un-diru "dinero de la ciudad"), larra ("terreno sin labrar"), larri ("sin fuerzas, decaído"), ondarras ("restos de comida"), orzaya ("niñero/a", haurzai(n) ), sogalinda ("lagartija", sugandila ), tegui ("caseta sin valor"), zapaburu ("renacuajo"), etc. Como ejemplo de palabras del viejo romance vitoriano que no son vasquismos mencionemos almaje ("conjunto del ganado de un pueblo"), ardura ("dinamismo"), arrecho ("tieso"), banido ("desterrado"), calce (no cauce), entrudiar ("introducir"), escudaño ("sitio resguardado"), fortiz ("olor penetrante de un alimento"), nidero ("nidal, sitio para poner los huevos"), portegado ("cobertizo", ya en Berceo), redovas ("alrededores de la ciudad"), torca ("cueva), etc.

Estudiando la toponimia alavesa E. Knörr estableció en un trabajo de 1982 ("Para una delimitación etno-lingüística de la Álava antigua. Ensayo de cartografía a partir de pruebas toponímicas") dos subdialectos, divididos por una línea Norte-Sur que coincidiría con la frontera caristio-várdula, y que deja al Oeste las comarcas de Ganboa, Vitoria y Treviño. Posteriormente, en un artículo de 1989, basado en un examen de los textos y en la toponimia, con las conclusiones de Endrike Knörr, Koldo Zuazo ha puesto de manifiesto las características más destacadas de este dialecto vasco, parte integrante del occidental o vizcaíno.

Ciñéndonos a Vitoria, no hay duda del dominio de elementos propios del subdialecto alavés del Oeste, como gan, no gain (Uletagana, Pagogan ), o padura, no madura (Paduragoia, Padurabil). Vitoria participaba también de otros rasgos de este subdialecto, como el empleo de errexal para "árbol", visible en topónimos como Rejarduya, Errexalduia, "la arboleda". Hay otras palabras vascas que parecen no haberse atestiguado fuera de aquí, como auzobiar (= auzobehar, es decir, auzolan, "vereda o trabajo comunitario"), recogida hace pocos años en Gamarra, en las afueras de Vitoria. Como en toda la provincia un día vascófona, es llamativo en Vitoria el acento de los topónimos y apellidos, por influencia vasca: Mendíguren, Olárizu, Landázuri, pese a la presión social de otras pronunciaciones, más acordes con los moldes castellanos, y que se consideran socialmente más aceptables: Mendigúren, etc. Los rasgos del vascuence alavés son los que se reflejan en la toponimia de la Rioja alta (Haro, Ezcaray, etc.) y la llamada Riojilla (Belorado, etc.), adonde colonizadores alaveses, según José María Lacarra, llevaron la lengua en el siglo X, en una colonización llevada a cabo por los reyes navarros, lo cual no excluye quizá la presencia anterior de euskaldunes en esas comarcas. Es sabido, por otra parte, que la lengua vasca pervivió allí con fuerza, hasta el punto que en el siglo XIII el rey Fernando III de Castilla concedió a los habitantes de Ojacastro el derecho de declarar en su lengua ante los tribunales.

La información lingüística sobre Vitoria aumenta notablemente gracias a las noticias de los viajeros a partir del siglo XVI. Hay que destacar lo que escribe Andrea Navagiero, embajador de Venecia, en 1525: "En Vitoria se habla castellano, pero entienden el vascuence, y en los demás pueblos se habla esta lengua". En 1562, otro italiano, Nicola Landucchio, natural de Lucca, confeccionó un interesante diccionario castellano-vasco, muy probablemente en Vitoria, basándose para su encuesta en el diccionario de Nebrija. De 1596 es el catecismo de Betolaza, nacido en este pueblo, a 10 km del Norte de Vitoria, en torno a 1555. No lejos de allí en Gebara, se sabe que la lengua vasca era usual entre la población judía; contamos con un testimonio transmitido por el Dr. Puerto de Hernani, contemporáneo de Carlos V. En cambio, no disponemos, lamentablemente, de testimonio alguno de la lengua hebrea que sin duda utilizaba, en un grado u otro, la importante comunidad judía de Vitoria hasta su expulsión.

Con el paso del tiempo, en Vitoria, como en otras zonas, el castellano fue arrinconando al euskara, aunque éste no dejó de hablarse del todo en la ciudad y su término municipal. El castellano fue, con rarísimas excepciones, la única lengua escrita. El elenco de escritores vitorianos en castellano -sin olvidar a quienes en siglos anteriores escribieron en latín, naturalmente- es muy crecido, en todas las épocas y en materias muy diversas: literatura, historia, teología, administración, etc. Sin duda alguna, hasta comienzos de la Edad Moderna, por lo menos, muchos de ellos eran vascófonos de nacimiento, pero ello no fue obstáculo para sobresalir en la lengua aprendida. En sus escritos apenas emergen formas propias del romance vitoriano, si exceptuamos unas pocas obras de tipo folklórico de los dos ultimos siglos.

La lengua vasca era, pues, un patois, sin cultivo literario y sin apenas consideración social, salvo el afecto primario de quienes lo hablaban, y que veían en él un vehículo de relación entre iguales, pero no para ascender en la escala social. Carente de una forma normalizada y de prestigio social, el euskara lo tenía todo en contra. Se conoce incluso un decreto de las Juntas Generales, dado a conocer por E. Knörr, fechado en la ciudad en 1682, por el que se prohibía enviar procuradores que no supieran castellano. Es muy probable que la bárbara costumbre del anillo escolar, de la que hablan, por lo que toca a Álava, el jesuita Kardaberaz y el escritor afrancesado Mendibil, afincado en Londres, se utilizara también en la capital, en una época, por cierto, con plena autonomía foral. A finales del siglo XVIII, el historiador Landázuri no deja de lamentar el retroceso de la lengua vasca en Álava, en un momento en que más de la mitad de las hermandades eran vascófonas. Por los mismos años, otro ilustrado alavés, Lorenzo de Prestamero, hace notar que sería inútil enviar curas que no supieran euskera a una parte del término municipal vitoriano, donde la lengua vasca estaba viva. Entretanto, en la ciudad, José María de Aizpitarte, natural de Elgoibar, confeccionaba un diccionario vasco para la Real Sociedad Bascongada de los Amigos del País.

En el siglo XIX observamos el surgimiento de iniciativas para preservar la lengua vasca, considerada como patrimonio alavés. Así, Ramón Ortiz de Zárate, en el Compendio foral (1858), hablaba de la "identidad de derechos y de la mancomunidad de origen, de lengua, de costumbres y de intereses" entre todas las provincias vascas. No serán raros los artículos y poemas en euskara en publicaciones periódicas de Vitoria, tales como la Revista bibliográfica (1867-1869) y la Revista de las Provincias Euskaras(1878-1889), ambas editadas en la ciudad por Fermín Herrán. Este escribía en 1879 sobre la necesidad de que el euskara "pueda transmitirse entero e incorruptible a las futuras generaciones". Aunque las leyes no amparaban la enseñanza de la lengua vasca, menudearon en aquellos años los intentos y peticiones. En el Libro de Álava (1877), Ricardo Becerro de Bengoa solicitó la creación de dos cátedras en el Instituto de Vitoria, una de euskara y otra de historia de Euskal Herria. En 1880, en el prólogo de su libro Etimologías locales de Álava, el mismo autor hizo un contundente llamamiento de los jóvenes: "Es un deber de la juventud alavesa ilustrada el aprender el vascuence".

Federico Baraibar (1581-1918), alcalde de Vitoria y presidente de la Diputación, uno de los mejores helenistas de la España de su tiempo, impartió clases (no oficiales) de lengua vasca en el Instituto y en el Ateneo vitorianos, y, siendo presidente de la Diputación, pronunció un discurso en euskara en Aramaio. Pero los centros de enseñanza seguían negando la entrada a la lengua vasca. Tampoco en la frustrada Universidad de Vitoria (1868-1876) tuvo nuestra lengua espacio alguno.

Disponemos de varios testimonios del uso de la lengua vasca en la ciudad en el citado siglo. Entre ellos podemos citar el del escritor Prosper Mérimée, autor de Carmen, quien, escribió en una carta dirigida a la futura emperatriz de Francia, Eugenia de Montijo: "He aprendido vascuence con las camareras de Vitoria". Es también interesante la observación del famoso viajero Henry M. Stanley, quien, al llegar a la estación de Vitoria en 1869, es rodeado por un grupo de maleteros que atraían a los clientes "in pure Basque". Pocos años más tarde, durante la segunda guerra carlista (1872-1876), el corresponsal alemán Wilhelm Mohr encontró cerca de Vitoria varios naturales que desconocían el castellano.

Tras la creación de la diócesis de Vitoria (1853), las Juntas Generales acordaron pedir a Francisco José de Aizkibel (1798-1865), el lexicógrafo azkoitiarra residente en Toledo, que viniese a Vitoria como profesor de lengua vasca. Por razones que ignoramos, tal deseo no se cumplió. Hay que mencionar asimismo las andanzas alavesas y vitorianas del príncipe Louis-Lucien Bonaparte (1813-1891), primo de Napoleón III y fundador de la dialectología vasca. En Vitoria disponía de un informador cuyas cualidades de exactitud y diligencia saltan a la vista y fueron alabadas por el príncipe: Bruno Echenique (1820-1893), navarro de Urdax, y residente en Vitoria durante muchos años como coronel de caballería. Además, Bonaparte gozó de la amistad del alcalde de la ciudad, Luis de Ajuria. En los datos recogidos por Bonaparte, plasmados con el obligado carácter de resumen, años más tarde, en la Carte des sept provinces basques, el gran mapa dialectológico que lleva la fecha de 1863, aunque fue publicado en 1867, no se refleja, sin embargo, la cuña vascófona al Norte de Vitoria, que abarcaba Miñao, Urbina, Luku y Gamarra. La impresión que nos produce el siglo XIX, por lo que respecta a la lengua vasca, podría resumirse en estas características: 1º Un sentimiento de proximidad de la lengua vasca, que era conocida por muchos, en uno u otro grado. 2º La seguridad, en mucha gente, de que la lengua vasca perecía sin remedio (el propio Baraibar es un ejemplo de ello). 3º La ausencia de un sentido práctico, individual o colectivo, para la recuperación y pervivencia de la lengua. 4º Un amor generalizado hacia la lengua vasca, tanto entre quienes la daban por perdida como entre quienes creían en que podría sobrevivir.

En los primeros años del siglo XX se redoblan los esfuerzos por la dignificación de la lengua vasca en todas las esferas. En 1918 la Diputación alavesa es fundadora de Euskaltzaindia, juntamente con las tres Diputaciones hermanas, y el jesuita Raimundo Olabide (1869-1942) es nombrado académico de número, y miembros correspondientes Odón Apraiz (1896-1984) y Luis González de Echábarri (1893-1971), este último nacido en Ubidea pero afincado en la capital alavesa hasta su exilio tras la guerra civil. De Olabide es una traducción completa de la Biblia, además de trabajos lexicográficos. Apraiz hizo importantes estudios filológicos e históricos y, entre otras cosas, publicó en Cinco, revista literaria editada en Vitoria, una traducción vasca del poema de Alberti "Un fantasma recorre Europa".

Hasta 1936, en el seminario diocesano de Vitoria se desarrolló una activa labor en pro de la cultura del País, muchas veces con la oposición de la jerarquía eclesiástica. Entre los profesores más destacados hay que citar a José Miguel Barandiaran (1889-1991) y Manuel Lekuona (1894-1987). Este último impartía clases de lengua vasca en el seminario desde 1915, si bien la asignatura, por asombroso que parezca, no figuró en las notas oficiales de los seminaristas hasta 1931. Ambos profesores eran los principales dinamizadores del grupo Kardaberaz dedicado al cultivo del euskara.

También fue de gran importancia la tarea llevada por la Sociedad de Estudios Vascos, cuyo secretario era Ángel Apraiz (hermano de Odón). Congresos, cursos, exposiciones, edición de libros, excursiones, etc. jalonan una brillante trayectoria de gran eco en Vitoria y Álava. Precisamente bajo los auspicios de esta Institución se creó en 1928 el Grupo Baraibar, que tenía como fin el extender el conocimiento de la lengua vasca por toda la provincia, y especialmente entre los niños y jóvenes, sobre todo mediante canciones y juegos. Una gran fiesta vasquista en la campa de Arriaga abrió las actividades del Grupo Baraibar, y el mismo año de su fundación ofreció al ayuntamiento de Vitoria libritos de canciones vascas para ser repartidos entre los niños de las escuelas municipales, petición aprobada por el consistorio gasteiztarra. En 1930 impulsó la salida de los coros de Santa Águeda y en 1935 organizó, con el patrocinio de la Diputación, una exposición de libros vascos, que contó con un cuidado catálogo confeccionado por Antonio Odriozola.

La primera ikastola de Vitoria fue creada también por entonces, superados los obstáculos legales de la dictadura de Primo de Rivera (1923-1930), años en que no se permitían en las escuelas otros libros que "no estuviesen escritos en español" (Orden de 13 de octubre de 1925). En reiteradas ocasiones la Diputación alavesa había instado al respeto y cultivo de la lengua vasca. En una declaración institucional de 1919 pidió que los funcionarios del estado conocieran el euskara para ejercer en las zonas euskaldunes de la provincia.

Todos estos esfuerzos quedaron cortados por la guerra civil y sus consecuencias. Sólo de forma clandestina pudieron impartirse clases de lengua vasca en domicilios particulares, labor en que destacó Andoni Urrestarazu, "Umandi", natural de Araia (1902-1993). Tras su exilio en 1953, fue sustituido por su antiguo alumno Peli López Presa. Cientos de vitorianos aprendieron la lengua con éstos y otros profesores. Con el tiempo, las clases serían toleradas y llegaron a encontrar cobijo en centros como la Escuela de Artes y Oficios de la ciudad. De los apuntes de "Umandi" saldría su conocida Gramática vasca, publicada en 1955. Asimismo, otras manifestaciones culturales del País, como los coros de Santa Águeda, alardes de txistularis, danzas, etc., se fueron abriendo paso poco a poco.

Iniciada la década de los 60, se hizo patente la necesidad de establecer una ikastola. El curso 1963-1964, con 14 niños y una andereño, nació la que luego sería ikastola Olabide. Durante cuatro cursos las clases se impartieron en el domicilio de Izaskun Arrue, antes de encontrar locales adecuados en la avenida de Estibaliz. Diez años más tarde, en octubre de 1973, serían 576 alumnos. En 1974, la Diputación, bajo la presidencia de Manuel M. Lejarreta, creó el Servicio del Vascuence y su primera ikastola, en el barrio vitoriano de Txagorritxu, con 26 alumnos. En cuanto a la enseñanza de adultos, fueron muy activos grupos de profesores, como el Joan Bautista Gamiz (creado en 1970) y personas individuales como M. Teresa Urrestarazu, Peli Martin, Aingeru Ibisate, Gontzal Fontaneda, Eusebio Osa y otros muchos.

En 1968 se fundó el Coro Araba, dirigido por el músico aramaioarra Sabin Salaberri. Entre su extenso repertorio tiene un lugar relevante la canción vasca, tanto antigua como moderna. Dentro del coro, durante algunos años fue activo el grupo Amets, de canción vasca para los gustos juveniles del momento. Casi simultáneamente, Gorka Knörr inició su andadura como intérprete de canciones tradicionales (no pocas tras una investigación en las fuentes populares) y de creación.

Iniciada la transición democrática, en 1977 se hizo público un escrito firmado por 163 asociaciones alavesas, solicitando, entre otras cosas, la cooficialidad para el euskara y la creación de una cátedra de esta lengua. El mismo año, un decreto de la Diputación declaró la lengua vasca patrimonio cultural de la provincia y le daba rango oficial en la Corporación. Al poco tiempo, creó una cátedra de euskara en el Colegio Universitario de Álava, cátedra que dio sus primeros pasos el curso 1977-1978, al cargo de Koldo Mitxelena, entonces en Salamanca. Era la primera cátedra de lengua vasca establecida en una institución universitaria pública de España. El curso siguiente, 1978-1979, el Departamento de Filología Vasca parte integrante de la nueva Facultad de Filosofía y Letras (después Facultad de Filología y Geografía e Historia), ubicada hasta 1987 en el seminario diocesano.

Además de las actividades de este Departamento, dirigido por Mitxelena hasta su jubilación en 1985, hay que mencionar los trabajos encauzados a través de la delegación de Euskaltzaindia en Vitoria. También en la ciudad echó a andar, tras un acuerdo firmado en 1984 por Euskaltzaindia, de una parte, y el Gobierno Vasco y las Diputaciones de Álava, Vizcaya y Guipúzcoa (y más tarde Navarra) de otro, el Diccionario General Vasco, bajo la dirección de Mitxelena y la dirección técnica de Ibon Sarasola. El primer volumen del Diccionario se publicó en 1987.

Hay que tener presente también, por su importancia para los estudios sobre la lengua vasca, la biblioteca de la Institución Sancho el Sabio (actualmente Fundación Sancho el Sabio), una de las mejores bibliotecas vascas del mundo. Fue creada en 1967 por la Caja de Ahorros Municipal de Vitoria a iniciativa de su director, Vicente Botella, teniendo como base la biblioteca vasca adquirida en 1965 al bibliógrafo vitoriano Antonio Odriozola (fallecido en 1987).

Es de relevancia igualmente el fondo de libros vascos del Parlamento, sobre todo en textos religiosos antiguos. Con un marco legal incomparablemente más favorable para el desarrollo de la lengua vasca, tras la devolución de la autonomía, los avances en el conocimiento y -aunque muy por detrás- el empleo de la lengua son muy importantes. Aunque antes de la aprobación de la Ley de Normalización del uso del euskara (1982) la lengua vasca contaba con una entrada progresiva en los centros de enseñanza públicos y privados de la ciudad, en los años posteriores se han registrado cifras muy altas en la euskaldunización de niños, jóvenes y adultos, con logros significativos en la formación y reciclado de profesores. Todo ello se refleja en las estadísticas sobre el conocimiento del euskara por los vitorianos. Estas son las cifras comparativas de 1991 y 1981:

Fuente: Eustat, Euskal urtekari estatistikoa. Anuario estadístico vasco, Donostia 1983 y 1996
19811991
Población total183.369202.335
Euskaldunes6.20715.188
Alfabetizados3.6181.248
Algo Alfabetizados2.0961.963
No alfabetizados493741
Casi euskaldunes20.42142.104
Alfabetizados12.77430.287
Algo Alfabetizados3.8324.842
Pasivos3.8156.975
No Euskaldunes156.741145.043

Aunque lejos de una situación óptima, la lengua vasca ha dejado de ser en Gasteiz algo marginal, para volverse normal en la calle, por no hablar de los medios de comunicación (se publica una revista mensual íntegramente en euskara). Ha crecido asimismo el número de escritores vitorianos en esta lengua, algunos de ellos nacidos fuera del municipio. Cabe citar, entre otros: Mikel Hernández Abaitua, Henrike Knörr, Gorka Knörr, Manuel M. Ruiz Urrestarazu, Rikardo Arregi, Xabier Etxaniz, Patxi Goenaga, Emiliano Ozaeta, etc. Por otra parte, al igual que ayer, varios vitorianos han ingresado en Euskaltzaindia en las tres categorías: miembros de número, honorarios y correspondientes: Henrike Knörr, Patxi Goenaga; Gerardo López de Guereñu (1904-1992); Isidoro Baztarrika (1931-1992), Antonio Berrueta (1917-1991) Peli Martín, Manuel M. Ruiz Urrestarazu.

Población de dos y más años según su nivel de euskara en relación a la edad, en 1981
A.- Alfabetizados; B.- Semialfabetizados; C.- No Alfabetizados
Ref. Dirección de Estadística del Gobierno Vasco.
Años CumplidosEuskaldunesCuasi EuskaldunesNo Euskaldunes
ABCABC
02-abr384311561075571579.698
05-sep6374901093.00280145813.239
oct-143066082.95534650912.490
15-193087581.84827747012.713
20-2426577111.36529238212.156
25-29226115499027335412.841
30-34229144782930832513.825
35-39169140856623231512.563
40-441991341829415119010.310
45-491941792724717517510.943
50-54186171221751051459.259
55-59164134191451101187.373
60-6414298189172885.433
65-699879206051444.948
70-7411167224638463.885
>=75102365444395.065
Total3.6182.09649312.7743.8323.815156.741

Población de dos y más años según su conocimiento del euskara y en relación al sexo (1981)
Ref. Dirección de Estadística del Gobierno Vasco
TotalVaronesMujeres
Nada
Comprende156.65777.45479.203
Habla160.18879.41380.775
Lee161.87480.26281.612
Escribe163.93781.39182.546
Con dificultad
Comprende19.10610.0759.031
Habla16.89087888.102
Lee15.15778647.293
Escribe14.53074097.121
Bien
Comprende7.6063.5714.035
Habla6.2912.8993.392
Lee6.3382.9743.364
Escribe4.9022.3002.6

EKB

Ver Vitoria-Gasteiz. Educación y cultura.

La historia de la educación en Vitoria así como su situación en el siglo XX. Se tratan además las principales manifestaciones culturales: música, teatro, cine, prensa escrita y la red de bibliotecas, museos y archivos de la ciudad.

Ciudad de gran tradición deportiva, tanto en lo referente a los deportes tradicionales vascos como en las prácticas mayoritarias, reflejadas estas últimas en el fútbol y en el baloncesto. Gozan asimismo de gran popularidad el ciclismo, la pelota vasca, el atletismo y el montañismo.

Especialidades que cuentan con gran tradición en Álava. El primer equipo de baloncesto vitoriano de renombre fue el KAS, que destacó a nivel estatal, logrando en l967 un Subcampeonato de Copa y debutando en 1968 en la Liga europea. El traslado del equipo a Bilbao, abrió una crisis que se resolvió en 1972 al alcanzar la División de Honor el Vasconia (más tarde Baskonia y posteriormente Taugrés-Baskonia), equipo que en l994 ganó la Copa del rey y la Copa de Europa, elevando al baloncesto al rango de deporte-símbolo de Vitoria. No obstante, es el fútbol la práctica deportiva más difundida, contabilizando el mayor número de licencias federativas de Álava (5.000), a pesar de la decadencia del Deportivo Alavés, equipo de larga y brillante historia en Primera División hasta la década de los 50, en la que comenzó una serie de descensos de categoría, de los que lentamente comenzó a recuperarse a finales de los años 80.

No obstante el auge de la práctica particular de modalidades como el footing o el joging, extendidos tanto en Vitoria como por doquier, el atletismo se resiente de una práctica mas minoritaria y de escasez de espacios cubiertos, si bien los varios clubes gasteizarras se esfuerzan por difundir esta modalidad, habiendo registrado un aumento de licencias en los últimos años. Si bien la principal manifestación -de carácter internacional- alavesa tiene lugar en Llodio (Gran Premio Internacional de Cross), la capital organiza eventos como la maratón anual, la carrera de San Silvestre y la marcha a Estíbaliz. Sin embargo, Vitoria ha dado atletas de alto nivel; destacan Martín Fiz, Maite Zúñiga y Blanca Lacambra, todos ellos de categoría internacional. También, Antonio Peula, Iván Sánchez o Álvaro Zamora.

Con motivo de la inauguración del velódromo de Mendizorroza, en agosto de 1925, transcribimos una crónica de la época:

"La bella capital alavesa, merced al entusiasmo y al sacrificio de los directivos del "Club Deportivo Alavés", cuenta con un espléndido velódromo, como es el de Mendizorroza. No es extraño a la obra magnífica llevada a cabo, el arquitecto vizcaíno don Ignacio María Smit, que ha sido el que ha llevado a cabo la magna realización de la obra, después de visitar las pistas más notables de París y Londres. El velódromo es de cemento, de 333,33 metros de recorrido por la línea de medida cuyas peraltes, de generatrices rectas, tiene inclinaciones hasta de un cuarenta por ciento, lo que permite desarrollar en la pista velocidades superiores a ciento diez kilómetros por hora. Se inauguró esta soberbia pista en el mes de agosto próximo pasada, participando en las carreras de apertura, los mejores ciclistas de la Península, que lucharon con los locales, que demostraron ser gente en esto del pedal, que se destacaron como verdaderas revelaciones, entre ellos Teófilo Mingueza. Vitoria es cuna de grandes pisteros, y siempre, desde el nacimiento de este sport, ha contado con velódromo donde cultivarlo. Desde aquel conato que la "Sociedad Ciclista Vitoriana" construyó hace 20 años, en el Parque del Prado, se pasó a la pista de la Florida, lugar no muy a propósito para correr en bicicleta, aunque sea muy agradable para otra clase de fiestas. Y hoy el afán deportivo culmina en este de Mendizorroza, que llena las aspiraciones de todo buen aficionado."

Recuperada, tras una interrupción de más de 20 años, la Vuelta a Álava para aficionados, el ciclismo alavés ha experimentado en los últimos tiempos, como en todo el ámbito vasco, una expansión sin precedentes. Vitoria ha dado grandes ciclistas como Eusebio Vélez, cuyo éxito estimuló la creación en los años 60 del equipo KAS, que gozó de gran prestigio obteniendo resonantes éxitos en la Vuelta a España, así como de numerosas sociedades ciclistas populares, cantera de la que han salido corredores como Felipe Yáñez, Rafael Ladrón de Guevara, Paco Galdós (segundo puesto en el Giro de Italia de 1975), Juan Fernández (Campeón de España en l980 y l988; medalla de bronce en los Campeonatos del Mundo de 1980, 1987 y 1988) e Ibáñez Loyo (Campeón de España en 1984). También han destacado nombres como Juan Carlos González Salvador, Javier Mauleón, Javier Murguialday y Jon Unzaga, estos tres últimos en la modalidad de ciclismo de ruta. Asimismo, los hermanos Álvaro e Igor González de Galdeano.

Los pantanos de Uribarri Ganboa y Legutiano, el primero de ellos con dos clubes naúticos -Itxasostea y Aldaieta- han hecho posible la afición y práctica en Vitoria de deportes como la vela ligera, el windsurf, remo, piragüismo o esquí naútico. No obstante el carácter preferentemente de temporada de estas especialidades, la limitación de las infraestructuras y su carácter minoritario, la inclusión de deportes náuticos en las campañas de fomento del Departamento vitoriano de Deportes, está posibilitando el aumento del número de aficionados a estas modalidades. Cuenta Gasteiz también en este campo con deportistas de talla internacional, como Raquel y Adriana Erice (Campeonas del Mundo de Vela -modalidad Vaurien- en l988), Anahí Arbaizar (Campeona de Europa Junior de Esquí Náutico en la especialidad de saltos) o el piragüista Francisco Beltrán de Otálora.

Como en resto de Euskal Herria, el montañismo y el alpinismo vitorianos cuentan, amen de con una amplia afición reflejada en numerosas asociaciones y clubes de montaña, con destacadas figuras. Así, Oyarzabal y Atxo Apellaniz, miembros -con Ruiz de Apodaca, Querejeta, Amezgaray o López de Guereñu- de la expedición alavesa al Cho Oyu (8.201 metros) en l984 y conquistadores del Gasherbrum II en 1987. En 1993 dos grupos alaveses coronaron el Everest, siendo Alberto Zerain el primer alavés en conseguirlo, junto con Juan Vallejo, José Javier Unamuno, Mikel Moreno, Iñigo Blanco o Josu Alcaraz, en expedición dirigida por Josu Feijoo. La segunda expedición fue encabezada por Oyarzabal y compuesta,entre otros, por Adolfo Madinabeitia, Atxo Apellaniz y Jon Armentia.

La práctica de la pelota vasca, que tras los años de esplendor del frontón Vitoriano y del campeón José María Palacios "Ogueta" había sufrido cierto estancamiento, resurgió con fuerza en la capital tras la inauguración en 1979 del complejo de frontones de Mendizorroza, donde tuvo lugar el Campeonato del Mundo en 1986.

Vitoria cuenta con las instalaciones deportivas siguientes, en algunos casos integradas en espacios culturales generales: Complejo Deportivo Mendizorroza (Campo de fútbol del Deportivo Alavés, Instituto Municipal de Deporte, polideportivo con instalaciones para baloncesto), Centro Cívico Europa, C. C. Iparralde, C. C. Judizmendi, C. C. El Campillo, Complejo Deportivo Beti-Jai (6 frontones para las modalidades de herramienta, pelota mano, trinquete, squash y rebotillo). Además de estos, se pueden citar diversos frontones privados, todos ellos cubiertos, como el del colegio L. Eusebio (de 24 x 9 metros), el del Estadio (52 x 10 metros), y los de los colegios Calasanz (43 x 9,5 metros), Fray Francisco (34 x 8 metros), Jesús Obrero (22 x10 metros), Marianistas (40 x 10 metros), Nazaret (20 x 8 metros), Corazonistas (40 x 8m. el cubierto y 40 x 10 el descubierto) y las Escuelas Diocesanas (22 x 8 metros). El Seminario Diocesano posee por su parte un frontón cubierto de 50 x 8m. y dos sin cubrir de 30 x 10 metros y 40 x 12 metros. El Parque Municipal de Gamarra por su parte, cuenta con 6 piscinas, pistas de atletismo, canchas de tenis, baloncesto y balonvolea, embarcadero de piraguas y frontón de cuatro canchas. Entre los frontones abiertos destaca el de la plaza de los Fueros, que también cuenta con instalaciones para deporte rural. Pista de Hielo Alaviz, Campo de Fútbol La Vitoriana, frontones polideportivos de Abetxuko, Zaramaga, Adurza, Errekaleor; Polideportivos de Arriaga, Aranalde, Sansomendi, Landazuri, Ariznabarra, Abetxuko y Mendizorroza. Asimismo, el Estadio de Vital Kutxa e instalaciones deportivas de asociaciones privadas, como los complejos Estadio y Peña, el de Michelin o los campos de fútbol de los clubs Vitoria y Aurrera. Para la práctica del juego de bolos existen boleras en las plazas de los Fueros y de la Brullería, así como en los parques de Arriaga y Judizmendi.

El Departamento Municipal de Deportes gasteizarra, cuyo presupuesto en 1994 ascendió a 1.300 millones de pesetas, cuenta con cerca de 100.000 abonos a un carnet único que da derecho al uso de las numerosas y modernas instalaciones deportivas de la ciudad. La campaña "Denok Denetatik" puesta en marcha por el Ayuntamiento para el curso 1995-1996 organizó en estas instalaciones cerca de 500 cursos de las siguientes especialidades: Actividades multideportivas, Aerobic, Ajedrez, Aquagim, Atletismo, Badminton, Baloncesto, Buceo, Condición Física, Danza contemporánea, Danza rítmica, Defensa personal, Hockey sobre hielo, esgrima, Esquimotaje, Fútbol, Gimnasia artística, Gimnasia rítmica, Gimnasia de mantenimiento, Golf, Han Ball, Patinaje en hielo, Hípica, Hockey Sala, Jazz, Judo, Kárate, Kárate-Do, Kendo, Lucha, Matrogimnasia, Natación, Pelota cesta, Pelota mano, Pala, Shar, Piragüismo, Psicomotricidad, Squash, Taek-Wondo, Tai Chi, Tenis,Tenis Mesa, Tiro al Arco, Trial ciclista, Voleibol y Yoga. También actividades como Salvamento y Socorrismo, Video deportivo y mecánica ciclista, así como actividades para la Tercera Edad (expresión corporal, Gimnasia, Natación y Tai Chi). El Departamento organiza asimismo campañas de deporte para minusválidos físicos(gimnasia, yoga y gimnasia-natación) y para minusválidos psíquicos (aerobic, atletismo, bádminton, baloncesto, fútbol-sala, gimnasia, gimnasia rítmica, hockey adaptado, montaña y senderismo, tenis de mesa y psicomotricidad).

Además de "Denok Denetatik" la Concejalía de Educación, Cultura y Deporte organiza campañas deportivas para centros de EGB y para centros de Enseñanza Medias, con cursos de natación, hielo, iniciación a los deportes de nieve, al montañismo y a la escalada(rocódromo). También tiene en marcha el Carnet Deportivo Universitario que permite el uso de las instalaciones municipales con reducciones de tasas, a los estudiantes del campus alavés de la UPV/EHU, con quien tiene concertado un convenio.

Ver Vitoria-Gasteiz. Historia

Historia de la ciudad de Vitoria desde la Antigüedad hasta la época contempóranea.

Ver Vitoria-Gasteiz. Arte

Cuando el viajero marchaba hacia Castilla desde la costa cantábrica, desde Francia, o desde Navarra, o bien, cuando hacía el camino a la inversa, encontraba en lo alto de una colina, en medio de un llano, una pequeña población. Los tiempos trajeron otras gentes, nuevos quehaceres y variados gustos; Vitoria creció y, a las puertas del siglo XXI se ha convertido en una venerable anciana con buena salud, bien arropada en sus múltiples capas artísticas, un tanto sobrias si se quiere, pero impermeables a cualquier frustración estética.

Como corresponde a su situación linguística, en Vitoria se ha escrito en castellano, con esporádicos cultivos del euskera, especialmente en los últimos tiempos. Ciñéndonos al nacimiento en Vitoria y descartando personalidades que, como Prestamero, Samaniego, Ortíz de Zárate, Fermín Herrán, Juan José Pérez Ormazabal, Paloma Díaz-Mas, Mario Onaindía, Francisco Rodríguez de Coro, Antonio Altarriba, Amado Gómez, Gerardo Markuleta (Jon Iriberri), etc. que tuvieron o tienen mucho que ver con esta ciudad, en un recorrido diacrónico de la vida de la misma citaríamos o destacaríamos los siguientes autores.

Pedro II López de Ayala, el Canciller Ayala, político y escritor vitoriano (1332-1407) formado en la Corte de Avignon y en la castellana. Testigo de una época desapacible y violenta, se le considera un precursor del Renacimiento en la península, no sólo por sus obras cumbres, las Crónicas de los reinados de cuatro monarcas, y el Rimado de Palacio sino también por sus traducciones de autores latinos e italianos.

Francisco de Vitoria (¿1486?-1546), el Padre Vitoria, fue un adelantado de la ética y el derecho internacional en la época álgida de la conquista del Nuevo Mundo y asentamiento del Imperio español. Desde su cátedra salmantina infundió criterios sobre la guerra, el derecho de los aborígenes americanos, el poder civil y político, etc. en sus célebres Relectiones, muchas de las cuales no llegaron a imprimirse. Su hermano, Diego de Vitoria, fue confesor real y autor de varias obras morales. Martín de Salinas, diplomático vitoriano, dejó un interesante epistolario que se publicó en 1903. Diego Martínez de Salvatierra, alcalde y diputado, escribió en 1585 Gobierno y república de Vitoria. El dominico Juan de Vitoria es autor de una Cometeorología de más de 1.000 folios que no llegó a publicarse.

Jerónimo de Mendieta (1525-1604), sacerdote en México, es autor de documentados trabajos sobre historia indiana. Martín Martínez de Olave (1508-1556), participante en el Concilio de Trento, escribió sobre cuestiones teológicas. Gaspar de Añastro (1551-1603) traductor de Bodino. Juan López de Marieta (1555-1611), dominico, se especializó en historiografía religiosa. Diego de Álava y Esquivel (-1562), eclesiástico, autor de una obra sobre el Concilio de Trento, al que acudió. También acudió a este concilio, aunque no es seguro que fuera vitoriano, Martín Pérez de Ayala, autor sobre temas teológicos. Juan Bautista de Larrea (?-1645), jurisconsulto y señor de Larrea, posiblemente vitoriano, comentó el Fuero de Vizcaya y escribió una serie de tratados. Francisco Ruiz de Vergara (1588-1672), rector de la universidad salmantina, poeta en castellano y latín y autor de temas historiográficos.

Melchor Amigo (?-1747), franciscano, destacó por su oratoria religiosa. Bernardo Ibáñez de Echávarri (?-1770), jesuita, en la historiografía, de la misma forma que el dominico Juan Ibáñez de Santo Domingo (1658-1704). Francisco Javier de Aguirre Hortés de Velasco (1732-1763), miembro de la Real Sociedad Bascongada de Amigos del País, ocupó un sillón en la Academia Española de la Lengua. Su hermano Ignacio Luis de Aguirre Hortés de Velasco (1738-1793), miembro de la Real Sociedad Bascongada de Amigos del País, escritor, fundó una sociedad similar en Sevilla de donde era oidor.

Joaquín José de Landázuri Romarate (1730-1805) desarrolló su actividad historiográfica en su ciudad natal y en Bergara (era miembro de la Real Sociedad Bascongada de Amigos del País), abarcando no sólo una minuciosa historia de Álava y Vitoria sino la del "Ilustre País Vascongado", orientada en los moldes del cantabrismo pero ya con una fuerte carga racionalista y documental. Valentín de Foronda (1751-1821), economista, miembro de la Real Sociedad Bascongada de Amigos del País, traductor y escritor, desarrolló una extraordinaria actividad literaria fundamental para el conocimiento de la Ilustración de Pirineos para abajo. Luis María de Salazar (1758-1838), ministro de Marina y Hacienda, autor de publicaciones sobre temas navales. Pablo de Xérica y Corta (1781-1841), político ilustrado y liberal, destacó en su exilio francés por su cultivo de la poesía, ensayo y otros géneros.

Pedro de Egaña (1803-1885), político, magistrado y publicista defensor de los Fueros. Benigno Mateo de Moraza (1817-1878), abogado, publicista, parlamentario, destacó por su defensa de los Fueros en el período final de los mismos. Ladislao de Velasco (1817-1891), político y miembro de diversas Academias eruditas y sociedades mercantiles y ciudadanas, cultivó la etnología, la historia y realizó valiosos informes sobre la lengua vasca. Ángel Albéniz Gauna, padre del músico, se dió a conocer a mediados del siglo como "Peruchico" de la misma forma que la poetisa Vicenta García Miranda en la Revista Vascongada y en El Lirio.

Sotero Manteli (1820-1885) no sólo fue impresor sino autor también en prosa y en verso. Obdulio Perea (1836-1870), alternó el desempeño de cargos en la vida pública vitoriana con su actividad en el Ateneo y su autoría de coplas, artículos, incluso dramas. Un popular personaje fue Miguel Guillot, redactor de La Revista Vascongada. Daniel Ramón de Arrese (?-1891), catedrático de árabe en la Universidad Libre de Vitoria y, luego, en la Universidad de Sevilla, escritor, periodista, fundador de El Alabés. Merece mención también Juan María Eguren (-1880), pedagogo, autor de varios métodos para enseñar castellano a los euskaldunes y de un Diccionario vasco-castellano.

Francisco Juan de Ayala (1824-1907), director de la Revista Vascongada y articulista. José Colá y Goiti (1841-1924), periodista y cronista honorario de la ciudad. Manuel Díaz de Arcaya (1841-1916), autor literario y cronista de Álava. Ricardo Becerro de Bengoa (1845-1902), escritor, promotor, articulista incansable, cronista de Vitoria, parlamentario. Julián Apraiz Sáenz de ElBurgo (1848-1910), fue catedrático de la Universidad libre de Vitoria, publicista y destacado cervantista. Su hermano Odón Apraiz (1850-1919) alternó el periodismo con la política y los negocios. Federico de Baraibar (1851-1918), lexicólogo notable y traductor de lenguas clásicas. Eulogio Serdán (1853-1929), catedrático de Instituto, posee una amplia labor periodística; como cronista de Álava y Vitoria su aportación es fundamental.

Eduardo de Velasco (1853-1920), político, promotor cultural, publicista, impulsó el nacimiento de Eusko Ikaskuntza y dió a la imprenta varios libros de tipo histórico, económico y de teoría política. Manuel Iradier (1854-1911), célebre explorador, escribió relatos de sus exploraciones y colaboró en las revistas alavesas. José Roure (1854-1909), colaborador de numerosas publicaciones y autor de cuentos y cuadros de género. Vicente González de Echávarri (1859-1917), médico, historiador, autor de Alaveses Ilustres. Apolinar Federico Gredilla (1859-1919), autor de libros relacionados con su profesión botánica. Teodoro de Iradier (1868-1940), militar, autor de obras relacionadas con su carrera. Raimundo Olavide (1869-1942), euskaldunberri, autor de títulos propios y de traducciones, entre las más importantes, la de los Antiguo y Nuevo Testamento (Biblia y Evangelios).

Herminio Madinaveitia (1867-1943), catedrático de instituto en su ciudad natal, autor de novelas y poemas, artículos, etc. José María González de Echávarri (1875-1950), catedrático, escritor y político, autor de numerosos trabajos de tipo jurídico y religioso y fundador de periódicos. Julián Arbulo Alberdi (1877-?), publicista, libretista y bohemio. Jesús Izarra (1880-1967), autor de varios libros sobre cuestiones vitorianas. María de Maeztu (1882-1948), pedagoga, conferenciante, promotora, pensadora, fundadora de la Residencia Internacional de Señoritas, su obra está dispersa en publicaciones especializadas aunque también aparece en forma de media docena de libros reveladores. Ramiro de Maeztu (1874-1936), el gran teórico de la Hispanidad, fue, amén de pensador y escritor, corresponsal de guerra (I Guerra) y parlamentario (II República). Menos conocido como escritor fue su hermano, el pintor Gustavo de Maeztu (1887-1947).

Luis Olariaga (1885-1976), catedrático de economía, dedicó a este tema varios títulos. Ángel de Apraiz (1885-1956), catedrático de Literatura y Arte, publicista y promotor cultural, fue el Secretario insustituible de Eusko Ikaskuntza en el período de la preguerra. Un hermano, Odón Apraiz (1896-1984), destacó en el campo historiográfico y filológico; otro, Emilio Apraiz (1906-1975), arquitecto, fue publicista y conferenciante; un tercero, Ricardo Apraiz (1898-1968), archivero, escribió sobre diversos temas histórico-literarios y taurinos.

Florencio Amador Carrandi (1888-1963), vitoriano, desarrolló su actividad archivística en Vizcaya. Miguel Fernández Dans, político y escritor sobre temas sociales. Enrique Eguren (1888-1944), catedrático y arqueólogo, uno de los pilares de la antropología física vasca y autor también de títulos de tipo filosófico. Tomás Alfaro Fournier (1892-1965), nacido en Valladolid pero vivió, desde su niñez en Vitoria. Es el cronista, por excelencia de la ciudad. Gerardo López de Guereñu (1904-1992), folklorista, académico de Euskaltzaindia, su producción ha sido incansable. Ernestina de Champourcin (1905-1999), vibrante y rotunda poetisa de la generación del 27 que no ha cesado de producir belleza, tanto en la preguerra como en su exilio mejicano y vuelta a su país: poesía, novela, antologías literarias, etc.

Jesús Enciso Viana (1906-1964), prelado, especialista en estudios bíblicos. Rafael López de Munain (1906-1981), franciscano, ejerce la docencia en la Pontificia de Salamanca publicando sobre temas filosóficos. Francisco Javier Landáburu (1907-1963) emerge en el mundo cultural y político a través de su actividad periodística y como socio de Eusko Ikaskuntza; su La causa del Pueblo Vasco (1956) es considerado como renovador de la teoría del nacionalismo vasco. Felipe García de Alvéniz (1909), periodista y director de varios periódicos. Venancio del Val (1911-2004), periodista y cronista de la ciudad natal y de Álava en general. Carmelo Sáenz de Santa María (1913), fundador de la Facultad de Filosofía de Deusto, americanista y autor de una historia de su Universidad.

José Luis Azcárraga (1918-1985) autor de diversos títulos sobre derecho internacional. Micaela Portilla (1922-2005), pedagoga e historiadora de sólida formación científica, autora de importantes títulos, bajo cuya supervisión el patrimonio monumental de Álava ha sido investigado profundamente. Ignacio Aldecoa (1925-1969) excelente narrador de relatos, en especial cortos, dentro de lo que se denominó literatura social española de la postguerra, desencantada y contenida (la "épica del perdedor"), como no podía ser de otra forma. La Diputación alavesa otorga anualmente un Premio en su honor.

Armando Llanos (1935), arqueólogo, autor de múltiples estudios y publicaciones referentes a su profesión. Juan Manuel López de Juan Abad (1942-1999), especialista en temas socioeconómicos y de ordenación territorial. Henrike Knörr (1947-2008) nace en Tarragona pero reside en Gasteiz desde los seis años; su actividad cultural y euskerista ha sido fundamental en la ciudad tanto desde Euskaltzaindia y la UPV-EHU. Su hermano Gorka Knörr (1950), escritor, fue más conocido como cantautor. Josemari Vélez de Mendizabal (1949) compatibiliza múltiples actividades empresariales y administrativas con el quehacer literario y científico en lengua vasca (2º Premio Ciudad de Irún, 1977). Rikardo Arregi Díaz de Heredia (1958-), poeta en euskera, premio de la Crítica 1994 con Hari hauskorrak (Hilos quebradizos), Iñaki Ortubai (1961-), librero y literato (Premio "Pío Baroja") y Ana Arregi (1969-), escritora en castellano y euskera (Duelos y quebrantos, junto con Joserra Melguizo) forman parte de la generación más joven.

IEZ

A lo largo de las cuatro estaciones del año se van sucediendo las fiestas y conmemoraciones que caracterizan a Vitoria.

  • San Antón (San Antonio Abad), 17 de enero

El ayuntamiento se reune corporativamente en la iglesia de San Pedro con la Junta del Hospicio. Se celebra una breve función religiosa y, tras volver a la casa consistorial, se celebra la rifa tradicional de una cerda (cerdo chato alavés) a favor del Hospicio. Fue fiesta de gran predicamento desde su institución, a finales del siglo XVIII, hasta 1888 en que se suspendió la rifa por imperativos legales. Reanudada en 1937 con aderezos populares (soconusco de chocolate y bolados), niños del Hospicio, etc. ha decaido aunque sin desaparecer.

  • Santa Águeda, noche del 4 de febrero

Grupos de mozos recorren la ciudad rondando a personalidades, corporaciones o amistades. Se caracterizan de aldeanos, con makilla, boina y bufanda y faroles, y postulan mientras cantan la tradicional canción dedicada a "Deun Agate". Fue frecuente el volteo de campanas y la algazara con instrumentos de percusión.

  • Carnaval (movible)

Fueron célebres a juzgar por las descripciones, fotografías y la popularísima canción "Los pintores de Vitoria".

  • Fiesta del árbol, 15 de marzo

Antecedente obligado del movimiento ecologista, esta celebración se instituyó en 1899.

  • San Prudencio de Armentia, 28 de abril

La víspera se traslada la Diputación corporativamente, acompañada de un séquito de músicos, dantzaris, maceros y miñones, a la iglesia de San Vicente donde se celebra el final del novenario. De vuelta a la plaza de la Provincia se celebra la retreta de atabaleros y clarineteros dedicada al Santo, patrón de Álava y de Vitoria. Le siguen cenas populares, concursos gastronómicos, cata de vinos y, desde 1975, Tamborrada a cargo de las sociedades populares. Al día siguiente, alborada en la que destaca al zortziko "Álava" y de San Prudencio del vitoriano José Fresco con letra de Serafín Cuadra. El resto de los festejos se celebra en Armentia, incluidos misa, procesión, bolos, danzas, romería y kalejira. Fue , en sus inicios, fiesta que concernía sólo al ayuntamiento pero que, desde 1926, adoptó también la Diputación.



  • Batalla de Vitoria, 21 de junio

Se conmemora por medio de visita municipal al monumento de la plaza de la Virgen Blanca, depósito de corona de flores, cohetes y banderas izadas en los edificios de dicha plaza.

  • Hogueras de San Juan, 24 de junio

Es costumbre que sea el Diputado general el que encienda la hoguera de San Juan de Arriaga.

  • Día del Blusa, 25 de julio

El "blusa" es el mozo caracterizado, desde 1926, de campesino. Rememora desde 1945 la afluencia masiva de aldeanos a la ciudad a la feria del día de Santiago, feria a la que acompañaban barracas y entretenimientos. Hoy constituye un prolegómeno obligado de las Fiestas de la Blanca. Las blusas de rigor -azules y blancas- acompañan a boinas, pañuelos y abarcas.

  • Fiesta de la Blanca, 4-10 de agosto

Es la más conocida de las fiestas vitorianas por la vistosidad de su acto más característico, la "bajada del Celedón" iniciada en 1957 en la Plaza de España como aplicación de una aleluya vitoriana que reza "Celedón baja a Vitoria, procedente de la gloria" (Rev. "Celedón", 1923). El descenso del personaje a la Plaza de la Virgen Blanca, tras el disparo del chupinazo, volteo de campanas, cohetes, bandas entonando el pasacalles "Celedón" de Mariano San Miguel, izadas, encendida de puros, biribilketas, etc. Le siguen las vísperas en la iglesia de San Miguel Arcángel, la procesión del Rosario de los Faroles, y, al amanecer, el Rosario de la Aurora. Los días sucesivos se caracterizan por la animación de sus festejos civiles hasta que, el día 10, se celebran los actos del día 4 a la inversa. Los fuegos artificiales se disparan en el parque de San Juan de Arriaga. En las fiestas de 1917 se estrenó la pareja de Gigantes de Aramaio y la Montaña, así como los cabezudos Celedón, Cachán, Escachapobres y el Pintor de Vitoria, siguiendo los bocetos de Isaac Díez e Ignacio Díaz de Olano. El Gargantúa apareció en 1923. Se unieron a la comparsa, en 1929, cuatro cabezudos más: Calva Seca, Ojo Biriki, el Llorón y la Señorita. En 1943 la célebre empresa Fournier donó otros cuatro, que representaban a los palos de la baraja española. La fiesta se trasladó a la Plaza de la Virgen Blanca en 1971. En 1974 se otorgó el "Celedón de Oro" a los vitoranos que, siguiendo una iniciativa de Radio Vitoria, instauraron la "bajada": Luis Mª Sánchez Iñigo, Javier Azpiazu, José Mª Sedano, Mario López de Guereñu, Jesús Jiménez, José Luis Madinaveitia, Josetxu Pérez de San Román, José Luis Isasi y Amado López de Ipiña. En 1976, en señal de protesta por los sucesos acaecidos meses antes (masacre de la Catedral), los blusas no salieron a la calle. Al año siguiente se colocó, a las 9 de la mañana del 4 de agosto, por primera vez tras la guerra la ikurriña en el Ayuntamiento. Ver Virgen Blanca.

  • Visita a los mojones, setiembre (lunes siguiente al 8)

Los componentes del Ayuntamiento, junto con la Secretaría y Depositaría, más un guardia municipal que porta el Libro Municipal, visitan los 518 mojones desde el ubicado en el alto de Santa Engracia de Subijana. En cada uno esperan los miembros de la respectiva Junta Administrativa y gente joven en son de fiesta. Se cierra el acto con una comida de todos en la campa de Olarizu y romería popular. Los caballos fueron sustituidos por jeeps desde 1966, con lo que la visita perdió mucho de su anterior tipismo.

  • Visita a los Montes Altos, primera quincena de setiembre o primeros de octubre

La efectúan, primero en vehículo y luego a pié, los miembros del Ayuntamiento junto con el ingeniero de montes y los monteros. Finaliza con una alubiada en la casa forestal de Monasterioguren.

  • Estíbaliz, 15 de setiembre

Se celebra la fiesta desde la restauración de sus ruinas y proclamación como patrona de Álava en 1941.

  • Fiesta de las "modistillas" (Santa Lucía), 13 de diciembre

Se celebra desde el desfile de modelos de 1951 organizado por la profesora Clementina López de Vicuña aunque se sabe que los festejos de estas profesionales animaron las calles de Vitoria desde mucho antes.

  • Navidades, diciembre

Destaca dentro del ciclo navideño el Nacimiento monumental (75 figuras, obra de Ángel Quintana y de Julián Ortiz de Viñaspre) de la Florida que se instala desde 1962.

La Excursión a Arana, las tardes del domingo de Cuaresma, al suspenderse los bailes. Los mozos jugaban al "calderón" y las mozas a la "comba", cuando Arana se hallaba en las afueras de la ciudad, hasta finales de los años 20. Visita de niños hospicianos, en navidades, solicitando el aguinaldo.

Es a mediados del siglo XIX cuando se configuran los actuales mercados vitorianos ya que el traslado de las aduanas a la frontera política y la llegada del ferrocarril redujeron la actividad comercial de la época foral al mero mercado interior y limítrofe. Las plazas Nueva y Vieja acogen a los agricultores que venden productos alaveses, especialmente artesanales. Ganadería, utillaje y frutos de la tierra asoman en las calles Francia, Paz y Portal de Villarreal. La feria de Santiago y la de la navideña de la Plaza Nueva animan anualmente a la ciudad.

AAA

Señalamos, como nativas de Vitoria o muy especialmente relacionadas con esta ciudad, a las siguientes personalidades:

Vitoria es sede del actual Obispado de su nombre. Fue, asimismo, la de la diócesis triprovincial creada a raíz del Concordato de 1851. Con anterioridad existió (siglos IX-XI) el Obispado de Armentia que fue refundido en la diócesis de Calahorra, a la que pasó a pertenecer Vitoria. En ésta hallamos, entre los siglos XII y XIII, la iglesia de Santa María (al norte de la villa fortificada navarra), la de San Pedro (pegante al muro), la de San Ildefonso (al borde las calles del ensanche de Alfonso X, los conventos de San Francisco (al SE) y Santo Domingo (al NO) y las iglesias de San Miguel y San Vicente (en la bajada de la loma hacia la plaza y en el extremo sur de la colina).

Siglos después la colegiata de Armentia fue trasladada a Vitoria, a fines del siglo XV (1496). Como consecuencia, existieron en Gasteiz dos cabildos: 1º El de la Iglesia Colegial de Santa María, con 19 canónigos. 2º El del Cabildo Universidad de las parroquias de San Miguel, San Pedro (matriz), San Vicente y San Ildefonso. Ambos se disputaron los actos del culto y sus rendimientos económicos dando lugar al llamado "pleito de las preeminencias", especialmente agudo en el siglo XVII. Tampoco fue buena la relación, por causas análogas, entre el clero regular y el secular. Sólo se puso fin al primero con las Constituciones del Cabildo y Universidad de Vitoria en 1701.

Álava posee una historia eclesiástica remontable al siglo IX (Armentia). Desaparecida la diócesis de Armentia en 1087, Álava pasó a formar parte de la extensa diócesis de Calahorra. No se resignaron a ello los alaveses, ni los vizcaínos y guipuzcoanos, repartidos estos últimos entre los báculos de Calahorra, Pamplona y Santander. Desde la petición de la Junta de Álava a Felipe II en 1576, la reivindicación de un Obispado propio es recurrente. También se solicitó que el obispo de Calahorra residiera durante algunos meses en Vitoria. Diversos centros de latinidad y teología formaron al clero local, entre los cuales destaca el Colegio Seminario de San Prudencio concluido en 1654. Este centro (luego Casa de Misericordia) abrió sus puertas durante más de cien años. En el siglo XVIII, el historiador Floranes redactó para la Junta un Memorial (1774) urgiendo la creación o el restablecimiento de una diócesis. A lo largo de la primera mitad del siglo XIX se insiste sobre el tema episcopal aludiendo, de paso, a razones no sólo históricas sino también estratégicas. En este lapso se fue abriendo camino la idea de que el nuevo Obispado englobara a las tres Provincias Vascongadas. El Concordato de 1851 abrió por fin la posibilidad, que tardaría 10 años en concretarse. Entretanto, un nuevo centro, el Seminario Eclesiástico de Aguirre fue fundado por el presbítero alavés Domingo Ambrosio de Aguirre. El centro se estableció en 1853 en los locales que en Villasuso había ocupado la Real Sociedad Bascongada de Amigos del País en el palacio de los Aguirre, Esquível y Beaumont. Tenían preferencia en el ingreso: 1º Los alaveses. 2º Los habaneros. 3º Los guipuzcoanos, vizcaínos y navarros. 4º Los que reunieran el resto de requisitos estatutarios. Tenía 560 alumnos cuando se creó la diócesis triprovincial. En 1923 introdujeron clases de euskera.

Este se estructuraría segregándose gran parte de Gipuzkoa, toda Bizkaia y Álava (salvo Trucíos, Treviño, las Encartaciones) de la sede de Calahorra y la Calzada, el resto de Gipuzkoa, de la de Pamplona, y las Encartaciones del Obispado de Santander. Entre 1851 y 1861 el Ayuntamiento y la Diputación de Álava gestionaron la infraestructura necesaria; en 1855 estaba ya construido el nuevo edificio, sede del Obispado. En 1861 entraron en el proyecto las Diputaciones de Gipuzkoa y Bizkaia y se ponía en marcha la nueva institución llamada a durar hasta 1950. La existencia de esta diócesis triprovincial de 832 parroquias, cuyo clero era, en un 94,45 %, nacido en la diócesis, suele ser considerada fundamental en el período histórico que abarca desde la segunda mitad del siglo XIX hasta la primera mitad del XX (revolución, segunda guerra carlista, industrialización, nacimiento del nacionalismo vasco, I y II República, a href="/aunamendi/71216<">Guerra Civil de 1936-39 y postguerra). Los obispos de este período fueron:

  1. Diego Mariano Alguacil (1861-1876)
  2. Sebastián Herrero y Espinosa de los Monteros (1876-1880)
  3. Mariano Miguel y Gómez (1880-1890)
  4. Ramón Fernández de Piérola (1890-1904)
  5. José Cadena y Eleta (1904-1913)
  6. Prudencio Melo Alcalde (1913-1917)
  7. Leopoldo Eijo Garay (1917-1922)
  8. Zacarías Martínez Núñez (1922-1928)
  9. Mateo Múgica Urrestazaru (1928-1937)
  10. Francisco Javier Lauzirica (Adm. Apostólico) (1937-1943)
  11. Carmelo Ballester (1943-1950).

La constitución de la diócesis triprovincial acarreó la necesidad de erigir otro seminario acorde a las nuevas necesidades. El primer edificio fue levantado en los terrenos del hospital de Santa María, frente a la Catedral, en 1880, y ampliado en 1883. Tanto éste (seminario viejo) como el Seminario Aguirre corrieron con la formación del clero, especialmente abundante en aquel entonces. También se erigieron seminarios menores como el de Oñate (1884), Andoain (1909), Gordexola (1912), Saturrarán (1921), Castillo-Elejabeitia (1922), el de verano de Saturrarán (1922) y un buen número de preceptorías. El segundo edificio, ubicado en la carretera de Ali, se inauguró en con gran pompa y asistencia de Alfonso XIII en 1930, cerrándose a continuación el Seminario Aguirre. El Seminario Conciliar acogió al alumnado secular de la diócesis triprovincial hasta la segregación de 1949-50. El total de alumnos en los establecimientos docentes de la diócesis rondaba los 900 entre 1927-1930.

Los planes de estudios de este Seminario Conciliar ponen de manifiesto el atrincheramiento de la Iglesia española en el tomismo y los métodos escolásticos y su divorcio con el pensamiento contemporáneo no católico ("locas novedades filosóficas", Menchaca, 1906). Pero ya en la segunda década del siglo comienza a introducirse la noción "misión social del clero" fijándose la atención de los educandos en el movimiento social católico belga, alemán u holandés. Esta pequeña apertura y el misionerismo (objetivos: la clase obrera y el indígena) van a traducirse en algunas modestas innovaciones. En los años que suceden a la Primera Guerra Mundial, el obispado de Vitoria, por medio de su clero, del pionero Ángel Sagarmínaga (discurso de octubre de 1919) y de su gran Seminario, encabezó el movimiento misional español.

De la I Asamblea misional de los seminaristas de Vitoria de 1922 surgen diversas comisiones y grupos tales como la Academia de San Pablo, el Banco misional, la Dirección de Colectas y la de Propaganda. Fruto de esta actividad son los Secretariado y Consejo Diocesano de Misiones, las Comisiones parroquiales pro misiones y la celebración de Días de las Misiones. Mateo Múgica, obispo de Pamplona desde 1923 a 1928 y de Vitoria desde 1928, llegó a ser el presidente de la Unión Misional del Clero; su insistencia en el providencial papel desempeñado por España en la conquista y "salvación" de América se convierte, a mediados de los años 20 en alusión constante a la catolicidad evangelizadora de los Berriochoa, Javier, Ascensión, Lizardi, etc. Son nuevos vientos de la Iglesia (encíclica "Rerum Ecclesiae", 1926) que subrayan la importancia de la predicación misional en lengua vernácula y de un clero indígena capacitado.

En torno a esta Unión Misional del Clero se congregan los sacerdotes llamados "propagandistas" que tan importante papel desempeñarían en el nacionalismo vasco confesional de los años 30 (José Miguel de Barandiarán, Policapo Larrañaga, Manuel Lekuona, Iñaki Azpiazu, José de Ariztimuño, etc.). El respeto a las culturas indígenas no sólo debía de observarse en las misiones de Ultramar sino también en el propio País Vasco, sumido en un rápido proceso de industrialización y modernización susceptible de "paganizar" la sociedad vasca y alejar de la Iglesia al proletariado autóctono, como ya había ocurrido en otros lugares de Europa. Ariztimuño "Aitzol" aplica en su novedosa cátedra de Misionología (1928) del Seminario la noción de "inculturación", Manuel Lecuona imparte una cátedra de Lengua y Literatura vascas (el estudio del euskera se había introducido ya en 1925). Barandiarán (autorizado a leer publicaciones prohibidas) introduce en la de Etnología, Prehistoria y Geología los estudios etnológicos en la inquietud misional; la tentación de correlacionar a indígenas cercanos y remotos le llevó al nacionalismo. El mismo Múgica impulsa a Policarpo Larrañaga hacia la actividad en el seno del sindicalismo colocando a éste a la cabeza del Secretariado de Acción Sindical del Obispado en 1929.

El euskera, proscrito por el castellanismo de la Dictadura de Primo de Rivera, hallará a sus más importantes defensores en el clero nacionalista nucleado en el Seminario. La revista Gymnasium (1927-1932) aglutina los esfuerzos de esta parte del clero vasco disconforme con la orientación oficial de la Iglesia española en lo tocante al tema de los nacionalismos periféricos y la llamada "cuestión social", aunque no en los restantes (sufragio universal, libertad de costumbres, laicismo, etc.). La actividad de los sacerdotes "propagandistas" se desarrolló durante la II República en la prensa, en el foro (polémicas con los socialistas, ateos, etc.) y en instancias paralelas al PNV y STV. Barrido el nacionalismo vasco de la diócesis en 1937, la Iglesia española purgó el claustro profesoral del Seminario. El Obispo Mateo Múgica tuvo que optar por el exilio.

Vitoria es constituida en sede del Consejo Nacional de las Obras Misionales pontifícias nutrido de una pléyade de sacerdotes vascos agrupados con el Alzamiento entre los que cabe citar a Joaquín Goiburu del Secretariado de Misiones de Pamplona, Pedro Anitua y Pablo Borjabad del de Vitoria, Ángel Sagarmínaga, Juan José Pérez Ormazabal, etc. El misionerismo vuelve al triunfalismo tradicional, erizado ahora del nacional-catolicismo triunfante de Zacarías Vizcarra, presidente de la UMC desde 1938. En Gasteiz se publica, desde marzo de 1938 hasta la caída de Madrid, la revista Illuminare exponente señero del mismo y del relanzamiento de las misiones. Uno de los primeros cometidos es la Cruzada Misional de Estudiantes de España organizada desde Vitoria por Pérez Ormazabal, profesor del Seminario, que pronto abarcó a todos los colegios de segunda enseñanza de la diócesis. La ciudad, convertida en capital, conoce los más avasalladores fastos nacional-católicos propios de la postguerra -procesiones, misiones, cursillos, Domund, sermones, espacios publicitarios, veladas, etc.- que culminarán, pese a la ausencia de José Artero y Vizcarra tras la guerra, en la Expedición misional a Los Ríos de Ecuador a finales de los 40, cuando el obispado se disponía a ser dividido para dar lugar al nacimiento de las tres nuevas diócesis de Vitoria, San Sebastián y Bilbao.

Distribución del clero parroquial. 1921-1931
ARC= Número de Arciprestazgos; A = Parroquia de Ascenso; ANE = Número de Anejas; E = Parroquia de Entrada
N.º = T + A + E + R1 + R2; R1 = Parroquia rural de 1ª; T = Parroquia de Término; R2 = Parroquia rural de 2ª
ProvinciaARCParroquiasANESacerdotesCenso
TAER1R2192119251931192119251931
Álava1636661169712096349550350390.38699.000101.649
Gipuzkoa8152113272201724535536569227.059247.064264.322
Bizkaia13192926124151835671704728367.256380.636417.433
TOTAL3771026692651062441221.7131.7431.800684.701744.369783.724

Comprende, desde 1949-50 (decreto ejecutorio de la bula segregadora "Quo commodius"), la mayor parte de Álava, el Condado de Treviño (administrativamente Burgos) y Orduña (Bizkaia), 423 parroquias en total. Obispos: José Mª Bueno Monreal (1950-1955), Francisco Peralta Ballabriga (1955-1979), José María Larrauri (1979-1995), Miguel José Asurmendi Aramendia (1995- ).

La diócesis está dividida en cinco zonas: Nervión, Rural Norte, Rural Sur, Urbana Centro Noroeste y Urbana Este Periferia. Los 16 arciprestazgos son los siguientes: Llodio, Artziniega-Ayala-Orduña, Zigoitia, Villarreal-Aramayona, Alegría-Salvatierra-Alegría/Dulantzi, Suburbano,Valdegovía, Ribera-Treviño, Maestu-Bernedo-Campezo, Laguardia-Labastida, Centro de Vitoria, Noroeste de Vitoria, Norte de Vitoria, Este de Vitoria, Sur de Vitoria y Oeste de Vitoria.

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